Dulce, salado, agrio, Amargo…Inflamación, lesión, dolor y acidez
El estómago recibe algo más que alimentos y medicamentos
Éste se ve sometido a emociones y tensiones, cuando no a un bombardeo de medicamentos entre los que destacan antiinflamatorios y analgésicos. Y ante una dieta rica en azúcares, carbohidratos, cítricos, frituras, cafeína y gaseosas, el estómago se resiente respondiendo con inflamaciones (gastritis), lesiones (úlceras) o reflujos gastroesofágicos, somatiza con dolor o con un ardor en el estómago, denominado acidez.
La mayoría de la gente que tiene úlcera o gastritis se queja de una de dos cosas: dolor o acidez, o de ambas.
Hay dos formas de sentir la acidez y cada una puede representar dos patologías completamente distintas en su origen y sobre todo en su tratamiento.
Entre los problemas del estómago, la gastritis y la úlcera son los más frecuentes. Cabe decir que la acidez es un síntoma.
"La gastritis es una patología de la cual, hasta hace 20 años, no se hablaba de que era un elemento infeccioso", dice el doctor Fernando Contreras, gastroenterólogo. Hoy día -continúa- cuando hablamos de gastritis tenemos dos grandes grupos, uno es el grupo de pacientes que tiene gastritis por la presencia de un agente infeccioso que es la bacteria descubierta hace dos décadas por un par de médicos australianos, la Helicobacter pylori, que su mera presencia en el estómago provoca una reacción inflamatoria en el estómago (gastritis).
Todo el que tiene esta bacteria va a tener una gastritis.
"La otra gran categoría de inflamación del estómago es la producida por medicamentos, la medicamentosis".
Luego hay una categoría de inflamación del estómago más pequeña, de procesos inflamatorios neoclásicos, que es, en cuanto a número se refiere, mucho menor pero de mayor seriedad.
"Es importante que la gente entienda que entre un 40 a un 50% de la población tiene la bacteria Helicobacter pylori; todo el que la tiene presentará su estómago ligeramente inflamado pero eso no quiere decir que todo el que tiene el estómago inflamado por esta causa va a tener enfermedad clínica, es decir que va a sentir que tiene ese problema, sólo un pequeño porcentaje que tiene la bacteria va a desarrollar enfermedad por su presencia", explica Contreras.
No todos desarrollarán síntomas y aún de aquellos que lo desarrollen un porcentaje muy pequeño va a desarrollar úlcera.
Puede ser, o una úlcera en el estómago o una úlcera en el duodeno, y un porcentaje más pequeño aún puede desarrollar cáncer y sería un problema multifactorial, es decir que no sólo influye el Helicobacter pylori.
¿Por qué no todos reaccionan igual?
Esto va a depender del tipo de Helicobacter, "hay diferentes tipos, unos son más virulentos que otros; también va a depender del sistema inmunológico de cada persona y de la forma en que éste interactúa con el Helicobacter, por eso al día de hoy no se recomienda hacer chequeos rutinarios de esta bacteria a personas que no tengan síntomas porque probablemente no tiene por qué ser erradicada."
La población mundial que tiene Helicobacter es tan amplia que "si nos dedicamos a erradicarla probablemente gastaríamos unos recursos enormes y los recursos de salud nunca sobran, correríamos el riesgo de tener problemas con la sensibilidad a los antibióticos porque es una bacteria difícil de tratar."
Úlcera. Mientras que la gastritis es un proceso inflamatorio en la recubierta del estómago donde no hay destrucción de tejido, la úlcera es una muerte fisular, donde "literalmente se tiene un hoyo en esa recubierta porque hay un grupo de células que se murió, que se destruyó."
La mayoría de las úlceras ocurren por la presencia del Helicobacter, más el ácido del estómago, más la pepsina del estómago, que es una enzima que puede destruir tejido. El 70% de las úlceras obedecen a estas causas.
El otro 30% no guarda relación al Helicobacter, suele darse debido a medicamentos compuestos a partir de la aspirina, antiinflamatorios no esteroidales, que encierran una gran cantidad, indicados para los dolores e inflamaciones. Esa úlcera es una úlcera sencilla.
