De fin de semana camino a Santiago de los Caballeros
Camino a la ciudad hay opciones interesantes
Santo Domingo. Después de la resaca de la Navidad, el Año Nuevo y la Fiesta del Día de Reyes, enero ha entrado lento, casi denso, soso. Pero ya casi termina.
Como este fin de semana no hay un gran evento al que asistir, vale la pena ver las posibilidades que se nos abren para pasarla bien.
Un viaje a Santiago de los Caballeros puede darnos varias sorpresas, nomás salir de la capital. Pocos kilómetros más allá del peaje, uno -con espíritu aventurero- puede adentrarse por las lomas de Pedro Brand y hacer algo de turismo ecológico. Alguien decía que subir lomas hermana hombres, pero si lo hace en familia, además de lo sano que resulta respirar aire puro -más allá de los conchos, las guaguas y las patanas que inundan de humo negro las calles, y de los motoristas suicidas-, la familia se compenetra más, se siente más unida.
Bonao es una ciudad que tiene una estampa de personalidad propia en la misma vera del camino: los imprescindibles paradores, restaurantes típicos que reflejan una cultura regional, donde lo gastronómico resulta un sello propio.
La meca del puerco asado
Si decide seguir camino no dude en detenerse en el Cruce de Controva, donde se cruzan los caminos que van para San Francisco de Macorís a la derecha, y a la izquierda hacia las montañas.
En ese cruce de caminos justamente es donde se ofertan los mejores lechones asados del país. Cada una de esas casetas representa el esfuerzo de una o más familias, y además de las masas de cerdo, puede comer yucas hervidas del Cibao, con la consabida wasakaka (un mojo criollo con fonética japonesa), o las tortas de casabe, que siempre resultan mejores con apenas rociarles un poco de agua con sal. Una fría no puede faltar si no es uno el que va manejando.
Varios kilómetros después, una vez pasada la hermosa ciudad de La Vega -con su catedral tan especial desde el punto de vista arquitectónico, y sus famosos carnavales que ya están preparando-, comienza el desfile de puntos de ventas de artesanías, muebles, aves y animales de corral, mascotas caseras, cerámicas, plantas ornamentales, etc.
Al llegar a Santiago, con esa entrada que recuerda vagamente a Las Vegas, la de Estados Unidos, por los carteles de neón de las cabañas con nombres que realzan la mitología griega, debe seguir recto hasta donde se desvía la calle hacia el camino a Puerto Plata.
De día no hay mejor opción que llegarse al Centro León, la institución cultural de mayor relevancia de todo el Cibao, modelo de lo que debe hacerse en cuanto a arte se refiere, puede decirse que en todo el Caribe.
El lujo del arte
No puede dejar de verse la muestra "Signos de identidad", en la Sala de Antropología: una indagación gráfica en los vericuetos de los orígenes y evolución de estas tierras hasta las épocas actuales.
Otra exposición que no puede obviarse es "Huella y memoria. Eduardo León Jimenes: Un siglo en el camino nacional" (1903-2003), en el segundo nivel del edificio réplica La Aurora. La propia réplica de la famosa fábrica de tabacos, es un sitio que no puede dejarse de visitar. Allí, un lector de tabaquería, de esos que tanto elogiara el prócer de la nación cubana José Martí, lee en voz alta los periódicos del día, mientras los tabaqueros lían los habanos que pueden ser adquiridos allí mismo.
Por su parte, la Sala de Artes Visuales atesora la exposición "Génesis y trayectoria", con unas 200 obras seleccionadas del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes a lo largo de su existencia.
La programación del Centro León siempre contiene algo interesante, desde cine club, hasta encuentros con los artistas plásticos que hablan con el público acerca del proceso de creación, pasando por videos cafés, además de conferencias y actividades relacionadas con la comunidad, esta última, una de las de mayor compromiso social de la institución que ha sido capaz no solamente de salir de sus límites hacia los barrios, sino proyectarse internacionalmente, como ocurrió con importantes instituciones culturales de Valencia y Nueva York.
Hoteles
Si es necesario dormir en la ciudad, dos recomendaciones: una el Hotel Hodelpa, con habitaciones confortables y bellas y el desayuno incluido en el costo. Eso, si desea quedarse en el mismo centro de la ciudad.
La otra posibilidad, de querer hacerlo en las afueras, se recomienda un sitio sui géneris: el motel Camp Davis, ubicado en una de las elevaciones cercanas a la ciudad, después de Gurabo. El motel cuenta con habitaciones espaciosas y bien diseñadas, la temperatura es muy fresca y cuenta con bar y restaurante.
