La gastronomía dominicana gana protagonismo global tras la apuesta de la Guía Macarfi

La escena culinaria local dialoga cada vez más con la cocina mundial mientras crece el auge de restaurantes de autor

Luis Ros, presidente de la Academia Dominicana de Gastronomía, y Cristina Arana, VP de Macarfi España. (Samil Mateo)

La República Dominicana sigue demostrando que sus encantos van más allá de su belleza general, fuera del foco exclusivo de sus encantadoras playas. 

Y es que este país está acaparando la atención gastronómica, en medio del auge que experimenta la región; y más después de ser parte de la Guía Macarfi desde hace ya dos años. 

La reconocida publicación gastronómica española, especializada en valorar restaurantes a partir de la experiencia de miles de comensales e inspectores, eligió precisamente a la República Dominicana como su primera expansión fuera de España, una decisión que para expertos y empresarios marca un antes y un después en la proyección internacional de la gastronomía local.

“Nos enamoramos del país y de su cocina”, afirma Cristina Arana, VP ejecutiva de Macarfi España, al recordar el descubrimiento que supuso para el equipo español conocer la escena culinaria dominicana, hace ya tres años.

Al hablar con Diario Libre, nos compartió que lo que más llamó la atención -en ese momento- fue la pasión de los chefs dominicanos, el respeto por la materia prima y la manera en que reinterpretan las recetas tradicionales sin perder la esencia del país.

“La gastronomía dominicana vive un momento muy bonito porque está empezando a darse a conocer al mundo”, considera  Arana, agregando que “es todavía una gran desconocida para muchos mercados internacionales, pero tiene un potencial enorme”.

Turismo culinario

 

Durante mucho tiempo, Dominicana construyó su posicionamiento turístico alrededor del sol y la playa. Sin embargo, el auge de la gastronomía está transformando también el perfil del visitante.

Para la ejecutiva española, el turismo culinario atrae a un viajero “inquieto”, interesado en vivir experiencias culturales auténticas, descubrir sabores nuevos y conectar con la identidad local.

“Hoy la gente ya no viene solamente por las playas; viene también por la cultura y la cocina”, asegura.

En ese mismo contexto, es relevante tomar en cuenta que dicha evolución coincide con el crecimiento de restaurantes de autor, con propuestas de cocina fusión y espacios que reinterpretan los ingredientes criollos con técnicas contemporáneas, especialmente en ciudades como Santo Domingo, Santiago y Punta Cana.

Cocina global

Uno de los elementos más particulares de la escena gastronómica dominicana es la convivencia entre la cocina local y la fuerte presencia de restaurantes españoles, italianos, mexicanos o peruanos.

La consideración de Arana dista de ser percibida como una amenaza a la identidad culinaria. Desde su parecer, es justamente esa diversidad la que fortalece el ecosistema gastronómico del país. 

“Es una combinación interesante porque permite mantener la esencia dominicana mientras dialoga con otras cocinas del mundo”, explica.

Al preguntarle su parecer sobre el perfil heterogéneo del consumidor actual, valida que la clientela de hoy  busca innovación y experiencias diversas

Sin embargo, esto no significa que los profesionales de la cocina deban perder la autenticidad de su propuesta.  “El chef ha entendido que debe escuchar al consumidor, pero sin olvidarse de quién es ni el tipo de cocina que quiere transmitir”, señala.

El fenómeno también abre espacios para las nuevas generaciones de cocineros y restaurantes emergentes

La guía reconoce a los llamados “rookies”, establecimientos con menos de un año de operación que destacan por su propuesta innovadora.

Ese relevo generacional, sumado a la profesionalización del sector y al interés creciente del turismo gastronómico, perfila a la República Dominicana como uno de los destinos culinarios emergentes más interesantes del Caribe. 

Para Arana, la meta final está clara: convertir al país en un destino que el viajero quiera descubrir “para comérselo y visitarlo”.

Apuesta internacional

El empresario gastronómico Luis Ros, destaca que la selección del país como primer destino internacional de la guía no fue casual.

“La misma metodología y los mismos criterios que se aplican en España se utilizan aquí”, explica. “Eso coloca a nuestros restaurantes en una vitrina internacional”.

La primera edición dominicana reunió más de 250 restaurantes entre Santo Domingo, Santiago y Punta Cana. Ahora la expansión incluye destinos como La Vega, Puerto Plata y Samaná, elevando la cifra a más de 500 establecimientos integrados en la plataforma.

Para Ros, el impacto va más allá de la promoción turística. También genera una competencia saludable dentro del sector gastronómico.

“La guía pone en evidencia la calidad de la comida, el servicio y la experiencia integral del restaurante. Eso obliga a mejorar”, afirma.

Razón por la que el empresario considera que el país está preparado para competir con cualquier escena gastronómica internacional. 

Y como ejemplo menciona la reciente visita de Gabriel Cárdenas, presidente de la Academia de Gastronomía de México, quien quedó “gratamente sorprendido” por el nivel de los restaurantes dominicanos. 

Periodista dominicana con una maestría en Comunicación Corporativa. Titulada en estilismo y asesoría de imagen. Es una apasionada del contenido sobre la salud, la belleza, el buen vivir y la cultura.