Complicaciones. Se puede complicar la úlcera cuando hay sangrado "porque en ese proceso de erosión, de destrucción fisular del recubierto del estómago, se llegan a destruir vasos (capilares) y se provoca el sangrado".
A veces provoca una erosión tan grande que la perforación abarca todas las capas del estómago y en esos casos, por lo general, hay que intervenir quirúrgicamente.
Sobre la acidez. La acidez (ardor) se puede sentir en el abdomen (lo que el pueblo conoce como la boca del estómago) pero también se puede sentir que ese ardor sube hacia el pecho.
"Procede investigar para descartar si va a ser una acidez por una úlcera o por la presencia del Helicobacter pylori o si es por la ingesta de medicamento".
Si la acidez es por una úlcera -explica- tendrá un tratamiento definido, específico, tendente a cicatrizar la úlcera controlando la producción de ácido, por cuatro o seis semanas; eliminando la bacteria Helicobacter, si está presente y evitando los antiinflamatorios no esteroidales, si fue debido a medicamentos.
"Pero si estamos ante la acidez que sube hacia al pecho, estamos lidiando con una entidad totalmente diferente que se llama reflujo gastroesofágico y tiene un origen completamente diferente.
Simplemente el jugo del estómago, que es muy ácido, está subiendo hacia el esófago en una forma mayor que la que debería y el esófago no tiene los mecanismos para protegerse contra ese ácido y este fenónemo no tiene nada que ver con la bacteria Helicobacter Pylori y el tratamiento consiste en controlar la producción de ácido. La gran diferencia está en que, por lo general, es un tratamiento a largo plazo porque el estómago produce ácido todos los días entonces "tú controlas estos síntomas cuando tú suministras medicamento que bloquea la producción de ácido, pero estos medicamentos sólo hacen su función cuando el paciente los toma. Inmediatamente se suspende el tratamiento, los síntomas vuelven, cuando hablamos de reflujo gastroesofágico hablamos de un proceso con el que hay que acostumbrarse a vivir.
¿Como vivir con reflujo gastroesofágicos? Esto implica cambios de hábitos de vida, comer pequeñas cantidades, no comer grasa, no acostarse después de comer, evitar el alcohol, el cigarrillo, las mentas y los chocolates.
Doctora naturaleza
Tanto la inflamación de la mucosa que recubre el estómago, causando calambres y dolores, náuseas, vómitos, diarreas y pérdida del apetito, denominada gastritis, como la irritación e infección del tracto digestivo, que produce los mismos síntomas acompañados de fiebre, es decir la gastroenteritis, suelen tratarse con antibióticos, si bien muchas veces su origen no es bacteriano. Ambos trastornos pueden causarlos virus. La gastritis también pueden deberse al consumo de fármacos como la aspirina o el ibuprofeno, que irritan las paredes estomacales, mientras que la gastroenteritis pueden causarla los parásitos.
REVOLUCIÓN EN EL ESTÓMAGO.
Para evitar que surjan, conviene eliminar o reducir el consumo de alcohol, cafeína, bebidas carbonatadas y tabaco, que irritan el estómago. Para mantener los gérmenes a raya, hay que lavarse las manos antes de cocinar o comer, fregar los utensilios con agua caliente y jabón después de trabajar con carne o pescado, descongelar la comida en la nevera, y no comer alimentos cocinados o lácteos que hayan estado más de dos horas sin frío.
La mayoría de las gastritis o gastroenteritis duran uno ó dos días y desaparecen, pero si persisten o se tienen vómitos o heces con sangre, dolor de estómago o fiebre alta, hay que ir al médico.
Para que el sistema digestivo descanse y se recupere, hay que hacer un día de ayuno, y beber al menos ocho vasos de agua al día, para prevenir la deshidratación y lavar el tracto digestivo. Asimismo hay que evitar las comidas que irriten el estómago, como la leche o los cítricos, que aumenta la acidez estomacal.
El estómago puede calmarse tomando un té de camomila, tres ó cuatro veces al día, entre las comidas. También puede prepararse un cocimiento de ulmaria, jengibre y malvavisco, hirviendo una cucharada de las dos últimas hierbas en tres tazas de agua durante 10 minutos, y agregando otra cucharada de la primera planta, después de retirar el líquido del fuego, dejando en remojo otros 10 minutos. Esta infusión debe beberse tres veces al día. Además, hay antimicrobianos naturales "todoterreno". Uno de los más eficaces es el própolis, una mezcla de sustancias que elabora la abeja con sus secreciones, la cual es bactericida, fungicida y antiinflamatoria, y se emplea para las afecciones respiratorias, como antiséptico bucal, y para gastritis, colitis o úlceras.
