Prevención de la violencia

El tema de la violencia, al parecer es un tema que no deja de ser analizado por expertos en trauma, académicos de diferentes ramas: psicólogos, psiquiatras, publicistas y comunicadores, entre otros.

Sabemos que la educación para la no violencia demanda un mayor conocimiento de parte de los padres y la escuela, y en este sentido se están realizando programas para padres, dando pautas para una disciplina efectiva en las escuelas para lograr una mejor convivencia entre los alumnos, y se evite el acoso escolar o “bullying” como se denomina actualmente.

No obstante, en nuestra opinión, se ha pasado por alto o tratado de manera muy general un aspecto que consideramos esencial para la prevención de la violencia.

Nos referimos a la influencia que ejerce el mercado del entretenimiento en la violencia. Cuando nos referimos al entretenimiento incluimos: televisión, películas, vídeo juegos, libros, revistas, música y prensa escrita.

De acuerdo con el “Center for Media Education” (CME) en Estados Unidos, para la edad entre 6-17 anos, los niños habrán visto en series y películas solo en tv un promedio de 100,000 actos de violencia incluyendo 8,000 asesinatos. Para cuando esos niños se gradúen del bachillerato las cifras estarán duplicadas. No tenemos estadísticas en nuestro país, pero sabemos que tanto las películas, series y vídeos que se exhiben en EE.UU. son vistos simultáneamente a través de cable, Netflix o Appletv.

Los estudios que se han realizado en los últimos años han concluido aspectos interesantes que es importante destacar. Por ejemplo la violencia en cine, TV o vídeo juegos ejerce un efecto diferente en los niños y adolescentes en comparación con los adultos; por ejemplo los niños tienen a modelar lo que ven, si los niños no perciben las consecuencias de una conducta violenta, estos pueden entender que la violencia no provoca daño.

Cuando los “héroes” utilizan la violencia envían un mensaje de que es justificado el uso de la misma para responder a los problemas. Asimismo por la ayuda de la tecnología las películas que ven nuestros niños tienen un alto sentido de realismo haciendo que el niño se adentre en la acción de lo que ve, ejemplo el 3 D, lo cual lo induce a una conducta más agresiva.

Otro dato importante que concierne a los adultos es que estos visualizan más violencia en TV, cine y series de la que realmente existe en la vida real. Esto contribuye a desarrollar un síndrome que se conoce como: “el bajo mundo” o “mundo perverso” que en algunas personas les despierta una sensación de inseguridad, ansiedad y hasta pánico y en otras despierta una actitud defensiva y violenta.

Otras conclusiones validadas científicamente son las siguientes:

La exposición continua de la violencia conlleva a un aprendizaje de conducta y actitudes violentas, existe una de desensibilización emocional hacia la misma y una posibilidad de sentirse víctima lo que conlleva a una actitud de desconfianza, impotencia y temor hacia los demás.

¿Qué se puede hacer al respecto? Se recomienda una exhaustiva revisión de la influencia de los medios de comunicación en el tema de la violencia. Lo más recomendable es que se vaya fomentando una cultura de paz, si se exhiben programas con un alto contenido de escenas violentas que asimismo esta no quede impune, que el villano de la película sufra las consecuencias de su comportamiento; esto evita que se imite el comportamiento agresivo.

En relación a las noticias crudas que se presentan estas deben venir acompañadas de una respuesta inmediata positiva por ejemplo si se presenta un desastre natural que no sólo se limite a la devastación y pérdidas que este provoque si no también que exponga lo que se está realizando para ayudar a los sobrevivientes y a la comunidad.

Estas son breves pinceladas sobre un tema complejo; los estudios de la psicología del trauma y las neurociencias nos están enseñando mucho sobre cómo debe dirigirse la información de sucesos trágicos. Se necesita que los comunicadores, periodistas y publicistas se asesoren cada día de profesionales de la conducta expertos en esta área para contribuir a crear una sociedad más ecuánime y resiliente.