Crónica de un casting
A la hora de audicionar para un papel en cine, teatro o comerciales debes ser ante todo muy paciente. El proceso es emocionante, pero también puede ser difícil y tedioso.
A Francina la actuación le encanta. Aunque a sus 19 años está estudiando otra carrera en la universidad, el arte escénico es a lo que quiere dedicarse profesionalmente. Como para ella, la idea de ser actor o actriz es tentadora y atractiva para muchos jóvenes dominicanos, sobre todo ahora que la industria cinematográfica local está empezando a desarrollarse.
Sin embargo, si estás en el negocio o pensando incursionar en él debes saber que este oficio, además de inestable, es bastante sacrificado. Y uno de los sacrificios que tendrás que hacer es asistir a los famosos castings. Ese proceso de búsqueda y selección de los actores para el reparto de una película, una obra teatral o un comercial es muy importante y, por supuesto, emocionante, pero también suele ser tedioso. Es pesado para los organizadores y para los aspirantes, más.
El llamado
Para los actores y aficionados la acción comienza con el llamado a casting, el anuncio que hacen los productores de la película, el comercial o la obra. Este llamado suele ser público (a través de la prensa, generalmente), pero en ocasiones se da a un nivel más cerrado. A veces la noticia sencillamente corre de boca en boca entre la gente "del medio", y sólo se enteran los más allegados, así que hay que estar alerta.
A la hora de escoger el elenco de "Trópico de sangre", película dominicana actualmente en pre-producción, "la productora hizo un llamado público, a través de los periódicos", nos cuenta Ángel Haché, director de casting de la cinta. "En la nota se dejó una dirección de correo electrónico para que todos los interesados se pusieran en contacto", explicó. Lo ideal es que te comuniques con los productores para que recibas toda la información que necesites (fechas, horarios, papeles disponibles, etcétera). Antes de acudir debes saber que, aunque la actuación como carrera no es lo más común en República Dominicana, los castings suelen prolongarse por muchas horas y a ellos acude mucha, mucha gente.
Esperar, esperar, esperar…
Las largas horas de espera son un factor común de los castings. Aunque generalmente depende de la importancia y la magnitud del proyecto, la mayoría de las veces tendrás que armarte de paciencia y prepararte para esperar: primero a que te atiendan, luego, por tu turno para hacer la prueba; después, a que te den respuesta, en fin, mucha espera. "Cuando vas a un casting debes tener tiempo disponible", cuenta un joven cubano aspirante a actor radicado en el país y con cierta experiencia en la materia. "No puedes venir ‘con hora’, nunca sabes cuando vas a salir de ahí. Tienes que estar dispuesto y disponible", advierte.
Para "Trópico de sangre", la productora decidió que las audiciones duraran tres días, en jornadas que iban desde la mañana hasta la noche, con un único receso para almorzar. Hubo momentos flojos, casi siempre justo después del "brake", en los que los aspirantes a los distintos papeles llegaban y de inmediato empezaban con el proceso de hacerse fotos, llenar una ficha y luego de unos minutos, el llamado que anunciaba su turno: "Número tal". Pero para otros, la espera se prolongó por horas.
Los traicioneros nervios
De todos modos, esperes mucho o no, todo el proceso antes de que el actor o actriz haga la prueba frente al director de casting o los productores no es precisamente pan comido. Y lo más desagradable suelen ser esos nervios, aprender a lidiar con ellos, sobre todo para aquellos con menos experiencia. En su primera audición, Elizabeth no la pasó muy bien. Era para una película y no tenía muy claro cómo sería el proceso. "Estaba nerviosísima", nos cuenta, justo al salir de su prueba, todavía un poco tensa: "se me olvidaron las líneas porque no tenía el guión para estudiarlo antes. Cuando llegué aquí estaba tranquila, pero al momento de la verdad me entraron los nervios". Laura Modesto tampoco había probado suerte en el cine cuando hizo el casting para uno de los papeles principales de la misma cinta y estaba "un poco intranquila al principio", confiesa, aunque asegura que a diferencia de Elizabeth, cuando tuvo que decir sus líneas frente al director de la película, la productora y el director de casting, recuperó la compostura. "Tomé el control y dije mi diálogo, bastante tranquila". Vale aclarar que ella ya había tenido experiencia frente a las cámaras (trabajó en televisión durante un tiempo) y eso quizás le dio confianza.
Ahora, los que ya han pasado por el proceso varias veces antes, los actores profesionales, se ven más relajados y seguros. A las audiciones para "Trópico de sangre" se presentó Solly Durán. La muchacha, una actriz dominicana radicada en Nueva York que durante los últimos años ha trabajado en varias obras de teatro en la Gran Manzana, y en su niñez participó en varios espectáculos nacionales, llegó al pasillo donde esperaban los demás actores con porte seguro y su portafolio en la mano. Lista para hacer su prueba para uno de los personajes más importantes. Aunque entre la gente que esperaba allí se encontraban otros actores de experiencia, la imagen de Solly contrastaba en medio de la atmósfera algo tensa del lugar.
