Edgar Barnichta Geara:"Nunca me he sentido menos que nadie"

Vivir sin... la movilidad de tus dos piernas Edgar Barnichta Geara dice que se concentra en lo que tiene y vive con lo que tiene.
Doce días después de haber cumplido sus 14 años, nació el 16 de marzo de 1958, Edgar Barnichta Geara, hoy abogado, especializado en Derecho Tributario, tuvo que enfrentar un cambio radical en su vida. Junto a un grupo de amigos, había decidido en la Semana Santa de 1972 ir a Boca Chica donde alquilaron un bote que resultó pequeño para la cantidad de personas que lo abordaron. El bote comenzó a hundirse y fue cuando decidieron que algunos tenían que abandonar la pequeña embarcación.

Edgar fue uno de ellos y, lanzándose de picada, decide tirarse al agua. La poca profundidad hizo que se fracturara el cuello lo que se reflejó en la quinta vértebra cervical provocando una lesión medular permanente lo que le dejó destinado a realizar su vida desde una silla de ruedas

Su infancia transcurrió dentro de lo normal. Le gustaban los deportes como la natación, basquetbol y ciclismo. Bastante inquieto y "busca pleito", pero nada del otro mundo.

¿Cómo recuerda aquello?

Lo recuerdo todo porque nunca perdí el conocimiento.

¿Sufrió mucho dolor?

No, no hubo dolor lo que hubo fue mucha impotencia. No podía mover ni los brazos, ni los hombros ni nada. Sólo parte de mi cabeza.

¿Se trató aquí en el país?

Estuve en el país unos 42 días. Viajé a la ciudad de New York donde fui sometido a una cirugía que duró alrededor de siete horas, para corregir la vértebra.

¿Cómo reaccionó cuando se le dijo que no volvería a caminar?

Eso me lo dijeron en Estados Unidos. Cuando salimos de aquí manteníamos la esperanza de que sí volvería a caminar porque no siempre la lesión medular es completa. En mi caso nos dimos cuenta que la lesión fue muy fuerte y su efecto irreversible. Había que recuperar parte de la movilidad de los músculos de los brazos y la recuperé.

¿En qué se concentraron?

En como viviría en lo adelante con lo que podía tener. Nunca sufrí de depresión ni de rebeldía. Mi temperamento y carácter firme me lo facilitaron. Soy de los que piensan que lo que hay que hacer hay que hacerlo, no importa lo que a uno le toque. Lo más importante es saber que puedes contar con lo que verdaderamente tienes. Hay que echar para adelante con lo que se tiene y no mirar lo que no se tiene.

¿Cómo lo lleva?

Esto es algo definitivo, no es algo pasajero y todos los días me levanto y me acuesto a sabiendas de que lo que no se tiene y que uno tiene que echar para adelante con lo que tiene. Pensamos mucho en lo que sería mi vida en lo adelante, en lo personal, si algún día tendría una familia, una esposa y si había la posibilidad de llevar una vida normal dentro de mis limitaciones. Lo más independiente posible.

¿Tiene muchas cosas?

Tengo una hermosa familia y estoy felizmente casado desde hace 18 años. Llevo una vida completamente normal, desde mi silla de ruedas. No te niego que me hubiese gustado tener hijos, lo hemos intentado pero no se ha logrado.

¿Estudió Derecho?

Finalicé mis estudios en el colegio y me gradué de abogado en la UNPHU. En ambos casos me lo facilitaron todo. Se instaló una rampa en la universidad para poder subir a las aulas que quedan en los niveles altos y , en ocasiones, los profesores bajaban al primer nivel. Mis padres, mis hermanos, mis amigos y mis profesores, todos, absolutamente todos contribuyeron.

¿Se aprovecha?

En lo absoluto. Nunca me he sentido menos que nadie y no me apoyo en mi limitación, no manipulo con eso. Es más, no me siento incapacitado.

¿Qué tan independiente vive?

Hasta conduzco mi propio vehículo, auxiliado con los avances técnicos (hace una demostración incluso de cómo conduce).

¿La actitud es lo que cuenta?

La actitud es importante y poder contar con los medios económicos para procurar la calidad de vida.