“La puerta”, un poema de Mikenia Vargas
Cuando cierro la puerta
no sé de qué lado estoy
Me quedo siendo las veces de mi sombra
desdibujo el contorno de mis pensamientos
y creo ser
Del otro lado
descarnados
ahondados a un doble misterio
nada está completo
Cuando abro la puerta
enardezco en formas
aletea mi espíritu
en la ubicuidad de tantos seres
Hay memoria de los misterios
que bordea el universo
Un hálito de muerte merodea en los sueños
Me repito en el espejo queriendo encontrarme
Desvisto el murmullo
y otra vez la puerta
Tras la noche
comienza la vigilia
el desencuentro repetido
varado en el silencio de mi origen
La puerta lleva a cuestas
la eternidad.
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