Una jueza dominicana

La historia de Rita Mella Febles es curiosa. La migración dominicana a Nueva York tiene muchas caras diferentes, pero, desde luego, una de las más interesantes es la suya. El 13 de septiembre se celebran las elecciones para presidir la Corte de Sucesiones y Asuntos de Familia en Manhattan y ella tiene ya el apoyo explícito del New York Times: "We are impressed by her solid grasp of the office, excellent people skills and obvious passion for the court's work."

Nada gratuito ni al azar: se graduó Summa Cum Laude de la UNPHU en Educación. Después, una beca le permitió cursar una maestría en Historia del Caribe en Gainsville University y un préstamo, Leyes en Nueva York.

Antes de su personal historia de emigración, Rita ya había dado muestras de tener una vocación de servicio definida. Dejó la casa familiar de Arroyo Hondo para ir a vivir a Manganagua, donde las Teresianas desarrollaban una labor social muy importante. Son historias que las ex alumnas del Colegio Veritas conocen muy bien y que deberían volver a contar.

La emigración dominicana bien narrada reflejará la determinación de sus mujeres, su ambición bien entendida y dirigida a objetivos útiles y una fuerte sensibilidad hacia sus compatriotas. (No todos los relatos serán así.)

La Corte a la que aspira Rita Mella maneja los temas que más impactan en la vida personal, íntima de la comunidad. El principal periódico de Estados Unidos ya le ha dado su voto, pero con ese solo no se gana.

IAizpun@diariolibre.com