"Se suponía que tenía que regresar a Nueva York ayer", nos dijo ella misma, "pero me presentaron al director de esta película y él me pidió que me quedara un par de días más para que hiciera el casting". Así lo hizo, y, a diferencia de la mayoría, que salía del salón de audiciones hechos un manojo de nervios, ella entró por esa puerta y salió a los pocos minutos de lo más campante. Estamos seguros de que la chica intimidó o, al menos, incrementó los nervios de más de una con su desenvoltura.
El móvil
Las razones que motivan a las personas a acudir a los llamados a casting son muy variadas. No todos van a las audiciones porque ya han decidido que la actuación es su vocación. Algunos van para darse a conocer, los usan como trampolín porque les gustaría trabajar en otros medios de comunicación y piensan que una oportunidad en un comercial, una obra o un filme los puede ayudar. Otros buscan proyectar más sus carreras o diversificarse, ese es el caso de algunos comunicadores, cantantes o bailarines que prueban suerte con la actuación.
Muchos van por el figureo, "para verse en la tele", y hasta hay los que van sencillamente porque "pasaban por ahí". Sí, en serio. Ese fue más o menos el caso de Ramón, un muchacho de 26 años que acudió a las audiciones para "Trópico de sangre" casi por casualidad. "Vine para ver. Yo vivo allí mismo, sabía que había un casting y nada, vine", nos cuenta el joven que, de paso, hasta llevó a un amigo para que como él probara suerte.
Laura Modesto, por su parte, fue a la audición inducida por su madre. Aunque siempre le había interesado la actuación, ella, graduada de Comunicación Social y con algunos años de experiencia en producción y conducción de televisión, nunca ha actuado profesionalmente ni ha tomado clases para ello. "Yo siempre he creído que eso es algo natural, un talento con el que se nace", dice, y agrega que muchas personas le habían sugerido que lo intentara, que probara con la actuación.
Pero un caso realmente particular fue el de una señora de unos 60 años, que esperaba su turno para hacer la prueba para "Trópico de sangre" con expresión divertida. "¿Usted es actriz?", le pregunto. "No", contesta ella. "Yo participé en una película una vez, ‘La Habana’, hace muchos años y me gustó la experiencia. Vamos a ver si la pego ahora", explicó con un gesto entre resignado y juguetón.
Pero como decíamos anteriormente, la mayoría de las personas que acuden a los castings para películas, obras teatrales, comerciales, etc., están realmente interesados en dedicarse a ello. Es gente que acude a cuanta audición hay porque saben que en este negocio es muy importante la constancia. "Somos actores. Nosotros participamos en ‘Un macho de mujer’ y ahora estamos ensayando para una obra de teatro. Es lo que nos gusta hacer", nos dijo una chica con evidente entusiasmo, mientras esperaba junto a su novio a que llegara su turno de audicionar para lo que sería el segundo filme de ambos.
La cosa es que sin importar cuál sea la razón por las que ande rondando el mundillo de la actuación, la persona en cuestión debe saber que se trata de una carrera que, aunque divertida y diferente, es difícil y sacrificada. De hecho, muchos actores y hasta directores de cine y de teatro recomiendan que si te gusta otra profesión tanto o más de lo que te gusta actuar, optes por ese otro oficio. Pero, tranquila, no estamos tratando de asustar o desencantar a nadie. Al fin y al cabo se trata de una hermosa carrera. Si eso es lo que te apasiona, lo que quieres hacer de por vida, pues prepárate, trabaja duro, lánzate y buena suerte.
¡Prepárate!
Sé puntual. Si la audición es por cita, llega unos minutos antes al lugar acordado. Si no, trata de llegar con tiempo de todos modos. Los organizadores no te agradecerán que llegues apenas momentos antes de la hora determinada para terminar con las pruebas.
Cuida tu aspecto. No tienes que ir "disfrazado/a" del personaje para el que vas a audicionar, ni con traje de gala. Generalmente está bien que te presentes con ropa "de calle", pero igual es bueno que te informes con los organizadores del casting por si tienen alguna preferencia o regla de vestuario.
Relájate. Es natural sentir nervios, pero es importante que los controles para que no te estropeen el momento. Respirar profunda y tranquilamente mientras esperas, ayuda.
Averigua antes cómo es el proceso de selección. Es bueno que te informes con los mismos organizadores del casting de cómo será todo el proceso. Averigua bien de qué se trata el proyecto, cuáles son los papeles disponibles, los horarios para audicionar, quiénes harán la evaluación, cuándo tendrán los resultados, todo.
