¿Vale la pena perdonar una infidelidad?

No es sano decir te perdono demasiado pronto, sin antes haber procesado el dolor causado

El perdón tras una infidelidad es un proceso complejo que no debe confundirse con la vigilancia constante o el miedo. (Shutterstock)

Existe una realidad que puede incomodar a muchos: No todas las infidelidades son iguales. Y no todas las veces es sano perdonar. Y perdonar no significa quedarse.

En consulta he visto mujeres que dicen “yo perdoné”, pero viven con el sistema nervioso activado 24/7. Revisan el celular, tienen miedo cuando sale el esposo. Sospechan de todo. Se comparan con la otra.  Se sienten menos. Se vuelven detectives emocionales. Eso no es perdonar, eso es un  trauma no resuelto.

No es sano decir te perdono demasiado pronto, sin antes haber procesado el dolor que causa una traición, porque se rompe la confianza, el vínculo se quiebra, y eso toma tiempo recuperarlo y sanarlo.

Y depende mucho de cómo la persona infiel pueda dar muestras de que es confiable.

Ahora bien, también he visto parejas que, después de una infidelidad, hicieron cosas que nunca habían hecho: hablarse con honestidad, mirar la crisis de frente.

Admitir que estaban desconectados, que descuidaron la relación. Asumir responsabilidad. Ir a terapia a reconstruir la relación y el vínculo. Y después de, tienen una relación más enriquecida y fuerte.

Pero dejemos algo claro: la infidelidad siempre son responsabilidad de quien la cometió, pero a veces la dinámica disfuncional que se vive en la relación pueden precipitar al otro a buscar fuera.

Importantes preguntas

El tema aquí no es si te fue infiel. La pregunta es: ¿qué hace después? ¿Se responsabiliza o se victimiza? ¿Lo justifica, te culpa? ¿Se expone con transparencia o te dice:“ya supéralo”?. ¿Lo descubriste o te lo dijo? ¿Es reincidente o lo niega?

La respuesta a estas preguntas te dirán si vale la pena o no dejar pasar esa infidelidad.

La gran pregunta aquí es: ¿Quieres perdonar porque le amas… o porque tienes miedo? ¿Porque vas a perder tu estabilidad económica o porque eres consciente de que vale la pena reconstruir esa relación? ¿Porque eso pasa en todos los matrimonios o porque la otra persona está comprometida a hacer cambios?

A veces lo que sostiene el perdón no es el amor, es el terror a empezar de cero. Es el miedo a que nadie más te elija. Es tu herida de abandono tomando decisiones. Si decides quedarte, que sea porque hay reconstrucción real, cambios claros y una decisión consciente de reparar.

Si decides irte, que sea porque elegiste tu paz. No por orgullo. No por presión de grupo. No por vergüenza social. Que sea por tu salud mental.

Psicóloga clínica y terapeuta familiar y de pareja. Directora del Centro de Sanidad Emocional y Psicoterapia. Contacto de consulta: 809-848-7008