Shailene Woodley, camino del estrellato
Abanderada de la sencillez y "bastante alternativa", asegura que su vida cabe en un maleta
El ascenso a la fama le ha llegado casi de pronto. Tras lograr una nominación a los Globos de Oro con "The Descendants" (2011), Shailene Woodley estrena este año tres películas en las que muestra su versatilidad: una adolescente que pierde el control de su vida al desaparecer su madre, otra enferma de cáncer que vive su primer amor y la "divergente" Tris, que lucha por encontrar su puesto en un mudo hostil.
Nada parece resistírsele a esta joven de 22 años que se ha hecho un hueco por derecho propio en las alfombras rojas de Hollywood con un estilo fresco, desenfadado y una forma de vida que poco tiene que ver con la de las grandes estrellas.
A los cinco años
"Estoy emocionada. Realmente, no tengo tiempo para prestar atención a lo que se habla sobre mí, pero, sin duda, es un gran momento", aseguraba la actriz a Efe durante la promoción de "Divergent".
Shailene Woodley alcanzó notoriedad internacional como Alexandra en "The Descendants", donde su creíble interpretación le valió la nominación de mejor actriz de reparto en los Globos de Oro.
Pero el idilio de la californiana con la actuación comenzó a los cinco años, cuando empezó a grabar anuncios y descubrió que le encantaba ir a clases de interpretación en las que -asegura- aprendió mucho más sobre ella misma que sobre la actuación.
Desde aquellos primeros comerciales ha recorrido un largo camino hasta llegar a Hazel Grace, una adolescente con cáncer que encuentra su primer amor en un chico que ha superado esa enfermedad y al que conoce en un grupo de apoyo. Una cinta basada en el "best seller" de John Green "The Fault in Our Strats", en la que Woodley lleva el peso de la historia y de la película.
De hecho, algunos críticos estadounidenses han empezado a señalar a Shailene como merecedora de una nominación a los Óscar. La actriz se mete, con convicción y sin exceso de carga lacrimógena, en la piel de una adolescente con cáncer y pegada a una bombona de oxígeno, pero no por ello pierde la ilusión de vivir ni la inocencia.
Para Woodley se trata de una película "muy especial" -señaló recientemente en una entrevista- en la que no se victimiza a los enfermos de cáncer, "sino que celebra a la vida, y eso es algo que siempre llevaré conmigo".
Dos películas estrenadas, otra que verá la luz en septiembre y el corto "The Monogamy Experiment Short" recién terminado no dejan duda de que este es el año de Woodley, quien, desde que en 1999 apareciera en el telefilm "Little Girl", ha ido construyendo su carrera entre películas de televisión y pequeños papeles en series, como "Without a Trace" o "CSI", hasta que en 2008 le llegó la popularidad en Estados Unidos con "The Secret Life of the American Teenager".
Amy Juergens, la adolescente americana a la que Woodley daba vida, era la hija perfecta, estudiosa, guapa, responsable, pero se quedaba embarazada durante una relación de verano lo que le obligaba a tomar una serie de decisiones impropias de una chica de su edad.
Shailene se ha especializado en papeles de adolescentes con vidas complicadas y que deben madurar precipitadamente, como también lo era Alexandra, que a sus 17 años y ante un madre en coma es capaz de hacerle la vida imposible a George Clooney en "The Descendant", donde sabía dar el tono justo y sin excesos a la personalidad de una adolescente capaz de pasar de la risa a la tragedia en minutos.
Aunque ahora saboree las mieles del triunfo, Woodley sabe lo que es quedarse fuera de películas que se revelaron como éxitos de taquilla. Así, en 2001 Dakota Fanning logró el papel de Lucy en "I am Sam"; en 2012 vio como la Cosette de "Les Misérables" fue para Amanda Seyfried; y, en 2014, aunque fue elegida para dar vida a Mary Jane Watson en "The Amazing Spider-Man 2: Rise of Electro", sus escenas se eliminaron del montaje final.
Y sobre todo fue Jennifer Lawrence la elegida para interpretar a la joven arquera Katniss Everdeen en la saga "The Hunger Games", pero Woodley aún puede convertirse en la reina de la distopía para adolescentes ,gracias a "Divergent" (2014), aunque su primera entrega, basada en los libros de Verónica Roth, queda de momento lejos del éxito de taquilla de "Los juegos del hambre".
Comparación con Jennifer Lawrence
Habrá que esperar a ver el resultado de las próximas tres entregas de la serie, "Insurgent", que se está rodando y se estrenará el año que viene, y la dos partes de "Allegiant", que deberían llegar a las pantallas en 2016 y 2017, para saber si Beatrice "Tris" Prior, seduce a los espectadores tanto con la Katniss de Jennifer Lawrence.
"Me encanta Tris, porque tiene que tomar una decisión y lo hace contra todo, contra su familia, contra los resultados de la prueba. Y tiene un elevado grado de empatía. Además, como personaje, tiene muchas capas y matices", así defendía la actriz a su personaje antes del estreno de la cinta.
Tris y Katniss son dos personajes con rasgos comunes, heroínas a la fuerza, de fuerte carácter y resolutivas, enfrentadas a un mundo hostil que no acaban de entender, pero sin perder de vista la búsqueda del bien. Aunque no son las únicas que se parecen.
Shailene Woodley es constantemente comparada con Jennifer Lawrence. Ambas proceden de la escena "indie" y comparten un carisma, una naturalidad y una belleza suficientes para tener a Hollywood a sus pies.
"Jennifer es genial, es una actriz magnífica y me parece una persona estupenda. Si van a compararme con alguien, me alegro de que sea con ella", aseguraba Woodley durante la promoción de Divergente, pero con el paso de los meses está ya "un poco cansada (...) la frase aburre. Ojalá los periodistas encontraran otro punto de vista para escribir sobre mí».
En el caso de Woodley, lo que no faltan son puntos de vista. La actriz en un filón por su espontaneidad, que le lleva a dar abrazos a los periodistas antes de cada entrevista. "Me gusta ser así. Me sale natural", asegura.
Y es que Woodley es ante todo natural y "bastante alternativa". "Recojo agua de manantial de montaña todos los meses. Voy a una granja a buscar la comida. Me lo hago todo, desde la plasta de dientes a la loción corporal (...) hago mi queso y recolecto alimentos silvestres. Es todo un estilo de vida".
Abanderada de la sencillez, solo se maquilla y se viste bien por motivos de trabajo y siempre con un estilo sencillo y muy fresco. Una actriz austera cuyas pertenencias caben todas en una maleta pequeña -asegura- y que solo tiene teléfono móvil durante la promoción de las películas. Sin duda, una rara avis en el mundo del Hollywood.