Políticos que queman

Los políticos que hacen desarreglos porque confían en la pérdida de memoria colectiva, son expertos en guardar apariencias. Cuando se les cree desentendidos, andan con brasas en los bolsillos sin que se les queme la ropa; también caminan sobre carbones encendidos sin que les ardan sus pies. Es lo que ocurre ahora con el PLD y PRD, donde el rancho arde en secreto, y ni el humo se ve de una alianza que parece salida de la nada, pero que tiene la particularidad de que de por medio hay asuntos públicos.