Situación heredada

Al menos a dos de los alcaldes que asumirán el próximo viernes escuché externar quejas por lo que supuestamente encontrarán. Uno habló de desorden administrativo y el otro denunció mal manejo presupuestario, lo que es muy mal indicio, no porque exijan que les entreguen la casa en orden, lo cual es correcto, sino porque por lo monumental de la tarea que tienen por delante debido a la pandemia, que comiencen con lamentos puede ocultar incapacidad o impotencia. No hay por qué escudarse en la situación heredada pues ningún edil imaginó ni se preparó para el presente escenario, aunque tampoco el munícipe está para excusas, circo o entretención ni pendiente de querellas intestinas. Lo suyo es que su alcalde no lo desproteja.