VEGETALES CONTRA MICROBIOS.
En la medicina china, la raíz de la planta Huan Qi, el astragalus, se considera el mejor remedio herbal para aumentar la resistencia contra las infecciones; las investigaciones occidentales están confirmando que también tiene otras propiedades beneficiosas para la salud como estimulante de las defensas orgánicas.
Uno de los mayores estimulantes de las defensas orgánicas es la equinacea, una planta de América del Norte con propiedades antivíricas, que se indica para prevenir y tratar los catarros y gripes típicos del invierno y debidos a cambios de temperatura, y para contrarrestar las bajadas de las defensas inmunológicas. Además de mejorar la microcirculación y aliviar los trastornos vasculares del ojo, la cuperosis y la diarrea, se ha descubierto que los arándanos tienen efectos antibacterianos y antifúngicos, y que puede usarse como un antiséptico urinario.
La dieta
En la úlcera o en la gastritis, hoy día la alimentación tiene menos importancia que en el pasado, "porque hoy día contamos con medicamentos extraordinariamente buenos para proteger el estómago y controlar la producción de ácidos. La piedra angular del tratamiento de úlcera es controlar la producción de ácidos y si la úlcera es provocada por Helicobacter pylori, recurrir al tratamiento de antibiótico para eliminarlo es suficiente y si la úlcera es por medicamento, bastaría con no volver a usar ese medicamento", dice Contreras.
No sucede igual en el reflujo gastroesofágico porque en este caso, la dieta tiene cierta influencia "mientras mayor cantidad de comida se ingiera mayor predisposición, porque al distender más el estómago la probabilidad de que haya reflujo gastroesofágico es mayor. Se impone una dieta baja en grasa y cantidades menores para disminuir la presión en el estómago".
Síntomas de alarma
(que deben verificarse para descartar un cáncer de estómago)
Cuando el paciente tiene un dolor que no mejora aún con el tratamiento
Náuseas
Vómitos
Si se llena antes de que se le quita el hambre
Anemia
Pérdida peso
4Sangre oculta en la materia fecal
4Más de 40 años
Entre un cuarenta a un cincuenta por ciento de la población tiene la bacteria Helicobacter pylori.
Entre los problemas del estómago, la gastritis y la úlcera son los más frecuentes. Cabe decir que la acidez es un síntoma.
"La gastritis es una patología de la cual, hasta hace 20 años, no se hablaba de que era un elemento infeccioso", dice el doctor Fernando Contreras, gastroenterólogo. Hoy día -continúa- cuando hablamos de gastritis tenemos dos grandes grupos, uno es el grupo de pacientes que tiene gastritis por la presencia de un agente infeccioso que es la bacteria descubierta hace dos décadas por un par de médicos australianos, la Helicobacter pylori, que su mera presencia en el estómago provoca una reacción inflamatoria en el estómago (gastritis).
Todo el que tiene esta bacteria va a tener una gastritis.
"La otra gran categoría de inflamación del estómago es la producida por medicamentos, la medicamentosis".
Luego hay una categoría de inflamación del estómago más pequeña, de procesos inflamatorios neoclásicos, que es, en cuanto a número se refiere, mucho menor pero de mayor seriedad.
"Es importante que la gente entienda que entre un 40 a un 50% de la población tiene la bacteria Helicobacter pylori; todo el que la tiene presentará su estómago ligeramente inflamado pero eso no quiere decir que todo el que tiene el estómago inflamado por esta causa va a tener enfermedad clínica, es decir que va a sentir que tiene ese problema, sólo un pequeño porcentaje que tiene la bacteria va a desarrollar enfermedad por su presencia", explica Contreras.
No todos desarrollarán síntomas y aún de aquellos que lo desarrollen un porcentaje muy pequeño va a desarrollar úlcera.
