Buscando el busto perfecto
Una de las zonas claves y más atractivas de la anatomía femenina. También una de las más sensibles. Conoce los cuidados necesarios para mantener un magnífico busto.
Símbolo de belleza y feminidad. El busto es una de las partes del cuerpo que más preocupa a las mujeres. Su delicada anatomía lo hace vulnerable ante muchos factores: los cambios de peso, la gravedad, la maternidad, los malos hábitos, la falta de cuidados, etc...
El busto está compuesto de tejido mamario glandular y grasa, la piel que lo rodea y el músculo pectoral del que se apoya. "En el busto mismo no hay músculos fuertes que puedan sostener el tejido glandular y la grasa que lo hace sobresaliente. Por eso pierde toda su firmeza con el paso del tiempo.", explica la Dra. Mirna Puello, reconocida dermatóloga. "Para mantenerlo bonito y saludable, es necesario hacer los ejercicios indicados para los músculos del tórax, humectar su piel constantemente y alimentarse de la manera correcta", agrega.
Estéticamente, su forma y su tamaño cuentan, mas es su firmeza lo preponderante. La piel de esta zona es también muy delicada y fina. Funge como un sostén natural pero, con la gravedad en su contra, pierde elasticidad y firmeza con gran facilidad. "Aunque hay pieles que genéticamente son más vulnerables a la flacidez y las estrías, mientras se mantengan humectadas menos probabilidades habrá de que aparezcan estas debilidades", aclara la doctora.
LOS ENEMIGOS
Lo primero es conocer al enemigo para saber cómo podemos hacerle frente…
1. Los cambios de peso. Otra razón para mantener un peso estable. Al igual que en el resto del cuerpo, esto no es saludable y genera flacidez. Si estás pasada de peso, acumulas grasa en el busto, y si estás más delgada de la cuenta, tendrá un aspecto "seco y caído". Sólo en la maternidad esto es inevitable y, aunque deja visibles efectos en el busto, es un proceso natural para el cual la anatomía femenina está preparada.
2. La gravedad y el tiempo. Nada se les escapa, en especial las zonas sobresalientes del cuerpo. Aunque no se puede cambiar, podemos contrarrestarla con ejercicios que ayuden a dar firmeza al busto. Con el tiempo y los cambios hormonales, el tejido glandular se reduce, aumenta la grasa y el busto pierde firmeza. Cuanta más grasa tenga, más propenso a la flacidez será.
3. La deshidratación. Produce la falta de elasticidad de la piel y favorece también la aparición de estrías en los senos. La piel de esa zona es sumamente sensible y necesita mantenerse humectada, ya sea con cremas o aceites naturales.
4. Los sostenes incorrectos. Mientras que el uso de un sostén adecuado te brinda mayor soporte, un sostén incorrecto no sólo te causará un dolor de cabeza, sino que puede atrofiar la forma y la salud de tus senos. Aunque muchos creen que no usar sostén mantiene el busto más firme, esto no está comprobado y, por ejemplo, la flacidez del busto de las aborígenes es muestra de que no necesariamente sea cierto.
5. La mala postura. Favorece que el busto se vea más caído.
En el mercado existe una gran variedad de cremas humectantes y reafirmantes que aportan muy buenos beneficios para la firmeza y la prevención de estrías. Algunas incluso son específicas para el área del busto, empleando ingredientes activos especiales. Los aceites humectantes también son muy útiles, así como los exfoliantes suaves (como los del rostro) que te ayudarán a evitar la aparición de granitos.
También debes aficionarte al agua para hidratar la piel desde dentro y consumir suficientes frutas, vegetales y fibra para evitar la aparición de enfermedades. "Como en el resto de la piel, en el cuidado del busto la clave es la constancia", señala Puello.
En cuanto a las cremas para agrandar el busto, no hay estudios comprobados al respecto. Sólo la cirugía tiene efectos comprobados y, por supuesto, es un proceso invasivo y de mayores riesgos.
PARA UN PECHO FIRME
Lagartijas. Sobre una colchoneta, apoya manos y rodillas, con los brazos separados y la espalda bien recta apretando glúteos y abdomen. Inicia con 2 ó 3 series de 8 repeticiones con descansos de un minuto, al menos tres veces a la semana.
La natación y la gimnasia acuática. Excelentes para fortalecer la parte superior del torso y los brazos.
Boca arriba. Con los pies en el piso y dos pesas pequeñas, estira los brazos hacia el techo y ábrelos hasta casi tocar el suelo. Inicia con 2 ó 3 series de 10 repeticiones con descanso de un minuto, al menos tres veces a la semana, en días alternos.
Consejitos para un busto magnífico
Para evitar ponerle el peso del cuerpo al busto, no duermas boca abajo.
Mantén tu peso estable.
Hidrata tu piel desde dentro bebiendo al menos 2 litros diarios de agua y aplicando cremas humectantes.
Invierte en sostenes de calidad y adecuados para tu busto, ya sea para disimular su tamaño o para que se vea más prominente. No olvides un buen sostén para hacer ejercicio.
Ten pendiente la buena postura.