Sé agradable. No es que te pases de simpático/a ni que te pongas a adular a quienes te evaluarán, pero recuerda que la actuación es un trabajo que se hace en equipo. Es importante que vean que eres una persona amable y llevadera, con quien se puede trabajar.
Muestra entusiasmo. Que se note que estás ahí porque te gusta actuar, modelar, conducir (depende de para qué estés audicionando), y no para "figurear", hacerte de dinero o por puro capricho. Eso sí, tampoco es bueno que parezcas desesperado/a.
Para los actores y aficionados la acción comienza con el llamado a casting, el anuncio que hacen los productores de la película, el comercial o la obra. Este llamado suele ser público (a través de la prensa, generalmente), pero en ocasiones se da a un nivel más cerrado. A veces la noticia sencillamente corre de boca en boca entre la gente "del medio", y sólo se enteran los más allegados, así que hay que estar alerta.
A la hora de escoger el elenco de "Trópico de sangre", película dominicana actualmente en pre-producción, "la productora hizo un llamado público, a través de los periódicos", nos cuenta Ángel Haché, director de casting de la cinta. "En la nota se dejó una dirección de correo electrónico para que todos los interesados se pusieran en contacto", explicó. Lo ideal es que te comuniques con los productores para que recibas toda la información que necesites (fechas, horarios, papeles disponibles, etcétera). Antes de acudir debes saber que, aunque la actuación como carrera no es lo más común en República Dominicana, los castings suelen prolongarse por muchas horas y a ellos acude mucha, mucha gente.
Esperar, esperar, esperar…
Las largas horas de espera son un factor común de los castings. Aunque generalmente depende de la importancia y la magnitud del proyecto, la mayoría de las veces tendrás que armarte de paciencia y prepararte para esperar: primero a que te atiendan, luego, por tu turno para hacer la prueba; después, a que te den respuesta, en fin, mucha espera. "Cuando vas a un casting debes tener tiempo disponible", cuenta un joven cubano aspirante a actor radicado en el país y con cierta experiencia en la materia. "No puedes venir ‘con hora’, nunca sabes cuando vas a salir de ahí. Tienes que estar dispuesto y disponible", advierte.
Para "Trópico de sangre", la productora decidió que las audiciones duraran tres días, en jornadas que iban desde la mañana hasta la noche, con un único receso para almorzar. Hubo momentos flojos, casi siempre justo después del "brake", en los que los aspirantes a los distintos papeles llegaban y de inmediato empezaban con el proceso de hacerse fotos, llenar una ficha y luego de unos minutos, el llamado que anunciaba su turno: "Número tal". Pero para otros, la espera se prolongó por horas.
Los traicioneros nervios
De todos modos, esperes mucho o no, todo el proceso antes de que el actor o actriz haga la prueba frente al director de casting o los productores no es precisamente pan comido. Y lo más desagradable suelen ser esos nervios, aprender a lidiar con ellos, sobre todo para aquellos con menos experiencia. En su primera audición, Elizabeth no la pasó muy bien. Era para una película y no tenía muy claro cómo sería el proceso. "Estaba nerviosísima", nos cuenta, justo al salir de su prueba, todavía un poco tensa: "se me olvidaron las líneas porque no tenía el guión para estudiarlo antes. Cuando llegué aquí estaba tranquila, pero al momento de la verdad me entraron los nervios". Laura Modesto tampoco había probado suerte en el cine cuando hizo el casting para uno de los papeles principales de la misma cinta y estaba "un poco intranquila al principio", confiesa, aunque asegura que a diferencia de Elizabeth, cuando tuvo que decir sus líneas frente al director de la película, la productora y el director de casting, recuperó la compostura. "Tomé el control y dije mi diálogo, bastante tranquila". Vale aclarar que ella ya había tenido experiencia frente a las cámaras (trabajó en televisión durante un tiempo) y eso quizás le dio confianza.
Ahora, los que ya han pasado por el proceso varias veces antes, los actores profesionales, se ven más relajados y seguros. A las audiciones para "Trópico de sangre" se presentó Solly Durán. La muchacha, una actriz dominicana radicada en Nueva York que durante los últimos años ha trabajado en varias obras de teatro en la Gran Manzana, y en su niñez participó en varios espectáculos nacionales, llegó al pasillo donde esperaban los demás actores con porte seguro y su portafolio en la mano. Lista para hacer su prueba para uno de los personajes más importantes. Aunque entre la gente que esperaba allí se encontraban otros actores de experiencia, la imagen de Solly contrastaba en medio de la atmósfera algo tensa del lugar.
"Se suponía que tenía que regresar a Nueva York ayer", nos dijo ella misma, "pero me presentaron al director de esta película y él me pidió que me quedara un par de días más para que hiciera el casting". Así lo hizo, y, a diferencia de la mayoría, que salía del salón de audiciones hechos un manojo de nervios, ella entró por esa puerta y salió a los pocos minutos de lo más campante. Estamos seguros de que la chica intimidó o, al menos, incrementó los nervios de más de una con su desenvoltura.