Puede ser, o una úlcera en el estómago o una úlcera en el duodeno, y un porcentaje más pequeño aún puede desarrollar cáncer y sería un problema multifactorial, es decir que no sólo influye el Helicobacter pylori.
¿Por qué no todos reaccionan igual?
Esto va a depender del tipo de Helicobacter, "hay diferentes tipos, unos son más virulentos que otros; también va a depender del sistema inmunológico de cada persona y de la forma en que éste interactúa con el Helicobacter, por eso al día de hoy no se recomienda hacer chequeos rutinarios de esta bacteria a personas que no tengan síntomas porque probablemente no tiene por qué ser erradicada."
La población mundial que tiene Helicobacter es tan amplia que "si nos dedicamos a erradicarla probablemente gastaríamos unos recursos enormes y los recursos de salud nunca sobran, correríamos el riesgo de tener problemas con la sensibilidad a los antibióticos porque es una bacteria difícil de tratar."
Úlcera. Mientras que la gastritis es un proceso inflamatorio en la recubierta del estómago donde no hay destrucción de tejido, la úlcera es una muerte fisular, donde "literalmente se tiene un hoyo en esa recubierta porque hay un grupo de células que se murió, que se destruyó."
La mayoría de las úlceras ocurren por la presencia del Helicobacter, más el ácido del estómago, más la pepsina del estómago, que es una enzima que puede destruir tejido. El 70% de las úlceras obedecen a estas causas.
El otro 30% no guarda relación al Helicobacter, suele darse debido a medicamentos compuestos a partir de la aspirina, antiinflamatorios no esteroidales, que encierran una gran cantidad, indicados para los dolores e inflamaciones. Esa úlcera es una úlcera sencilla.
Complicaciones. Se puede complicar la úlcera cuando hay sangrado "porque en ese proceso de erosión, de destrucción fisular del recubierto del estómago, se llegan a destruir vasos (capilares) y se provoca el sangrado".
A veces provoca una erosión tan grande que la perforación abarca todas las capas del estómago y en esos casos, por lo general, hay que intervenir quirúrgicamente.
Sobre la acidez. La acidez (ardor) se puede sentir en el abdomen (lo que el pueblo conoce como la boca del estómago) pero también se puede sentir que ese ardor sube hacia el pecho.
"Procede investigar para descartar si va a ser una acidez por una úlcera o por la presencia del Helicobacter pylori o si es por la ingesta de medicamento".
Si la acidez es por una úlcera -explica- tendrá un tratamiento definido, específico, tendente a cicatrizar la úlcera controlando la producción de ácido, por cuatro o seis semanas; eliminando la bacteria Helicobacter, si está presente y evitando los antiinflamatorios no esteroidales, si fue debido a medicamentos.
"Pero si estamos ante la acidez que sube hacia al pecho, estamos lidiando con una entidad totalmente diferente que se llama reflujo gastroesofágico y tiene un origen completamente diferente.
Simplemente el jugo del estómago, que es muy ácido, está subiendo hacia el esófago en una forma mayor que la que debería y el esófago no tiene los mecanismos para protegerse contra ese ácido y este fenónemo no tiene nada que ver con la bacteria Helicobacter Pylori y el tratamiento consiste en controlar la producción de ácido. La gran diferencia está en que, por lo general, es un tratamiento a largo plazo porque el estómago produce ácido todos los días entonces "tú controlas estos síntomas cuando tú suministras medicamento que bloquea la producción de ácido, pero estos medicamentos sólo hacen su función cuando el paciente los toma. Inmediatamente se suspende el tratamiento, los síntomas vuelven, cuando hablamos de reflujo gastroesofágico hablamos de un proceso con el que hay que acostumbrarse a vivir.
¿Como vivir con reflujo gastroesofágicos? Esto implica cambios de hábitos de vida, comer pequeñas cantidades, no comer grasa, no acostarse después de comer, evitar el alcohol, el cigarrillo, las mentas y los chocolates.
Doctora naturaleza
Tanto la inflamación de la mucosa que recubre el estómago, causando calambres y dolores, náuseas, vómitos, diarreas y pérdida del apetito, denominada gastritis, como la irritación e infección del tracto digestivo, que produce los mismos síntomas acompañados de fiebre, es decir la gastroenteritis, suelen tratarse con antibióticos, si bien muchas veces su origen no es bacteriano. Ambos trastornos pueden causarlos virus. La gastritis también pueden deberse al consumo de fármacos como la aspirina o el ibuprofeno, que irritan las paredes estomacales, mientras que la gastroenteritis pueden causarla los parásitos.
