Orden y desarrollo

En geopolítica se afirma que un prerrequisito a cualquier proceso de desarrollo es tener fronteras seguras y orden interno.

No hay que explicar mucho la importancia de unas fronteras seguras, no solo desde el punto de vista militar sino también del intercambio de personas y de bienes, pero me interesa en este momento resaltar el tema del orden interno como condición sine qua non para el desarrollo.

El orden interno no se refiere solo a la ausencia de graves tensiones sociales, sino más bien a la disposición de los ciudadanos a respetar un orden establecido.

Quien observa a los llamados "tigres asiáticos", o a Chile, verá que los grandes pasos hacia el desarrollo se dieron durante etapas de limitación de las libertades públicas donde pudo imponerse un modelo aun sobre las carencias del pueblo.

El caso de Corea del Sur es sumamente interesante para los dominicanos.

En 1970, Corea del Sur tenía ingresos menores que la República Dominicana, pero comenzó un proceso de educación casi forzoso, que incluyó grandes inversiones en infraestructura industrial y prácticamente cerró el mercado de divisas: todo lo que entraba era para el desarrollo. En 30 años, Corea del Sur había sobrepasado con creces a nuestro país y hoy es una potencia mientras nosotros seguimos sumidos en el subdesarrollo y la anarquía.

No estoy abogando por una dictadura, sino por una agenda que se aplique de manera prolongada no importa quién gobierne. Para eso se necesita una elite, y es lo que nos falta.

atejada@diariolibre.com