Cómo vestirse para ir al teatro

La manera de vestirse para asistir al teatro, guarda mucha relación con el lugar donde se celebra la representación y el carácter que tenga. No es lo mismo acudir a una representación de una obra infantil a las diez de la mañana de un domingo, que acudir a un concierto de gala de la Sinfónica Nacional. Como tampoco es lo mismo acudir a ver a un cantante de música pop- romántico, que a un Plácido Domingo o a un Pavarotti.

Si el acto reviste formalidad, con asistencia de autoridades, como fue la inauguración en nuestro Teatro Nacional de la trigésima sexta reunión de la Asamblea General de la OEA, presidida por el primer mandatario de la Nación y demás autoridades y por el secretario general de ese organismo internacional, la vestimenta requiere estricta formalidad. Tanto para el hombre como para la mujer.

La entrega de los premios Casandra, otro ejemplo, constituyen formalidad completa. Aquí muchas féminas se pasan y confunden la extravagancia con la elegancia. Un mal muy socorrido en nuestros días, a eso no escapan las naciones desarrolladas, más aún, copiamos de éstas.

Los dominicanos contamos con dos teatros cuya sola edificación nos induce a lo solemnidad, cuando no a lo sobrio, elegante y formal, el Nacional y el de Santiago, fundamentalmente.

La gente hoy en día no se arregla tanto como en épocas anteriores y muchos llegan al extremo, en este sentido debemos considerar aspectos que deben tomarse en cuenta al acudir a un teatro.

Nunca se deberá asistir en T-shirt ni jeans, por muy ligera que sea la representación. El hombre deberá recurrir en estas ocasiones a pantalón y camisa de manga larga, aunque sin corbata. La mujer, algo similar.
El smoking, el traje sastre y la corbata se reservan para representación de mayor carácter que suelen darse en la noche.
Los trajes largos, en las mujeres, no son imprescindibles para ir al teatro, en ocasiones un pantalón con chaqueta, color oscuro, nos proporciona más elegancia y formalidad que la primera opción. El traje largo deberá ser reservado para ocasiones de estricta formalidad. Casi siempre la invitación especifica el modo de la vestimenta.
No todo lo que se usa se debe llevar. La moda es aquella que nos disimula nuestras imperfecciones y nos destaca nuestros atractivos.
Hay que respetar la ética en la moda sin llegar a extravagancias.
La noche es más clásica y el día más atrevido.
Los sombreros y las pamelas, así como los bolsos grandes y vistosos, se reservan para el día.