Yaqui
No por esperada dejó de sorprendernos la partida a la morada del Señor de ese maestro de la palabra que fue Yaqui Núñez del Risco, que llenó toda una época de la televisión y la radio nacionales con su dicción perfecta y sabiduría.
Yaqui era un verdadero maestro. Con él se nos va la “cultura con sabrosura”, que tanto necesita nuestro pueblo. Un maestro que nunca improvisaba las palabras, porque jamás improvisaba las ideas, nos deja un legado de buen decir y de hacer buena televisión que dará mucho trabajo ser superado.
Personajes como Yaqui nacen sólo una vez cada cierto tiempo. Su modelo de preparación antes de enfrentarse al público todavía necesita émulos entre nuestros presentadores.
Al despedirlo, sólo nos queda reconocer que su paso por la vida dominicana señaló nuevos rumbos en la locución, en el entretenimiento y en el servicio social. Su ejemplo permanecerá, porque sus obras hablan más alto que sus palabras, que ya de por sí, eran un monumento al buen decir. Que descanses en paz, Maestro.
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