¿Ofensiva opositora? (II)

Calibrar la correlación de fuerzas a partir de bullas en redes sociales o denuncias y escaramuzas mediáticas, puede inducir a errores. La comunicación es de primer orden, fundamental, pero articular un frente opositor de cara a unas elecciones, trasciende el espejismo de entender que por enumerar cosas malas del contrario, los beneficios se traspasan al que lo hace. Con el riesgo de que por las constantes “malas nuevas”, se le considere portador sólo de cosas negativas, un tipo de mensajero que inspira rechazo.