Descemer Bueno: músico, arreglista y cantautor cubano
SANTO DOMINGO. Descemer Bueno se encuentra por estos días en Santo Domingo, con el fin de grabar un video clip de un tema junto a Enrique Iglesias y a Gente de Zona, quienes también han viajado hasta la capital dominicana. Descemer es dueño de algunos de los temas antológicos de la música cubana actual. Es el Juan Formell de la generación actual. Vive a saltos entre Miami, Madrid y La Habana.
P: Cuando uno escucha la música suya hecha en Cuba, nota la diferencia que hay con sus temas que graban artistas internacionales. ¿Está haciendo doble camino?
R: Completamente de acuerdo. Siento eso, porque lo que hago para Cuba representa un mercado distinto completamente que el internacional. Siento que el mercado de Cuba es mucho más abierto en estilos, en géneros. Yo en Cuba puedo sacar un disco que tenga una canción de salsa, una más movida, techno, cinco baladas y un bolero. Y eso el mercado internacional no te lo acepta. Es el caso de mi disco último que en Cuba funcionó perfectamente, pero cuando he tratado de colarlo en los Estados Unidos me he encontrado con el problema de las genéricas. Que todo tiene que tener una línea genérica parecida; tú no puedes hacer salsa, bolero y rock en un mismo disco porque los vuelves locos. Pero nosotros los cubanos tenemos esa información musical que viene de Argentina,. de República Dominicana, de Puerto Rico, de los estados Unidos. Tenemos mucha información, y cuando vas a Cuba te das cuenta que esa información se refleja en la carrera de los artistas. Y cuando llegas a Estados Unidos lo primero que te dicen las disqueras es "esto tiene que tener un género".
P: ¿Cuál de los artistas para los que has hecho temas ha sido el más cómplice contigo?
R: Los artistas cubanos porque tenemos más cosas en común. He trabajado para muchos artistas que viven en estados Unidos; con muchos de ellos no tengo absolutamente ninguna relación, como por ejemplo con Romeo Santos, que ahora hicimos la canción "Loco", que también tiene su porcentaje en la canción, pero no nos hemos visto; con Thalía que me grabó dos canciones pero nunca la conocí; con Marco Antonio Solís, que me grabó una canción a dúo con Enrique Iglesias, pero no lo he conocido; ni a Juan Luis, a quien lo vi una vez en los Grammy y me dijo cuando vayas a Santo Domingo tú me llamas, pero no son personas que conozco.
Enrique, por ejemplo, es una persona que tiene una sencillez, y aunque puede parecer distante para mucha gente, sí me ha abierto sus puertas, y las canciones que me ha grabado son temas que yo le he propuesto y él ha puesto su grano de arena ahí porque es un tipo que no para. Una palabra que no le cuadra te la hace cambiar mil veces, porque sabe loque quiere. Y me ha demostrado que tiene conexión con el público a raíz de la propia seguridad en lo que hace. Y eso me ha enseñado mucho.
Hay otros como Toby Love no es tan reconocido, pero es un tipo tan campechano, tan buena persona. Ahorita me mandó un email que decía "no puede haber un disco de Toby Love sin un tema de Descemer Bueno". Hay artistas que son intocables. Y otros que no tienen ese reconocimiento pero que humanamente te complace mucho trabajar con ellos.
P: ¿Qué ha sucedido en la música cubana digno de atender después de la timba?
R: Al principio teníamos nuestra resistencia con los reggaetoneros. Yo pensaba que era gente que estaba tomando algo que ya estaba hecho y ni siquiera lo desarrollaban. De repente empezaron a ponerle toques de música cubana, donde desarrollaron un reggaetón cubano. Y no solo el mensaje musical, sino el mensaje de los textos. Ya eran locales. Estoy seguro que los grupos de reggaetón buenos de Cuba no lo van a entender. Aunque hay colaboraciones, como El Cata con Gente de Zona, y eso ha provocado una fusión muy interesante.