El lugar atesora una colección de autos que pertenecieron al dictador Rafael Leonidas Trujillo.
Fundación
Originalmente, la Villa de Santiago fue fundada en 1495 a orillas del río Yaque del Norte. En 1504 fue trasladada a las cercanías del pico Diego de Ocampo, en el paraje conocido hoy bajo el nombre taíno de Jacagua, donde se encuentran hoy las ruinas de aquel enclave destruido por un potente terremoto en 1562.
Bonao es una ciudad que tiene una estampa de personalidad propia en la misma vera del camino: los imprescindibles paradores, restaurantes típicos que reflejan una cultura regional, donde lo gastronómico resulta un sello propio.
La meca del puerco asado
Si decide seguir camino no dude en detenerse en el Cruce de Controva, donde se cruzan los caminos que van para San Francisco de Macorís a la derecha, y a la izquierda hacia las montañas.
En ese cruce de caminos justamente es donde se ofertan los mejores lechones asados del país. Cada una de esas casetas representa el esfuerzo de una o más familias, y además de las masas de cerdo, puede comer yucas hervidas del Cibao, con la consabida wasakaka (un mojo criollo con fonética japonesa), o las tortas de casabe, que siempre resultan mejores con apenas rociarles un poco de agua con sal. Una fría no puede faltar si no es uno el que va manejando.
Varios kilómetros después, una vez pasada la hermosa ciudad de La Vega -con su catedral tan especial desde el punto de vista arquitectónico, y sus famosos carnavales que ya están preparando-, comienza el desfile de puntos de ventas de artesanías, muebles, aves y animales de corral, mascotas caseras, cerámicas, plantas ornamentales, etc.
Al llegar a Santiago, con esa entrada que recuerda vagamente a Las Vegas, la de Estados Unidos, por los carteles de neón de las cabañas con nombres que realzan la mitología griega, debe seguir recto hasta donde se desvía la calle hacia el camino a Puerto Plata.
De día no hay mejor opción que llegarse al Centro León, la institución cultural de mayor relevancia de todo el Cibao, modelo de lo que debe hacerse en cuanto a arte se refiere, puede decirse que en todo el Caribe.
El lujo del arte
No puede dejar de verse la muestra "Signos de identidad", en la Sala de Antropología: una indagación gráfica en los vericuetos de los orígenes y evolución de estas tierras hasta las épocas actuales.
Otra exposición que no puede obviarse es "Huella y memoria. Eduardo León Jimenes: Un siglo en el camino nacional" (1903-2003), en el segundo nivel del edificio réplica La Aurora. La propia réplica de la famosa fábrica de tabacos, es un sitio que no puede dejarse de visitar. Allí, un lector de tabaquería, de esos que tanto elogiara el prócer de la nación cubana José Martí, lee en voz alta los periódicos del día, mientras los tabaqueros lían los habanos que pueden ser adquiridos allí mismo.
Por su parte, la Sala de Artes Visuales atesora la exposición "Génesis y trayectoria", con unas 200 obras seleccionadas del Concurso de Arte Eduardo León Jimenes a lo largo de su existencia.
La programación del Centro León siempre contiene algo interesante, desde cine club, hasta encuentros con los artistas plásticos que hablan con el público acerca del proceso de creación, pasando por videos cafés, además de conferencias y actividades relacionadas con la comunidad, esta última, una de las de mayor compromiso social de la institución que ha sido capaz no solamente de salir de sus límites hacia los barrios, sino proyectarse internacionalmente, como ocurrió con importantes instituciones culturales de Valencia y Nueva York.
Hoteles
Si es necesario dormir en la ciudad, dos recomendaciones: una el Hotel Hodelpa, con habitaciones confortables y bellas y el desayuno incluido en el costo. Eso, si desea quedarse en el mismo centro de la ciudad.
La otra posibilidad, de querer hacerlo en las afueras, se recomienda un sitio sui géneris: el motel Camp Davis, ubicado en una de las elevaciones cercanas a la ciudad, después de Gurabo. El motel cuenta con habitaciones espaciosas y bien diseñadas, la temperatura es muy fresca y cuenta con bar y restaurante.
El lugar atesora una colección de autos que pertenecieron al dictador Rafael Leonidas Trujillo.
Fundación
Originalmente, la Villa de Santiago fue fundada en 1495 a orillas del río Yaque del Norte. En 1504 fue trasladada a las cercanías del pico Diego de Ocampo, en el paraje conocido hoy bajo el nombre taíno de Jacagua, donde se encuentran hoy las ruinas de aquel enclave destruido por un potente terremoto en 1562.
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