Ponen en circulación el libro “La Frontera. De Capotillo a Comendador”

Con imágenes y descripciones libres de juicios, la obra lleva al lector hacia la frontera entre República Dominicana y Haití

Rafael De Luna Pichirilo, Juan Vicini, Gustavo Luis Moré, Ruth Herrera, Pedro Delgado Malagón, Alejandro Marranzini y Gustavo José Moré (Samil Mateo)

La frontera es mucho más que una línea que marca un límite. Es un cuerpo habitado, una experiencia compartida, una realidad compleja que exige ser mirada de cerca.

Parte de su realidad ha quedado descrita en la publicación del libro “La Frontera. De Capotillo a Comendador”, una obra que describe un escenario diferente a lo que comúnmente se conoce y que ha desarrollado por décadas en la franja limítrofe entre la República Dominicana y Haití.

Publicada con el auspicio de la Fundación de Desarrollo Fronterizo (Fundefro), a través de la Editorial Archivos de Arquitectura Antillana (AAA), esta edición marca la primera etapa de un proyecto editorial ambicioso que recorrerá, tramo a tramo, toda la línea fronteriza dominicana.

El libro fue puesto en circulación en Cuesta Libros, donde se encuentra disponible al público.

Durante la presentación, se destacó el respaldo de diversas instituciones del Estado vinculadas a la seguridad y al desarrollo fronterizo, entre ellas la Dirección General de Comunidades Fronterizas, el Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT), el Ejército de la República Dominicana, así como entidades colaboradoras como Cindenor y Unedro. 

“La frontera no es una serie de pirámides, ni un río, ni una simple división geográfica”, afirmó Alejandro Marranzini durante el acto.

Es un espacio históricamente habitado, donde se coexiste con el país vecino y donde esa relación define la noción misma de frontera.

En ese contexto, el libro aborda fenómenos como la migración interna, la disminución de la densidad poblacional, el abandono de comunidades, la fragilidad de las vías de comunicación y la limitada oferta educativa, factores que inciden directamente en la desintegración familiar y en la pérdida de arraigo.

El texto también reflexiona sobre los procesos de transculturación, agregó Marranzini, para luego explicar que es una consecuencia de una alta presencia haitiana y de la escasa presencia dominicana en algunos puntos del territorio. 

La obra también describe la diversidad de ecosistemas, climas y tipos de suelo abre posibilidades para el desarrollo agropecuario, forestal y manufacturero, así como para iniciativas de empleo que permitan sostener los asentamientos humanos y reducir el abandono territorial.

Kilómetro a kilómetro

El arquitecto Gustavo Moré, uno de los impulsores del proyecto, explicó que la idea surgió ante la evidente falta de conocimiento real sobre el territorio fronterizo. “No sabíamos cómo era la frontera, dónde estaban sus cruces, cómo se vivía en ella”, señaló.

De ahí nació la decisión de recorrerla kilómetro a kilómetro, apoyándose en imágenes satelitales, fotografías de dron, archivos históricos y un trabajo de campo riguroso.

El primer trayecto documentado sigue el eje de la carretera internacional, desde Sabaneta hasta Comendador, aatravesando comunidades como Restauración, Guayajayuco y Macasías.

El recorrido permitió descubrir parques, edificaciones públicas de las décadas de 1930 y 1940, fortines militares y poblados históricos como Bánica, cuya relevancia suele quedar fuera del imaginario nacional.

 La coautora Ruth Herrera guió el acto, dando a conocer detalles importantes de esta novedad.

También leyó fragmentos que describen escenas cotidianas cargadas de contraste: niños que corren tras los vehículos en busca de un caramelo, comunidades marcadas por la precariedad y la urgencia, pero también por la resiliencia. Son imágenes que incomodan y conmueven, porque hablan de hambre, de desigualdad y de una infancia que sobrevive en los márgenes.

Un documento gráfico y humano

Desde la voz experta de Pedro Delgado Malagón en “La Frontera. De Capotillo a Comendador”, el lector descubre así una frontera que no se ve reducida a las categorías habituales del debate público. 

“No es sólo tensión, ni únicamente escenario de problemas. Es circulación, negociación constante, soluciones prácticas. La economía que aparece en estas páginas es irreal y funcional. Mercados binacionales, comercio de pequeña escala, transporte informal, intercambio cotidiano de bienes esenciales”, afirmó.

Asegura que esta obra “no celebra ni condena, sencillamente muestra, descubre, sitúa. De manera lateral, el libro deja ver la simbología que existe entre las dos naciones que comparten la isla”. 

También aseguró que las fronteras no se comprenden desde la distancia ni desde las palabras.

“Se comprenden recorriéndolas, observándolas, escuchando a quienes las habitan. Eso es lo que hace este libro con paciencia y solidaridad. Y al hacerlo, no recuerda que ningún límite se vuelve inteligible sin mirada atenta, y que toda aproximación responsable comienza siempre por la observación honesta”. 

Para Delgado Malagón comprender la frontera es, en esencia, confrontar la complejidad de la vida compartida, sus tensiones y sus silencios. 

“Y este libro nos recuerda que toda mirada que atraviesa un límite revela con la claridad del espejo aquellos que somos y aquellos que no podemos ignorar”, concluyó.

Periodista dominicana con una maestría en Comunicación Corporativa. Titulada en estilismo y asesoría de imagen. Es una apasionada del contenido sobre la salud, la belleza, el buen vivir y la cultura.