Los exponentes del reggaetón en Cuba no se han encasillado y han evolucionado hacia otros géneros. Eso ha sucedido en Puerto Rico, y aquí, que mutó hacia otra cosa. Creo que en Cuba eso ha sido muy positivo la manera en que han querido fusionarse. Ahora se empieza a hablar de fusiones interesantes como esto que va a suceder de Gente de Zona, Descemer Bueno y Enrique Iglesias; o Buena Fe con Arjona, cosas así que yo sé que van a cambiar un poco el mundo y que no es más que algunos artistas internacionales se han empezado a dar cuenta que nosotros estamos bastante recluidos. Hay quienes se han dado cuenta que no es justo que nosotros por ser cubanos tengamos encima de nosotros una carga política, que tú sabes perfectamente que los músicos cubanos de mi generación -hay otros músicos de otras generaciones que sí- no se han comprometido con la política hasta el punto de que eso influya en la música que hacen.
P: Cuando supe por primera vez de Descemer Bueno me dijeron que habías hecho aportes, entre otras cosas al bajo.
R: Yo estudié guitarra como catorce años, porque si no hubiera sido militar o cualquier otra cosa. Yo quería ser militar, y mi madre que desde chiquitico me estuvo insistiendo en que sería artista -son los padres al final los que tienen la visión más real de lo que uno va a ser en el futuro-, y gracias a mi madre terminé mi carrera, y gracias a la profesora de guitarra (Alina de Quesada) que me dijo "tú no vas a ser militar, primero muerta yo..., porque con las condiciones que tú tienes si te haces militar, se jode todo esto aqui". Ella en el último año de carrera -yo no tenía ni guitarra para graduarme- y ella me dio su guitarra por meses. Como ves, Cuba sigue siendo un país donde la gente tiene una humanidad que va por encima de todo lo que representa el país en realidad y eso va a hacer que la música cubana sobreviva en el futuro, la humanidad de las personas.
P: Si tuviese que decir de todo lo que ha hecho en la música cubana hasta el presente, ¿dónde pondría el acento mayor?
R: En el último año de grabación me llama Santiago Feliú (recién fallecido). Le dije que no podía tocar el bajo porque estaba en lo de la graduación. Él me insistió y todos los días me ponía unas uñas postizas para poder estudiar guitarra y luego me las quitaba para tocar el bajo, le dije "por la única persona que hago esto es por ti, porque soy fan de tu trabajo". A través de él me di cuenta que eso no podía ser lo último aquello de tocar y acompañar, y que va y podía escribir y cantar canciones como él. Después me di cuenta que Santiago había dejado la escuela en sexto grado. Y me dije cómo puede ser que este tipo que dejó la escuela en sexto grado tiene todas esas imágenes poéticas que van por encima de todas als cosas. Y a través de él comencé a componer canciones. El primer disco que compuse fue para Fernando Alvarez, el bolerista. La gente me decía, ese es un viejo borracho, no te pongas a componer para él. Y dije lo voy a buscar. Me lo encuentro matando moscas, porque no tenía trabajo ni nada. Grabé un disco con él y me doy cuenta que a la gente de Cuba empieza a gustarle y de una generación me dicen, reviviste a Fernando. De ahí seguí componiendo, componiendo, componiendo, hasta que encontré una herramienta poética.
P: Hay un estilo que lo caracteriza a Ud, que es como si el texto de antaño hubiese pasado por el tamiz del posmodernismo.
R: Ahí mismo está el punto de encuentro con eso. En mi casa había un tocadiscos, en el que lo único que se oía Roberto Faz, Fernando Alvarez y Elena Bourke, y más. Desgraciadamente no todos los que estudiaron conmigo conocían aquella música. ¡Yo les hablaba de ellos y me miraban así! Hasta un punto que dejé de hablar de esa gente. Me imagino que mi mente habrá ido atrás y se habrá recordado de todos esos discos de los grandes. No hay porqué ir contra la genética: si oyes cosas tan diferentes, no tienes por qué limitarte. Yo puedo hacer lo mismo una canción lenta que una canción rápida. No sé si te has dado cuenta que el nivel de lenguaje para una canción que la gente baile, es escueto. Ahora un bolero, una balada, tiene que tener un nivel diferente.
