Cuando los increíbles se convierten en animados

Las voces de los personajes son de actores destacados

Escena de la película Los Increibles, actualmente en cines del país
Santo Domingo. Desde la década del 30 del Siglo XX las películas de dibujos animados pasaron del cortometraje al largometraje, demostrando que la narrativa de ficción podía sostenerse más allá de los tradicionales cortometrajes que antecedían la película de la matineé del domingo.

Blanca Nieves y los siete enanos (1937), Fantasía (1940) y Bambi (1942), no solo significaron el éxito para Walt Disney, también lo fue para la narrativa y para las artes plásticas, que encontraron en la animación un amplio espacio artístico y comercial. Progresivamente las técnicas del dibujo animado han evolucionado, pasando de la artesanía a la digitalización, de dos a tres dimensiones y pasando por todo tipo de géneros: Tron (1982), Vampiros en La Habana (1985), Ghost in the shell (1995), por nombrar sólo algunos largometrajes que han tenido significación en la historia del cine.

La evolución de las técnicas ha ido de la mano de cierta especialización narrativa; hay cosas que se aceptan sólo en un filme de dibujos animados. En tal sentido, las leyes de la física y de la medicina se rompen habitualmente en este tipo de películas. Los personajes pueden sufrir toda suerte de accidentes y continúan con vida, provocando muchas veces la risa en el espectador. En toda película de dibujos animados subyace lo absurdo y como telón de fondo muchas de las ideas que los surrealistas plantearon en las décadas del 20 y del 30.

Al igual que un filme tradicional, por más efectos y colores que tenga un largometraje de dibujos animados debe superar la prueba más difícil: mantener la atención del espectador. Este es el mayor logro del filme que hoy nos ocupa; "Los Increíbles" posee un conjunto de ingredientes que constituyen una fórmula atractiva y eficiente para todo espectador.

Los elementos de un éxito

En Los Increibles destacan tres elementos: la construcción de los personajes, un guión ágil y el dominio del género comedia.

Los trazos con que se definen los personajes no admiten dudas, el conjunto de los protagonistas y antagonistas armonizan totalmente con el estilo del filme. Personajes buenos y malos es el principio narrativo que se cumple una vez más, en esta cinta en la que los actores Craig T. Nelson, Holly Hunter, Samuel L. Jackson y Jason Lee, entre otros, dan vida a la familia increíble, aportando sus voces y caracteres.

La línea argumental es también novedosa, un conjunto de superhéroes debe pasar a retiro, están fuera de contexto, la sociedad no los necesita. Viven en el anonimato, cuestión difícil de lograr para una familia que tiene tres hijos con súper poderes. Todo cambiará cuando Mr. Increíble recibe una llamada que lo invita a revivir laureles.

El guión se estructura sobre la base de un conjunto de lugares comunes, que por vistos funcionan perfectamente en el filme. Mucho hay de la serie "Bond", de la saga "Miniespías" y de todas las películas de superhéroes.

En el manejo de las secuencias hay un acabado trabajo de escritura, que permite la entrada y salida de personajes con verdadero uso de la dramática.

Pero la mayor virtud que tiene esta producción es que logra ir más allá del tradicional filme animado, dándole el toque preciso de comedia.

En esto, el guión explota algo poco común y arriesgado, dejar la hilaridad en manos de personajes de segundo y tercer orden. En tal sentido, el bebé de la familia increíble se lleva las palmas, brindando al espectador los mejores momentos, en un crescendo muy bien logrado.

Plenamente recomendable para toda familia que quiera disfrutar del séptimo arte y de un momento de simpática diversión.

The Incredibles

Estados Unidos, 2004. 121 minutos.

Dirección y guión: Brad Bird

Música: Michael Giacchino, Tim Simonec

Fotografía: Andrew Jimenez, Patrick Lin, Janet Lucroy

Intérpretes (voces) :

Craig T. Nelson

Holly Hunter

Samuel L. Jackson

Jason Lee

Spencer Fox

Sarah Vowell

Elizabeth Peña

Bud Luckey

Brad Bird