Pequeñas lecciones

El caso Bahía de las Águilas sigue:

1. La Justicia debe hablar con Aldo Meroni. Él sí sabe quién, cómo y qué pretendía construir en Bahía de las Águilas. Por quién y para qué daba la cara, quién le adelantaba el dinero para "comprar", le facilitaba el papeleo.

2. El poder no controla todo. Las "fuerzas vivas" se alían de otra forma. Alguien circuló en Internet la lista de "propietarios" cuando el consultor jurídico no la daba. Una abogada trabajó documentando personalmente por años el fraude. Internet+prensa+ciudadanos son un muro.

3. Los corruptos pequeños también importan. Todos los que estaban esperando "lo suyo" pasaron años organizándose, contratando abogados que se iban sumando al fraude. Todos sabían que esas tierras no eran suyas. No todos los corruptos son los "sospechosos habituales".

4. La "continuidad del Estado" puede ser perversa. Los reformistas idearon y comenzaron el fraude. Los perredeístas maniobraron para recalificar por decreto Bahía de las Águilas. Peledeístas procedieron.

5. Perdiendo el tiempo. Quizá quien se meta en política para hacer negocios personales piense ahora que podría estar perdiendo el tiempo. Quizá algunos entiendan que esperar 15 años a que un político "le dé lo suyo" no es la mejor manera de salir adelante.

6. Los valientes rectifican. Danilo Medina será el presidente que desarrolle el Sur porque tiene la intención política, los medios económicos, las cortes le son favorables, la oposición no existe, la causa es justa y la opinión pública está de su lado.

IAizpun@diariolibre.com