P: Ahí vamos. Me di cuenta que Ud. tiene un estilo muy propio de hacer letras con frases muy alargadas, como rellenando todo espacio melódico.
R: Cuando llegué a Estados Unidos, empecé a ver los raperos que habían, me gustaba mucho porque empecé a ver gente que no tenían formas de subsistencia, hacerse ricos de la noche a la mañana sin cantar. Y me decía aquí tiene que haber algo; me di cuenta que habían algunos que tenían mucho talento. Me dije esto tiene algo que enseñarme. Entonces empecé haciendo cosas así. Aún lo mantengo, pero no tanto, porque he evolucionado, tengo 42 años y no es lo mismo que antes.
P: ¿Me ha dicho que se vendría a vivir para acá?
R: Te he dicho que República Dominicana es casi el único país donde he pensado que puedo vivir. Porque también puedes vivir en México pero sabes que no te vas a sentir como te sientes en República Dominicana. Puedes ganar allá mucho dinero, estar en un mercado óptimo, pero me da miedo. Dominicana es el caso opuesto. Hay un calor, una tranquilidad, hay paz, y eso es lo más importante en la vida. No es dónde vas a ir a ganar dinero, sino dónde vas a sentirte bien en la vida.
P. ¿El tema que están trabajando cómo es?
R: El tema se llama "Bailando", una canción que compuse con Enrique Iglesias que en un principio no le cautivó, pero que al escucharla cuando hice con gente de Zona, entonces me llamó y me dijo pero eso no era así. Y le interesó, aportó muchísimo en esa canción,. Es importante saber que Enrique es un tipo que aporta. Sabes que hay artistas que tú ni los conoces y ya te piden un porcentaje. El caso de Enrique ha sido todo lo contrario. Cuando hicimos "Cuando me enamoro" estuvimos pensando con quién la iba a cantar. Yo le dije "el tipo ese es Juan Luis". Estuvimos pensando entre Juan Luis y Romeo. Al final decidimos que Juan Luis era el tipo. Imagínate que Enrique estuvo insistiéndole a Juan Luis, hasta que lo logró. Bien sabido es que a Juan Luis pocas veces se le ha visto cantar canciones que no son de él. Y ese hombre tuvo una honestidad y un valor humano tan grande, que no se le vio nunca pedir ningún porcentaje de nada. Juan Luis no pidió nada por cantar esa canción. No lo hizo, como tampoco lo hizo el Buki. Esas son las gentes que te enseñan en el futuro.
P: ¿Cuál de los artistas para los que has hecho temas ha sido el más cómplice contigo?
R: Los artistas cubanos porque tenemos más cosas en común. He trabajado para muchos artistas que viven en estados Unidos; con muchos de ellos no tengo absolutamente ninguna relación, como por ejemplo con Romeo Santos, que ahora hicimos la canción "Loco", que también tiene su porcentaje en la canción, pero no nos hemos visto; con Thalía que me grabó dos canciones pero nunca la conocí; con Marco Antonio Solís, que me grabó una canción a dúo con Enrique Iglesias, pero no lo he conocido; ni a Juan Luis, a quien lo vi una vez en los Grammy y me dijo cuando vayas a Santo Domingo tú me llamas, pero no son personas que conozco.
Enrique, por ejemplo, es una persona que tiene una sencillez, y aunque puede parecer distante para mucha gente, sí me ha abierto sus puertas, y las canciones que me ha grabado son temas que yo le he propuesto y él ha puesto su grano de arena ahí porque es un tipo que no para. Una palabra que no le cuadra te la hace cambiar mil veces, porque sabe loque quiere. Y me ha demostrado que tiene conexión con el público a raíz de la propia seguridad en lo que hace. Y eso me ha enseñado mucho.
