Capacitan en RD a especialistas de diez países para monitoreo de manatíes con drones
Especialistas de diez países participaron en un curso técnico realizado en Fundemar, enfocado en monitoreo, análisis de datos y cooperación científica en el Caribe
Del 17 al 19 de marzo de 2025, la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (Fundemar) acogió, en sus instalaciones del Marine Research Dominican Republic, un curso especializado en el uso de drones para el monitoreo de manatíes, organizado como parte de las acciones de la Alianza para la Conservación del Manatí del Gran Caribe, en coordinación con el Clearwater Marine Aquarium Research Institute.
La capacitación reunió a 14 participantes provenientes de México, Honduras, Guatemala, Puerto Rico, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos (Florida), Belice, Panamá y República Dominicana.
En el caso dominicano, participaron una estudiante del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), una investigadora del Acuario Nacional y técnicos de Fundemar, consolidándose el encuentro como un espacio técnico de intercambio regional en torno a una de las especies más emblemáticas y vulnerables del Caribe.
La Alianza para la Conservación del Manatí del Gran Caribe articula esfuerzos entre países de la región para proteger la especie mediante investigación, monitoreo y cooperación técnica, promoviendo el intercambio de datos y el fortalecimiento de capacidades a escala regional.
Drones: una herramienta clave para la conservación
La directora de Fundemar, Rita Sellares, explicó que el uso de drones ha transformado el monitoreo de manatíes al permitir obtener información detallada sobre su comportamiento, uso de hábitat y dinámica poblacional, sin los costos y complejidades logísticas de métodos tradicionales, como sobrevuelos en avioneta o recorridos en embarcaciones.
Sellares destacó que uno de los principales avances del país ha sido integrar esta herramienta dentro de una estrategia nacional de conservación, generando datos a escala nacional mediante censos y procesos de fotoidentificación.
La doctora Anmari Álvarez Alemán, PhD, directora de Investigación y Conservación del Caribe en el Clearwater Marine Aquarium Research Institute y coordinadora de la Alianza del Gran Caribe para el manatí, explicó que este tipo de entrenamientos responde a la necesidad de fortalecer la colaboración entre países que comparten amenazas similares para la especie.
Señaló que el objetivo del curso no es solo transferir capacidades técnicas, sino también consolidar una red activa de cooperación que permita compartir datos, desarrollar metodologías comunes y mantener una comunicación continua entre equipos de investigación en el Caribe.
En ese proceso, resaltó el rol de Fundemar como socio clave desde el inicio de la alianza, tanto por su experiencia técnica como por su capacidad operativa.
Transferencia de conocimiento técnico
La doctora Sarah Farinelli, PhD, del Clearwater Marine Aquarium Research Institute, destacó que el uso de drones permite estandarizar metodologías de monitoreo en distintos países, facilitando la comparabilidad de datos y fortaleciendo la toma de decisiones en conservación.
Subrayó, además, que este tipo de entrenamientos busca no solo enseñar el uso de la tecnología, sino también asegurar que los participantes comprendan todo el proceso, desde la captura de datos en campo hasta su análisis e interpretación con fines científicos y de manejo.
El curso combinó sesiones prácticas de vuelo con drones, levantamiento de información en campo, procesamiento de datos y análisis estadístico, lo que permitió a los participantes comprender todo el flujo de trabajo necesario para integrar esta tecnología en proyectos de conservación.
Entre los instructores participaron Sarah Farinelli, PhD, del Clearwater Marine Aquarium Research Institute; Rachel Plekaniec y Marvin del Cid, por Fundemar, ambos con experiencia en el Censo Nacional de Manatíes y procesos de fotoidentificación en República Dominicana; y Omar Shamir Reynoso, director técnico del Acuario Nacional de Santo Domingo.
Nuevas herramientas y aprendizajes compartidos
Desde Colombia, la bióloga Caterina Arévalo González, de la organización Cabildo Verde, valoró el curso como una experiencia que amplía significativamente las posibilidades de investigación, especialmente al demostrar que los drones pueden adaptarse incluso a ecosistemas de aguas oscuras.
Desde Honduras, René Alberto Moncada Peralta, de la Fundación Cuero y Salado, y desde Puerto Rico, Pedro Rivera Llarraza, del Centro de Conservación de Manatíes del Caribe, coincidieron en resaltar el valor del intercambio técnico regional y la importancia de este tipo de entrenamientos para fortalecer capacidades en el uso de drones, así como para generar colaboraciones entre países que enfrentan retos similares en la conservación del manatí.
Desde México, la estudiante de doctorado Sara López, quien desarrolla su investigación en la Reserva de Sian Ka’an, explicó que aplicará lo aprendido para evaluar el impacto de las embarcaciones turísticas sobre el comportamiento de los manatíes.
Su trabajo se centra en analizar, mediante el uso de drones, posibles cambios en la conducta de la especie antes, durante y después del paso de embarcaciones, utilizando metodologías no invasivas y análisis de video.
López destacó que el curso le permitió adquirir una formación completa, desde el manejo del dron hasta la extracción y análisis de datos, herramientas que serán clave para el desarrollo de su proyecto doctoral.
La panameña Janeth Jaén, quien trabaja junto al Smithsonian con el doctor Héctor Guzmán, explicó que los conocimientos adquiridos serán aplicados directamente en su tesis de maestría y en proyectos de conservación de manatíes en Panamá.
Indicó que el curso cumplió con sus expectativas y le permitirá integrar nuevas herramientas y enfoques en su trabajo de campo.
Amenazas comunes, respuestas compartidas
Durante el curso se evidenció que, a pesar de las diferencias entre países, las amenazas que enfrentan los manatíes en el Caribe son en gran medida similares, entre ellas el enmallamiento en redes de pesca, las colisiones con embarcaciones, la contaminación, la pérdida de hábitat y las limitaciones en el financiamiento de programas de conservación.
En algunos contextos también se suman factores como la presencia de especies invasoras, la expansión agropecuaria y la pérdida de conocimiento y sensibilización sobre la importancia de la especie en las comunidades.
Más allá de la formación técnica, el curso reafirma la importancia de la cooperación regional para la conservación del manatí, una especie cuya protección depende de esfuerzos coordinados entre países que comparten ecosistemas y desafíos.
La experiencia también posiciona a República Dominicana como un punto clave en la generación de conocimiento y en la formación de capacidades para la conservación marina en el Caribe.
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