"Breaking Bad", la serie que cambió el entretenimiento

Una escena de la serie Breaking Bad.

SANTO DOMINGO. No escribimos habitualmente de televisión pero esta vez lo hacemos por cuanto la ocasión lo amerita. El mundo de lo audiovisual evoluciona constantemente y las fronteras entre medios, formatos y géneros tienden a diluirse. En parte por avances tecnológicos, cuestiones de mercado y también por la innovación creativa, el mundo narrativo fílmico se amplia y diversifica. El mejor ejemplo de ello es la serie "Breaking Bad", que en su quinta temporada ganó dos premios Emmy, Mejor Drama y Mejor Actriz (Anna Gunn). En anteriores ediciones de estos premios, el actor Bryan Cranston ganó tres premios con su personaje protagonista, el amado y odiado profesor de Química, Walter White.

El blanco que se torna oscuro

Walter es un maduro profesor en una escuela pública de Nuevo México; trabaja además en un lavadero de autos para pagar los gastos de su familia. Vive con su esposa Skyler, que está embarazada y tienen un hijo mayor con problemas de discapacidad; llevan una vida feliz pero limitada. Todo cambia cuando le descubren cáncer al pulmón. Angustiado por la situación en la que puede quedar su familia, encuentra una vía rápida para hacer dinero: se asocia con un ex estudiante drogadicto y se convierte en "cocinero" de metanfetaminas.

Sus conocimientos le permiten hacer un producto de alta calidad, lo cual lo pone en la mira de los cárteles mafiosos y también de la DEA, cuyo jefe en la zona es nada menos que su cuñado. Walter, a medida se adentra en el submundo del tráfico de drogas, va mutando hasta crearse otra personalidad, Heisenberg, que deja salir todo lo oculto de White.

Lo extraordinario

Los teleplays, telefilms o películas para televisión suelen tener menos profundidad que un largometraje de ficción; se sostiene que la televisión no produce los mismos efectos que el cine, la concentración del espectador no sería la misma.

Sin embargo, este seriado, con capítulos de 45 minutos, ha conseguido romper tal principio. Evidentemente el tema y su tratamiento es el que permite saltar la borda de los límites comerciales, al punto que el muy esperado capítulo final fue visto por 10.6 millones de personas.

"Me gustaría saber por qué la gente responde de manera tan favorable a la serie. Se supone que es entretenimiento, pero la gente no solo se entretiene con explosiones, también cuando se ven obligados a pensar. Pensar es entretenido y Breaking Bad está llena de momentos para hacer pensar a la audiencia", fueron las palabras de Vince Gilligan, su creador y guionista, al consultársele sobre el éxito de su trabajo.

La progresión total

En cuanto a lo narrativo, lo más interesante es la larga progresión dramática, no solo de Walter, sino de todos los personajes. Las mentiras del protagonista para ocultar su actividad ilegal van conformando un mundo paralelo que colisiona con el entorno social de diversas maneras.

La evolución de Mr. White en un maldito líder del narcotráfico es lenta pero muy densa y va afectando las relaciones con sus cercanos, en plena coherencia con la materia que por medio de la ciencia química va transformando.

Un guión que muda

Otro aspecto a destacar es que el guión, como es habitual en televisión, va cambiando de acuerdo a los indicadores que proporciona la audiencia. Pero los cambios fueron sutilmente bien manejados. Por ejemplo, en la primera temporada la relación entre Walter y Skyler embarazada tiene un importante componente sexual; pero luego de nacida la hija, el distanciamiento es cada vez mayor. También, en concordancia con el molde de la industria, los "malos" son todos de origen latino, pero ya en la segunda temporada eso evoluciona.

En síntesis, las "malas noticias" que nos trae esta serie son muy buenas para una industria que debe evolucionar hacia modelos narrativos y de producción que provoquen mayor empatía con la audiencia. Esta producción, financiada originalmente por un fondo del Estado de Nuevo México, rompe el molde y será referencia obligada cuando se hable o escriba de la televisión en este siglo.

Recomendable para conocer un poco del mundo paralelo que de vez en cuando nos toca en forma de violencia. También para comprobar que no todo está dicho y hecho en la televisión.

Ficha técnica

Breaking bad.

EE.UU. 2008-2013.

Dirección y guión:

Vince Gilligan

Música: Dave Porter

Protagonistas:

Bryan Cranston, Anna Gunn, Aaron Paul, Dean Norris, Betsy Brandt, RJ Mitte, Bob Odenkirk,

Giancarlo Esposito.