Hay otros como Toby Love no es tan reconocido, pero es un tipo tan campechano, tan buena persona. Ahorita me mandó un email que decía "no puede haber un disco de Toby Love sin un tema de Descemer Bueno". Hay artistas que son intocables. Y otros que no tienen ese reconocimiento pero que humanamente te complace mucho trabajar con ellos.
P: ¿Qué ha sucedido en la música cubana digno de atender después de la timba?
R: Al principio teníamos nuestra resistencia con los reggaetoneros. Yo pensaba que era gente que estaba tomando algo que ya estaba hecho y ni siquiera lo desarrollaban. De repente empezaron a ponerle toques de música cubana, donde desarrollaron un reggaetón cubano. Y no solo el mensaje musical, sino el mensaje de los textos. Ya eran locales. Estoy seguro que los grupos de reggaetón buenos de Cuba no lo van a entender. Aunque hay colaboraciones, como El Cata con Gente de Zona, y eso ha provocado una fusión muy interesante.
Los exponentes del reggaetón en Cuba no se han encasillado y han evolucionado hacia otros géneros. Eso ha sucedido en Puerto Rico, y aquí, que mutó hacia otra cosa. Creo que en Cuba eso ha sido muy positivo la manera en que han querido fusionarse. Ahora se empieza a hablar de fusiones interesantes como esto que va a suceder de Gente de Zona, Descemer Bueno y Enrique Iglesias; o Buena Fe con Arjona, cosas así que yo sé que van a cambiar un poco el mundo y que no es más que algunos artistas internacionales se han empezado a dar cuenta que nosotros estamos bastante recluidos. Hay quienes se han dado cuenta que no es justo que nosotros por ser cubanos tengamos encima de nosotros una carga política, que tú sabes perfectamente que los músicos cubanos de mi generación -hay otros músicos de otras generaciones que sí- no se han comprometido con la política hasta el punto de que eso influya en la música que hacen.
P: Cuando supe por primera vez de Descemer Bueno me dijeron que habías hecho aportes, entre otras cosas al bajo.
R: Yo estudié guitarra como catorce años, porque si no hubiera sido militar o cualquier otra cosa. Yo quería ser militar, y mi madre que desde chiquitico me estuvo insistiendo en que sería artista -son los padres al final los que tienen la visión más real de lo que uno va a ser en el futuro-, y gracias a mi madre terminé mi carrera, y gracias a la profesora de guitarra (Alina de Quesada) que me dijo "tú no vas a ser militar, primero muerta yo..., porque con las condiciones que tú tienes si te haces militar, se jode todo esto aqui". Ella en el último año de carrera -yo no tenía ni guitarra para graduarme- y ella me dio su guitarra por meses. Como ves, Cuba sigue siendo un país donde la gente tiene una humanidad que va por encima de todo lo que representa el país en realidad y eso va a hacer que la música cubana sobreviva en el futuro, la humanidad de las personas.
P: Si tuviese que decir de todo lo que ha hecho en la música cubana hasta el presente, ¿dónde pondría el acento mayor?
R: En el último año de grabación me llama Santiago Feliú (recién fallecido). Le dije que no podía tocar el bajo porque estaba en lo de la graduación. Él me insistió y todos los días me ponía unas uñas postizas para poder estudiar guitarra y luego me las quitaba para tocar el bajo, le dije "por la única persona que hago esto es por ti, porque soy fan de tu trabajo". A través de él me di cuenta que eso no podía ser lo último aquello de tocar y acompañar, y que va y podía escribir y cantar canciones como él. Después me di cuenta que Santiago había dejado la escuela en sexto grado. Y me dije cómo puede ser que este tipo que dejó la escuela en sexto grado tiene todas esas imágenes poéticas que van por encima de todas als cosas. Y a través de él comencé a componer canciones. El primer disco que compuse fue para Fernando Alvarez, el bolerista. La gente me decía, ese es un viejo borracho, no te pongas a componer para él. Y dije lo voy a buscar. Me lo encuentro matando moscas, porque no tenía trabajo ni nada. Grabé un disco con él y me doy cuenta que a la gente de Cuba empieza a gustarle y de una generación me dicen, reviviste a Fernando. De ahí seguí componiendo, componiendo, componiendo, hasta que encontré una herramienta poética.
