El ABC de la intolerancia al gluten

El gluten está en los granos de cereales como el trigo y la avena.
SANTO DOMINGO. Según estudios recientes, una de cada seis personas sufre algún tipo de alergia y dos de los tipos de alimentos más proclives a causar reacciones adversas son los cereales y los productos lácteos.

En el pasado se creía que una dieta sin gluten, trigo ni lácteos era deficiente en nutrientes, restrictiva y difícil de seguir; sin embargo en la actualidad este tipo de régimen no resulta problemático gracias a la atención de los profesionales hacia esta disfunción y a la disponibilidad de alimentos alternativos en el mercado.

Alergia o intolerancia al gluten:

El gluten es una proteína que se encuentra en los granos de muchos cereales de uso común como el trigo, la cebada, el centeno o la avena y puede causar reacciones adversas en ciertas personas. Esta reacción es conocida como "enfermedad celíaca".

En términos sencillos, la celiaquía es una afección inflamatoria del tracto gastrointestinal y se caracteriza por una atrofia en las vellosidades del intestino delgado. Cuando la capacidad de absorción se ve afectada, el organismo deja de percibir nutrientes importantes y el paciente se ve en riesgo de mal nutrirse y perder peso.

Sus síntomas son variados: los más comunes son incapacidad de absorber nutrientes como el hierro y folato, pérdida de peso, aftas, vómitos, distensión abdominal, fatiga excesiva, apatía, dolores abdominales, entre otros. En los bebés, la enfermedad celíaca puede no aparecer hasta después del período de lactancia, una vez que comienzan a introducirse en la dieta los alimentos que contienen gluten. Confirmado el diagnóstico, el único tratamiento necesario para que el intestino vuelva a su estado normal es seguir una dieta sin gluten, eliminando el consumo de cereales y los alimentos procesados que lo contienen.



Cuidado con el déficit de nutrientes

Si se han excluido los alimentos que contienen trigo y gluten, se reduce también el consumo de fibra pero esto no representa ningún problema si se ingiere mucha fruta y verduras, otros cereales sin gluten, legumbres y arroz integral para compensar.

Otros nutrientes contenidos en el trigo, la cebada, la avena y el centeno que debemos conseguir de otras fuentes son:

• Zinc: En frutos secos, mariscos, ostras, cereales integrales, legumbres, semillas, hígados y carne.

• Vitamina B1: En cereales integrales, frutos secos, legumbres, carne y levadura de cerveza.

• Vitamina B2: En huevos, levadura, verduras, semillas de calabaza y vísceras.

• Vitamina B3: En huevos, cereales integrales, frutos secos, marisco, higos, ciruelas pasas y vísceras.

• Vitamina E: En aguacates, brotes de soja, verduras de color verde oscuro, huevos, frutos secos y aceites vegetales.

Una dieta exenta de gluten, trigo y lácteos no tiene por qué ser limitada o restringida. Existen muchas alternativas y, bien combinados, aportan los nutrientes necesarios para que el organismo ni advierta la falta:

Carnes, pescados y alternativas vegetales: Las carnes y los pescados frescos, congelados, curados y en conserva son apropiados siempre que se eviten los que están empanados o rellenos. El tofu, un producto vegetariano, es una nutritiva fuente de proteínas con un bajo contenido en grasas.

Frutas y verduras: Las frutas y verduras frescas, congeladas, deshidratadas y en conserva son apropiadas. Las papas son una alternativa interesante para acompañar platos, en lugar de las pastas.

Frutos secos y semillas: Existe una gran variedad de semillas y frutos secos enteros o molidos donde escoger. Los frutos secos son una fuente excelente de proteínas, vitaminas y minerales. Asegúrese siempre de que se trata de productos frescos.

Legumbres: Las legumbres secas, cocidas o en conservas (el salmuera, en agua o en aceite) son una fuente de proteínas baja en grasa y rica en fibra, vitaminas y minerales.

Huevos: Evite los huevos rebozados.

Bebidas: El café, el té, las infusiones de hierbas y los jugos de frutas y el agua, son bebidas recomendables. Verifique las etiquetas del chocolate en polvo, las bebidas de malta, la cerveza, los licores y el vino para comprobar que no contienen gluten, trigo ni lácteos añadidos.