Entre crisis y oportunidades: el intrigante año de la Inteligencia Artificial Generativa

Aumenta exposición a IAG en espacios de trabajo

Retos regulatorios sigue siendo tema de debate

Crisis y competencia en la era de la Inteligencia Artificial Generativa. (Shutterstock)

A principios de año, predije que el 2023 sería recordado como el periodo de despegue y masificación de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG); y los últimos 12 meses no han defraudado, y hemos experimentado una montaña rusa de noticias que marcarán la pauta para el próximo año.

IA por todos lados

La salida de ChatGPT marcó abrió una puerta a la imaginación y las posibilidades en la implementación de IAG para nuevas herramientas digitales y la inclusión de esta tecnología en otras que ya utilizamos a diario, como nuestro correo, buscadores web o herramientas de productividad.

La empresa McKinsey & Company realizó una encuesta en fecha de abril 2023, en el que el 79 por ciento de los encuestados aseguró haber tenido alguna exposición a IAG, tanto en su lugar de trabajo como fuera de él; mientras que un 22 por ciento aseguró que lo utilizó regularmente en su propio trabajo.

El uso de IAG en las operaciones de las empresas es variado, siendo los equipos de mercadeo y ventas los que más utilizan estas herramientas, seguido de los equipos de desarrollo de productos y servicios, operaciones de servicios, riesgo, estrategia y finanzas corporativas, recursos humanos, gestión de la cadena de suministro y manufactura, de acuerdo con datos de McKinsey & Company.

Estos datos pueden haber aumentado para la fecha de este artículo, pues la implementación de IA en herramientas de productividad tan utilizadas por todos como lo es Microsoft 365 o en los buscadores web como Google y Bing.

Nuevos competidores

Los avances de logrados por OpenAI pusieron a las grandes empresas tecnológicas como Google, Microsoft, Meta, Amazon y Apple en alerta de lo que promete ser la más grande revolución desde la salida de los teléfonos inteligentes.

Desde entonces todas estas empresas hicieron sus movidas para implementar sus visiones sobre la utilidad de la IAG. Microsoft, probablemente, ha sido la que más ha apostado, aliándose e invirtiendo (US$13 mil millones) en la principal empresa de desarrollo de IA, OpenAI. Mientras que Google presionó el botón rojo y a un paso más lento han implementado su herramienta Bard.

Zuckerberg y el equipo de Meta desarrollaron LLaMA 2, un poderoso modelo de IA, el cual lo han hecho de código abierto y ha permitido que desarrolladores puedan utilizarlo, mejorarlo y expandir la tecnología.

El más reciente competidor en esta carrera por el liderato de la IAG es Amazon, quien presentó su herramienta, “Q”.

Mientras que otros han aplicado la IAG a herramientas masivas y del día a día, Amazon enfoca su propuesta solamente en el sector empresarial; esta permitirá a los empleados resumir documentos estratégicos, buscar soluciones, completar documentos o consultar las políticas de la empresa, todo esto en busca de optimizar tiempo y recursos para la empresa.

La estrategia de negocios de Amazon también es competitiva, la empresa fijó el precio de uso por usuario en los 20 dólares, muy por debajo de los 30 dólares que piden Microsoft y Google por sus soluciones de chats inteligentes para empresas.

Además, Amazon anunció que realizará una inversión de 4 mil millones de dólares en el desarrollo de esta tecnología.

Crisis en OpenAI

En uno de los fines de semana más inusuales en la historia de Silicon Valley, Sam Altman, cofundador y director ejecutivo de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT y referente clave en el auge de las IAG, fue despedido y recontratado en un lapso de tres días.

El 17 de noviembre, el consejo de directores de OpenAI despidió a Altman, acusándolo de "no ser consistentemente sincero en sus comunicaciones con el consejo, dificultando su capacidad de ejercer sus responsabilidades".

Esta acción causó revuelo en el sector tecnológico, especialmente entre los inversionistas, con Microsoft a la cabeza, que ha invertido 13 mil millones de dólares en OpenAI.

No obstante, al día siguiente, surgió la noticia de que la misma junta que había despedido a Altman estaba en conversaciones para que volviera a asumir el cargo. La razón detrás de este giro repentino fue la crisis interna que estalló dentro de la empresa, con empleados pidiendo la dimisión de toda la junta, y la presión externa, especialmente de Microsoft y su CEO, Satya Nadella.