P: Hay un estilo que lo caracteriza a Ud, que es como si el texto de antaño hubiese pasado por el tamiz del posmodernismo.
R: Ahí mismo está el punto de encuentro con eso. En mi casa había un tocadiscos, en el que lo único que se oía Roberto Faz, Fernando Alvarez y Elena Bourke, y más. Desgraciadamente no todos los que estudiaron conmigo conocían aquella música. ¡Yo les hablaba de ellos y me miraban así! Hasta un punto que dejé de hablar de esa gente. Me imagino que mi mente habrá ido atrás y se habrá recordado de todos esos discos de los grandes. No hay porqué ir contra la genética: si oyes cosas tan diferentes, no tienes por qué limitarte. Yo puedo hacer lo mismo una canción lenta que una canción rápida. No sé si te has dado cuenta que el nivel de lenguaje para una canción que la gente baile, es escueto. Ahora un bolero, una balada, tiene que tener un nivel diferente.
P: Ahí vamos. Me di cuenta que Ud. tiene un estilo muy propio de hacer letras con frases muy alargadas, como rellenando todo espacio melódico.
R: Cuando llegué a Estados Unidos, empecé a ver los raperos que habían, me gustaba mucho porque empecé a ver gente que no tenían formas de subsistencia, hacerse ricos de la noche a la mañana sin cantar. Y me decía aquí tiene que haber algo; me di cuenta que habían algunos que tenían mucho talento. Me dije esto tiene algo que enseñarme. Entonces empecé haciendo cosas así. Aún lo mantengo, pero no tanto, porque he evolucionado, tengo 42 años y no es lo mismo que antes.
P: ¿Me ha dicho que se vendría a vivir para acá?
R: Te he dicho que República Dominicana es casi el único país donde he pensado que puedo vivir. Porque también puedes vivir en México pero sabes que no te vas a sentir como te sientes en República Dominicana. Puedes ganar allá mucho dinero, estar en un mercado óptimo, pero me da miedo. Dominicana es el caso opuesto. Hay un calor, una tranquilidad, hay paz, y eso es lo más importante en la vida. No es dónde vas a ir a ganar dinero, sino dónde vas a sentirte bien en la vida.
P. ¿El tema que están trabajando cómo es?
R: El tema se llama "Bailando", una canción que compuse con Enrique Iglesias que en un principio no le cautivó, pero que al escucharla cuando hice con gente de Zona, entonces me llamó y me dijo pero eso no era así. Y le interesó, aportó muchísimo en esa canción,. Es importante saber que Enrique es un tipo que aporta. Sabes que hay artistas que tú ni los conoces y ya te piden un porcentaje. El caso de Enrique ha sido todo lo contrario. Cuando hicimos "Cuando me enamoro" estuvimos pensando con quién la iba a cantar. Yo le dije "el tipo ese es Juan Luis". Estuvimos pensando entre Juan Luis y Romeo. Al final decidimos que Juan Luis era el tipo. Imagínate que Enrique estuvo insistiéndole a Juan Luis, hasta que lo logró. Bien sabido es que a Juan Luis pocas veces se le ha visto cantar canciones que no son de él. Y ese hombre tuvo una honestidad y un valor humano tan grande, que no se le vio nunca pedir ningún porcentaje de nada. Juan Luis no pidió nada por cantar esa canción. No lo hizo, como tampoco lo hizo el Buki. Esas son las gentes que te enseñan en el futuro.