REVOLUCIÓN EN EL ESTÓMAGO.
Para evitar que surjan, conviene eliminar o reducir el consumo de alcohol, cafeína, bebidas carbonatadas y tabaco, que irritan el estómago. Para mantener los gérmenes a raya, hay que lavarse las manos antes de cocinar o comer, fregar los utensilios con agua caliente y jabón después de trabajar con carne o pescado, descongelar la comida en la nevera, y no comer alimentos cocinados o lácteos que hayan estado más de dos horas sin frío.
La mayoría de las gastritis o gastroenteritis duran uno ó dos días y desaparecen, pero si persisten o se tienen vómitos o heces con sangre, dolor de estómago o fiebre alta, hay que ir al médico.
Para que el sistema digestivo descanse y se recupere, hay que hacer un día de ayuno, y beber al menos ocho vasos de agua al día, para prevenir la deshidratación y lavar el tracto digestivo. Asimismo hay que evitar las comidas que irriten el estómago, como la leche o los cítricos, que aumenta la acidez estomacal.
El estómago puede calmarse tomando un té de camomila, tres ó cuatro veces al día, entre las comidas. También puede prepararse un cocimiento de ulmaria, jengibre y malvavisco, hirviendo una cucharada de las dos últimas hierbas en tres tazas de agua durante 10 minutos, y agregando otra cucharada de la primera planta, después de retirar el líquido del fuego, dejando en remojo otros 10 minutos. Esta infusión debe beberse tres veces al día. Además, hay antimicrobianos naturales "todoterreno". Uno de los más eficaces es el própolis, una mezcla de sustancias que elabora la abeja con sus secreciones, la cual es bactericida, fungicida y antiinflamatoria, y se emplea para las afecciones respiratorias, como antiséptico bucal, y para gastritis, colitis o úlceras.
VEGETALES CONTRA MICROBIOS.
En la medicina china, la raíz de la planta Huan Qi, el astragalus, se considera el mejor remedio herbal para aumentar la resistencia contra las infecciones; las investigaciones occidentales están confirmando que también tiene otras propiedades beneficiosas para la salud como estimulante de las defensas orgánicas.
Uno de los mayores estimulantes de las defensas orgánicas es la equinacea, una planta de América del Norte con propiedades antivíricas, que se indica para prevenir y tratar los catarros y gripes típicos del invierno y debidos a cambios de temperatura, y para contrarrestar las bajadas de las defensas inmunológicas. Además de mejorar la microcirculación y aliviar los trastornos vasculares del ojo, la cuperosis y la diarrea, se ha descubierto que los arándanos tienen efectos antibacterianos y antifúngicos, y que puede usarse como un antiséptico urinario.
La dieta
En la úlcera o en la gastritis, hoy día la alimentación tiene menos importancia que en el pasado, "porque hoy día contamos con medicamentos extraordinariamente buenos para proteger el estómago y controlar la producción de ácidos. La piedra angular del tratamiento de úlcera es controlar la producción de ácidos y si la úlcera es provocada por Helicobacter pylori, recurrir al tratamiento de antibiótico para eliminarlo es suficiente y si la úlcera es por medicamento, bastaría con no volver a usar ese medicamento", dice Contreras.
No sucede igual en el reflujo gastroesofágico porque en este caso, la dieta tiene cierta influencia "mientras mayor cantidad de comida se ingiera mayor predisposición, porque al distender más el estómago la probabilidad de que haya reflujo gastroesofágico es mayor. Se impone una dieta baja en grasa y cantidades menores para disminuir la presión en el estómago".
Síntomas de alarma
(que deben verificarse para descartar un cáncer de estómago)
Cuando el paciente tiene un dolor que no mejora aún con el tratamiento
Náuseas
Vómitos
Si se llena antes de que se le quita el hambre
Anemia
Pérdida peso
4Sangre oculta en la materia fecal
4Más de 40 años
Entre un cuarenta a un cincuenta por ciento de la población tiene la bacteria Helicobacter pylori.