Diagnóstico más preciso con cardiología nuclear

Puede alertar sobre futuros males como los infartos

El doctor Veras explica cómo funciona la prueba de perfusión miocárdica. J. M. Rpdríguez
Santo Domingo. Las enfermedades coronarias son una de las principales causas de muerte en los países desarrollados y en vías de desarrollo. Lo peor es que en la mayoría de los casos la afección aparece de manera súbita y cobra la vida sin antes dar ninguna señal. Pero existe un método que puede detectar la enfermedad mucho antes de que aparezca.

Se trata de la gammagrafía de perfusión miocárdica, un procedimiento de la cardiología nuclear que se encarga de examinar de manera profunda la función del corazón y las arterias que le transportan la sangre.

Hochi E. Veras, director del Centro de Imágen Médica Especializada Nuclear (Cimen) explica que la ventaja de la gammagrafía de perfusión miocárdica es que ofrece un diagnóstico más preciso que otras pruebas y no es invasivo. "Aporta mucha información de valor diagnóstico y pronóstico", argumenta el especialista.

Y es que además de indicar si hay alguna anomalía en una de las arterias o en la función del corazón, determina cuáles son las probabilidades de padecer una enfermedad coronaria. De hecho, puede alertar varios años antes. ¿Cómo? El médico nuclear explica que a través de las imágenes que se obtienen del estudio se puede observar la obstrucción de cualquier arteria, que luego, por ejemplo, podría derivar en un infarto.

Paso a paso

El proceso de la gammagrafía de perfusión miocárdica dura de dos horas y media a tres y es ambulatorio. Primero se le inyecta al paciente una sustancia y se espera unos 40 minutos a que se fije en las arterias del corazón; luego se coloca en la máquina, que por espacio de 25 minutos tomará las fotos de su corazón. Después se somete a una prueba de esfuerzo y se vuelve a colocar en la máquina. El último paso es analizar esas imágenes para derterminar si hay o no una alteración.

Todo el estudio lo realiza un médico nuclear en compañía de un cardiólogo.

"El procedimiento se lo pueden hacer desde niños hasta ancianos. La única contraindicación es en la mujer en estado de gestación", apunta Veras.

Agrega que en más del 90 por ciento de los casos los pacientes llegan a Cimen referidos por un médico cardiólogo. Uno de los más comunes es quienes necesitan de un cateterismo, ya que sólo a través de la cardiología nuclear se puede determinar si efectivamente es necesario el procedimiento o la afección se puede tratar con medicamentos.

Otros candidatos al estudio, aunque el cardiológo no los hayan referido, son los que que tienen riego de sufrir alguna enfermedad coronaria. En esta categoría están quienes sufren de presión alta, arritmia, obesidad, diabetes o tienen historia familiar con problemas coronarios.

También pacientes que han sido sometidos a cirugías del corazón y necesitan de un seguimiento anual, al igual que quienes tiene cáncer y están recibiendo un tratamiento que puede afectar su corazón.

"Se ha demostrado en pacientes de alto riesgo de desarrollar enfermedad coronaria que si un estudio de cardiología nuclear es normal se tiene un riesgo anual de un uno por ciento de tener un nuevo evento agudo coronario o necesidad de revascularización. Sin duda la perfusión miocárdica se ha convertido en un aliado fiel del corazón", comenta el especialista.

Pioneros

Cimen está ubicado en la ciudad de Santiago. En el Cibao es el primer centro especializado en medicina nuclear. "Queremos que el médico dé el lugar que le corresponde a la medicina nuclear dentro del protocolo de estudio", concluye Veras, quien además es el único médico nuclear de la zona.

¿Qué es?

La medicina nuclear es una subespecialidad de la radiología. Consiste en hacer exámenes de diagnóstico que producen imágenes de la anatomía y el funcionamiento del organismo, las cuales se obtienen de una sustancia radiactiva que se le suministra al paciente.

pcrusset@diariolibre.com