Más allá de la estética
Un busto bonito es el sueño de toda mujer desde la adolescencia. Pero a cierta edad, éste puede convertirse en objeto de preocupación. Nunca es muy temprano para prevenir y la autoexploración es prevención.
Además de mantener tus evoluciones médicas actualizadas, procura autoexaminarte una vez al mes y estar alerta de cualquier cambio en la piel o la contextura de tu busto.
PRODUCTOS
Crema Reafirmante Q10 Plus. Ayuda a restaurar los niveles naturales de Coenzima Q10 en la piel, devolviendo la elasticidad de la piel, suavizando y mejorando su estructura. De humectación prolongada y rápida absorción.
Distribuido por Beiersdorf, teléfono: (809) 566-2290.
LOS ENEMIGOS
Lo primero es conocer al enemigo para saber cómo podemos hacerle frente…
1. Los cambios de peso. Otra razón para mantener un peso estable. Al igual que en el resto del cuerpo, esto no es saludable y genera flacidez. Si estás pasada de peso, acumulas grasa en el busto, y si estás más delgada de la cuenta, tendrá un aspecto "seco y caído". Sólo en la maternidad esto es inevitable y, aunque deja visibles efectos en el busto, es un proceso natural para el cual la anatomía femenina está preparada.
2. La gravedad y el tiempo. Nada se les escapa, en especial las zonas sobresalientes del cuerpo. Aunque no se puede cambiar, podemos contrarrestarla con ejercicios que ayuden a dar firmeza al busto. Con el tiempo y los cambios hormonales, el tejido glandular se reduce, aumenta la grasa y el busto pierde firmeza. Cuanta más grasa tenga, más propenso a la flacidez será.
3. La deshidratación. Produce la falta de elasticidad de la piel y favorece también la aparición de estrías en los senos. La piel de esa zona es sumamente sensible y necesita mantenerse humectada, ya sea con cremas o aceites naturales.
4. Los sostenes incorrectos. Mientras que el uso de un sostén adecuado te brinda mayor soporte, un sostén incorrecto no sólo te causará un dolor de cabeza, sino que puede atrofiar la forma y la salud de tus senos. Aunque muchos creen que no usar sostén mantiene el busto más firme, esto no está comprobado y, por ejemplo, la flacidez del busto de las aborígenes es muestra de que no necesariamente sea cierto.
5. La mala postura. Favorece que el busto se vea más caído.
En el mercado existe una gran variedad de cremas humectantes y reafirmantes que aportan muy buenos beneficios para la firmeza y la prevención de estrías. Algunas incluso son específicas para el área del busto, empleando ingredientes activos especiales. Los aceites humectantes también son muy útiles, así como los exfoliantes suaves (como los del rostro) que te ayudarán a evitar la aparición de granitos.
También debes aficionarte al agua para hidratar la piel desde dentro y consumir suficientes frutas, vegetales y fibra para evitar la aparición de enfermedades. "Como en el resto de la piel, en el cuidado del busto la clave es la constancia", señala Puello.
En cuanto a las cremas para agrandar el busto, no hay estudios comprobados al respecto. Sólo la cirugía tiene efectos comprobados y, por supuesto, es un proceso invasivo y de mayores riesgos.
PARA UN PECHO FIRME
Lagartijas. Sobre una colchoneta, apoya manos y rodillas, con los brazos separados y la espalda bien recta apretando glúteos y abdomen. Inicia con 2 ó 3 series de 8 repeticiones con descansos de un minuto, al menos tres veces a la semana.
La natación y la gimnasia acuática. Excelentes para fortalecer la parte superior del torso y los brazos.
Boca arriba. Con los pies en el piso y dos pesas pequeñas, estira los brazos hacia el techo y ábrelos hasta casi tocar el suelo. Inicia con 2 ó 3 series de 10 repeticiones con descanso de un minuto, al menos tres veces a la semana, en días alternos.
Consejitos para un busto magnífico
Para evitar ponerle el peso del cuerpo al busto, no duermas boca abajo.
Mantén tu peso estable.
Hidrata tu piel desde dentro bebiendo al menos 2 litros diarios de agua y aplicando cremas humectantes.
Invierte en sostenes de calidad y adecuados para tu busto, ya sea para disimular su tamaño o para que se vea más prominente. No olvides un buen sostén para hacer ejercicio.
Ten pendiente la buena postura.
Más allá de la estética
Un busto bonito es el sueño de toda mujer desde la adolescencia. Pero a cierta edad, éste puede convertirse en objeto de preocupación. Nunca es muy temprano para prevenir y la autoexploración es prevención.
Además de mantener tus evoluciones médicas actualizadas, procura autoexaminarte una vez al mes y estar alerta de cualquier cambio en la piel o la contextura de tu busto.
PRODUCTOS
Crema Reafirmante Q10 Plus. Ayuda a restaurar los niveles naturales de Coenzima Q10 en la piel, devolviendo la elasticidad de la piel, suavizando y mejorando su estructura. De humectación prolongada y rápida absorción.
Distribuido por Beiersdorf, teléfono: (809) 566-2290.
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