Renuncian sin conocer el pacto

Mucha gente tenía la garrocha en la mano...

Miguel, al parecer, no conoce el acuerdo PRD-PLD, pues no se lo cuenta a nadie, y como tampoco dicen nada Leonel ni Reinaldo, ese entendimiento sería el secreto mejor guardado de dos mundos.

El mundo perredeísta y el mundo peledeísta.

Sin embargo, se informa la renuncia de dirigentes del partido blanco que consideran indebida esa asociación. ¿Cómo objetan o rechazan lo que no conocen? ¿Acaso el PRD estaba lleno de adivinos y nadie lo sabía?

Esas preguntas quedarán sin respuesta, pues la verdad es otra. Ninguno de los actuales dimitentes era parte activa de la organización, o se habían distanciado hace rato o pertenecían a la franja de los despatillados. Un pie aquí y otro allá.

Como la jovencita del famoso anuncio sobre los dominicanos en Nueva York: "Yo me fui, pero no me fui".

El primer caso puede ilustrarse con Esquea, y el segundo con Aníbal, el de Organización. Esquea no estaba en política, y Aníbal andaba disgustado desde que quisieron despojarlo del cargo para dárselo a otro compañero.

La política ahora es dando y dando.

A Pacheco, ese mismo, lo vieron en la puerta del avión, con paracaídas en manos e intención de dar el salto.