República Dominicana, país de pecados sin pecadores

Dicen tal o cual cosa, pero nadie suelta prendas

¿De qué va la cosa, por qué no se habla claro, a qué se tiene miedo? Se dice el pecado, pero no el pecador, y todo se queda a medias, entre confusión y contaminación.

Veamos.

Denuncian que hay sectores interesados en poner a pelear a República Dominicana con Haití, pero no se sabe si el caballo es bayo, pues no se tiene a mano los pelos.

Igual se afirma que hay sectores, también interesados, en provocar una confrontación entre Danilo Medina y Leonel Fernández, y de paso dividir al PLD.

Y como si no fuera suficiente, el espacio de la conspiración se amplía.

Hay sectores, también interesados, que buscan el rompimiento de las relaciones entre Venezuela y República Dominicana, con el fin de favorecer la política norteamericana contra el presidente Maduro.

Esto es, sectores, sectores y sectores, sin que nadie ose identificarlos, a pesar de la perversidad que anima estos propósitos, desde cualquier punto de vista.

Se conocen las situaciones entre esos países y República Dominicana, y lo mismo de Leonel y Danilo, pero no de los submarinos que disparan bajo agua y que pueden dañar los portaviones.

¿De qué va la cosa, pues?