Restauración y botellas

La guerra de la Restauración se desató el 16 de agosto de 1863 con el grito de Capotillo, pero la Restauración se produjo dos años después con la anulación de los papeles de anexión y la orden a las autoridades españolas de abandonar suelo dominicano.

Restaurar es volver al estado de cosas constitucionales. La guerra fue restauradora porque finalmente el pueblo dominicano volvió a ser independiente de España y de cualquier otra potencia. Sin embargo, el grito de Capotillo no fue una declaración de independencia. Fue una declaración de guerra por la restauración de la soberanía.

A diferencia del trabucazo del 27 de febrero de 1844, acontecimiento marcado por la inmediata huida de los haitianos, la guerra de Restauración estuvo matizada por varios acontecimientos conspirativos de algunos seudo restauradores cuyo propósito ulterior era reanexar el país.

Cada año celebramos la Restauración, aunque lo que se conmemora el 16 de agosto es el inicio de la guerra por la restauración.

Vivan por siempre José Contreras, Francisco del Rosario Sánchez, Cayetano Velázquez, Gregorio Luperón y Santiago Rodríguez.

Washington Wandelpool

¡Cuántos gritos por las botellas de los profesores! Eso está bien, pero cuándo será que aparecerá un periodista que ataque las botellas obscenas de ciertos políticos. ¡Qué bueno es coger piedras para los chiquitos!

A ellos no les importa tener que ir a trabajar todos los días y que un carajo gane más que ellos sin dar un golpe. ¿Será que no hay dignidad?

Miguel Rodríguez

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