Pésima comunicación
Al PRM le ha resultado difícil posicionar un tema y sus mensajes compiten entre sí. Lean lo que hizo en menos de 48 horas: rueda de prensa para impugnar el plan de alfabetización; otra para Giuliani presentar su plan de seguridad, y una tercera para solicitar a la JCE el conteo manual, una improvisada bomba, asumida como principal estrategia, que borró todo lo anterior. Resultado: mucho ruido y pésima comunicación que no dejó nada claro en la mente ni en el corazón del elector, que debe ser el objetivo.