Buen estilo de vida, sinónimo de salud cardiovascular

El 36% de todas las muertes en el país corresponden a enfermedades cardiovascular, según la Organización Mundial de la Salud

Se hace necesario un nuevo estilo de vida, que combine ejercicios y alimentación adecuada.

SANTO DOMINGO. Llevar una vida sedentaria y una mala alimentación son dos factores desencadenantes de enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte en todo el mundo. El 80% de los fallecimientos por trastornos cardiovasculares se pueden evitar si se cambian los hábitos de vida.

Para el doctor Richard Marine, nutricionista del centro de nutrición Nutri-Med, las consecuencias en salud de un estilo de vida no saludable son las enfermedades crónicas no transmisibles, como sobrepeso, hipertensión, hiperlipidemias y diabetes. “Un estilo de vida más sano puede contribuir a un mejor perfil de riesgos de enfermedades cerebro vasculares (ECV)”.

Con relación a los problemas cardiovasculares, el experto señala que, en un estilo de vida saludable se considera imprescindible llevar una alimentación sana, variada y realizar diariamente 30 minutos en alguna actividad física. “A pesar de que estas son medidas eficaces, a disposición de todos y poco costosas, no se instauran ni se promueven como se debería, en ocasiones por falta de tiempo de los profesionales, y en otras porque los propios pacientes consideran un sacrificio, y deciden seguir únicamente las estrategias preventivas basadas en fármacos”, explicó el galeno.

En cuanto a la dieta, el también experto en medicina deportiva, explica que hay varias maneras para reducir el riesgo de ECV, por ejemplo, disminuyendo la ingesta de grasa saturada se puede reducir el colesterol total y el LDL; una dieta pobre en sal tiene un efecto beneficioso sobre la presión arterial; frutas y verduras son ricas en micronutrientes y fibras, por consiguientes son protectoras frente a las enfermedades del corazón. La obesidad, factor de riesgo importante de ECV se puede prevenir disminuyendo la ingesta de colorías.

Del centro

De su lado, la doctora Milagros Almonte, quien junto a Marine conversaron con reporteros de DL, manifestó que la intención de colaborar con la implementación de hábitos y estilos de vida saludables, nace Nutri-Med que ofrece la certificación internacional para prescribir ejercicio (Exercise is Medicine), en este curso se capacita al médico para hacer una correcta prescripción de ejercicio a los pacientes como parte del protocolo de tratamiento de las enfermedades.

Además, cuentan con un área de prueba funcional que consiste en realizar un diagnóstico para determinar el estado físico del paciente en materia de fitness. Estas pruebas determinan la composición corporal, el metabolismo basal y la condición cardiopulmonar. Esta última con el objetivo de saber si la persona esta apta para realizar actividad física y prevenir lesiones y hasta la muerte en el peor de los casos.

“El cambio de mentalidad, empezando por la familia y la escuela, debe trasladarse a la población sana y laboralmente activa, no solamente crear programas de actividad física para los atletas, que solo es el 1% de la población. Se debe llegar también a las distintas sensibilidades políticas para que tomen conciencia de su responsabilidad en favorecer medidas legislativas que permitan desarrollar y aplicar, de forma coordinada y mantenida en el tiempo, las recomendaciones establecidas por las sociedades científicas”, reflexionó Richard Marine.

Recomendaciones

Se debe intentar encontrar actividades de ocio con las que se pueda disfrutar.

Unos 30 minutos de ejercicio moderadamente intenso la mayoría de los días de la semana reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares y mejoran la forma física.

Practicar ejercicio con la familia o los amigos tiende a mejorar la motivación.

Las recomendaciones nutricionales deben adaptarse a la cultura local.

Se debe llevar una alimentación variada.

Debe ajustarse el consumo calórico para evitar el sobrepeso.

Recomendar el consumo de frutas, verduras, cereales, pescados, carne magra, productos lácteos descremados.

Reducir la ingesta de sal si la presión arterial está elevada.