¿Amigos con derecho a ... ?

¡Ay qué gancho! Ese relajito funciona muy bien en muchos hombres pero a las mujeres se les suele dar de fatal a desastroso.

Lo recomendable en una relación es que primero venga el derecho a... y luego la amistad.
Hasta los psicólogos lo recomiendan: "búscate un amiguito que te mantenga la líbido tranquila, mientras aparece esa persona que estás esperando". Lo deben haber escuchado las divorciadas y las solteras (y hasta algunas casadas). Pero a las mujeres –salvo algunas dichosísimas de armadura espartana– se nos da fatal eso de llevar amistades sexuales, sobre todo reincidentes, sin involucrarnos emocionalmente.

Para los hombres es el cumplimiento de un sueño dorado. Seguramente si usted sale a preguntar ahora a todos sus conocidos hombres si estarían dispuestos a tener sexo con sus amigas y conocidas mínimamente atractivas, le responderían que sí. Ellos siempre verán el traserito pronunciado de su amiga de tantos años, cuando lo luzca especialmente bien en unos jeans; o sus pechos mientras se baja descuidadamente a buscar algo. Y claro, al menos estarían más que dispuestos a tocar todo eso un día, si se les da permiso.

Sí. A menos que ya estén curados de ese tema, y hayan vivido en carne propia el embrollo rotundo de arruinar una linda amistad por mezclarla con sexo.

Hay una puerta que se cruza cuando se llega a la cama, y no todos los amigos o conocidos son capaces de superarlo.

A ver. En el mejor de los casos los dos estarían de acuerdo con que el sexo fue bueno, que podría repetirse, pero no pasó a más. Ninguno de los dos siente nada más por el otro, ambos están viviendo un estado emocional bastante bueno y entonces todos felices. "Macarena" le da alegría a su cuerpo de vez en cuando, y el muchacho también se lo pasa fenomenal.

En el caso no tan bueno, al muchacho le gustó el asunto más de la cuenta, pero a la muchacha no. Entonces él buscará la oportunidad de repetir, y de pronto, en medio de una conversación de amistad, tirará un piropo que sonará fatal y acabará por que ella le saque los pies.

En el caso peor de todos, la muchacha quedó encantada con esa "brisita" en su desolada vida sexual y querrá más. Él, como buen machito, seguro que no tendrá problemas con darle lo que quiere, pero desde que encuentre un embullito mejor, abandonará y ahí está el lío armado: ella se sentirá rechazada "como mujer", y entonces la amistad se ve afectada.

Lo recomendable es que primero venga "el derecho a..." y luego la amistad. Es más fácil que de una relación puramente sexual surja una amistad que pueda mantenerse estando las cosas muy claras, si ninguno se enamora; que el hecho de hacer de una amistad una relación sexual placentera y ésta no acabe con la primera.

Así que ya lo saben muchachos, mejor sigan "haciendo cerebro" en la distancia por esa amiga si aprecian más su amistad que un encuentro sexual que quizá no sea tan bueno. Igualmente para ustedes mujeres.