Prever, digan lo que digan los demás

Que Irma no nos impactara es para alegrarse y nunca para lamentar, como hacen estúpidos e inhumanos, que la desgracia haya sido menor. Lo ideal sería que estos fenómenos se perdieran en las inmensidades del mar, pero no siempre nos acompañará la suerte de ahora, por lo que se debe reforzar la conciencia de que estamos en la trayectoria de los ciclones. Y a la vez que se felicita a los organismos de socorro por su diligente comportamiento, exhortarlos a que jamás bajen la guardia. Que las instituciones funcionaran bien en sus labores preventivas y que la ciudadanía mostrara civismo, me lleva a pensar que si bien nos libramos de Irma, estamos aptos para recibir como se merece a cualquier huracán que nos visite.