Nadella y Microsoft jugaron un juego corporativo de alto nivel, anunciando la apertura de una nueva división de investigación y desarrollo de IA, liderada por los cofundadores de OpenAI. Esta estrategia no solo evitó el colapso de las acciones de OpenAI, sino que también presionó a la junta directiva, que veía esta situación como el posible fin de la compañía.

En el comunicado oficial, el consejo directivo se disculpó por su "error de juicio", reinstauró a Altman bajo nuevas demandas y se comprometió a mejorar la transparencia y la comunicación interna. La crisis concluyó con una nueva junta de directores, el regreso de Altman y una posición dominante dentro de la empresa por parte de Microsoft y Nadella, quienes actuarán como "observadores" en la junta sin derecho a voto.

Aunque OpenAI sigue liderando la revolución de IAG, la crisis ha dejado cicatrices en la percepción y confianza en la ética y credibilidad de la empresa. Ahora, se enfrenta a la competencia de gigantes tecnológicos como Google y Amazon, que avanzan en el desarrollo de sus propias herramientas de IA.

Retos Regulatorios: El Uso Ético de la IA

La reconocida revista deportiva Sports Illustrated entró en crisis al descubrirse que utilizaba sistemas de IAG para la creación de artículos, todo esto sin el conocimiento de sus lectores ni de sus periodistas.

La empresa matriz, Arena Group, había anunciado meses antes que implementaría el uso de IAG, pero nunca explicó cómo lo haría. Además, se descubrieron 18 errores factuales en uno de sus artículos para la revista "Men’s Health", generando preocupaciones sobre la veracidad de la información generada por estos sistemas de IAG.

Esta situación reaviva el debate ético y la responsabilidad en el uso de IAG para la creación de contenidos en campos como el educativo, la investigación y el periodismo.

Definitivamente el 2023 será recordado como el año más importante en el empuje, desarrollo, masificación y debate sobre la tecnología de inteligencia artificial generativa; los titanes de la tecnología se encuentran compitiendo entre sí, y se esperan grandes avances para los próximos meses. Además, de que el debate sobre la regulación de esta tecnología sigue presente y en el 2024 será una de las grandes conversaciones entre las empresas, los reguladores y los Estados.

Tecnologías 2023: lo más disruptivo (Parte I)

Entrando en la recta final del 2023 y en esta edición de Martes de Tecnología te presentó las tecnologías más disruptivas de los últimos 12 meses, y que su evolución continuará el próximo 2024.


  • VR/AR. El producto más esperado por parte de Apple desde la salida del iPhone fueron sus gafas de realidad virtual y aumentada. La presentación de las “Vision Pro” dejó clara la visión de la empresa en este segmento, una tecnología para el entretenimiento y consumo multimedia. La tecnología de seguimiento de la retina del usuario fue la innovación más importante.Otro competidor que también dio avances importantes fue Meta, con la presentación de su Quest 3, el cual fue mejorado en todos los aspectos técnicos; esto ha dado la capacidad de que los usuarios puedan utilizar el Xbox Game Pass sin la necesidad de un computador, lo que cambia y abre nuevas posibilidades para este tipo de productos.

  • Procesadores. El mercado de microprocesadores aún siente los remanentes ocasionados por la escasez durante la pandemia. Sin embargo, el “boom” en el desarrollo de inteligencia artificial generativa ha incrementado la demanda de procesadores diseñados para el procesamiento de lenguaje natural, reconocimientos de imágenes y aprendizaje profundo y automático. Esta nueva competencia favoreció a empresas como NVIDIA, quienes poseen algunos de los procesadores más eficientes y eficaces para dicha tarea; sin embargo, el resto del sector tecnológico se puso a trabajar en sus propias variantes, y recientemente empresas como Microsoft y Amazon presentaron sus propias creaciones. En 2024, la carrera por el desarrollo de mejores semiconductores se verá intensificada y me atrevo a decir que la Ley de Moore está más vigente que nunca.

Comunicador y mercadólogo, especialista en desarrollo de proyectos y marcas, manejo de nuevas tecnologías y analista de deportes y tecnología de consumo.