El móvil
Las razones que motivan a las personas a acudir a los llamados a casting son muy variadas. No todos van a las audiciones porque ya han decidido que la actuación es su vocación. Algunos van para darse a conocer, los usan como trampolín porque les gustaría trabajar en otros medios de comunicación y piensan que una oportunidad en un comercial, una obra o un filme los puede ayudar. Otros buscan proyectar más sus carreras o diversificarse, ese es el caso de algunos comunicadores, cantantes o bailarines que prueban suerte con la actuación.
Muchos van por el figureo, "para verse en la tele", y hasta hay los que van sencillamente porque "pasaban por ahí". Sí, en serio. Ese fue más o menos el caso de Ramón, un muchacho de 26 años que acudió a las audiciones para "Trópico de sangre" casi por casualidad. "Vine para ver. Yo vivo allí mismo, sabía que había un casting y nada, vine", nos cuenta el joven que, de paso, hasta llevó a un amigo para que como él probara suerte.
Laura Modesto, por su parte, fue a la audición inducida por su madre. Aunque siempre le había interesado la actuación, ella, graduada de Comunicación Social y con algunos años de experiencia en producción y conducción de televisión, nunca ha actuado profesionalmente ni ha tomado clases para ello. "Yo siempre he creído que eso es algo natural, un talento con el que se nace", dice, y agrega que muchas personas le habían sugerido que lo intentara, que probara con la actuación.
Pero un caso realmente particular fue el de una señora de unos 60 años, que esperaba su turno para hacer la prueba para "Trópico de sangre" con expresión divertida. "¿Usted es actriz?", le pregunto. "No", contesta ella. "Yo participé en una película una vez, ‘La Habana’, hace muchos años y me gustó la experiencia. Vamos a ver si la pego ahora", explicó con un gesto entre resignado y juguetón.
Pero como decíamos anteriormente, la mayoría de las personas que acuden a los castings para películas, obras teatrales, comerciales, etc., están realmente interesados en dedicarse a ello. Es gente que acude a cuanta audición hay porque saben que en este negocio es muy importante la constancia. "Somos actores. Nosotros participamos en ‘Un macho de mujer’ y ahora estamos ensayando para una obra de teatro. Es lo que nos gusta hacer", nos dijo una chica con evidente entusiasmo, mientras esperaba junto a su novio a que llegara su turno de audicionar para lo que sería el segundo filme de ambos.
La cosa es que sin importar cuál sea la razón por las que ande rondando el mundillo de la actuación, la persona en cuestión debe saber que se trata de una carrera que, aunque divertida y diferente, es difícil y sacrificada. De hecho, muchos actores y hasta directores de cine y de teatro recomiendan que si te gusta otra profesión tanto o más de lo que te gusta actuar, optes por ese otro oficio. Pero, tranquila, no estamos tratando de asustar o desencantar a nadie. Al fin y al cabo se trata de una hermosa carrera. Si eso es lo que te apasiona, lo que quieres hacer de por vida, pues prepárate, trabaja duro, lánzate y buena suerte.
¡Prepárate!
Sé puntual. Si la audición es por cita, llega unos minutos antes al lugar acordado. Si no, trata de llegar con tiempo de todos modos. Los organizadores no te agradecerán que llegues apenas momentos antes de la hora determinada para terminar con las pruebas.
Cuida tu aspecto. No tienes que ir "disfrazado/a" del personaje para el que vas a audicionar, ni con traje de gala. Generalmente está bien que te presentes con ropa "de calle", pero igual es bueno que te informes con los organizadores del casting por si tienen alguna preferencia o regla de vestuario.
Relájate. Es natural sentir nervios, pero es importante que los controles para que no te estropeen el momento. Respirar profunda y tranquilamente mientras esperas, ayuda.
Averigua antes cómo es el proceso de selección. Es bueno que te informes con los mismos organizadores del casting de cómo será todo el proceso. Averigua bien de qué se trata el proyecto, cuáles son los papeles disponibles, los horarios para audicionar, quiénes harán la evaluación, cuándo tendrán los resultados, todo.
Sé agradable. No es que te pases de simpático/a ni que te pongas a adular a quienes te evaluarán, pero recuerda que la actuación es un trabajo que se hace en equipo. Es importante que vean que eres una persona amable y llevadera, con quien se puede trabajar.
Muestra entusiasmo. Que se note que estás ahí porque te gusta actuar, modelar, conducir (depende de para qué estés audicionando), y no para "figurear", hacerte de dinero o por puro capricho. Eso sí, tampoco es bueno que parezcas desesperado/a.
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