El aceite de oliva, una fiesta de oro líquido

Es el producto estrella de la famosa dieta mediterránea

Los olivares son uno de los protagonistas del paisaje español.
Santo Domingo . El olivo, árbol ancestral y milenario, procede de Asia Menor. De su fruto, la aceituna, se extrae el aceite, alimento líquido que se encuentra en la dieta de todos los pueblos, culturas y civilizaciones mediterráneas desde tiempos inmemoriales.

Aunque siempre se ha usado, esta grasa de origen vegetal ha despertado el interés de los investigadores al contrastar la longevidad de los habitantes de la cuenca mediterránea. Muchos años de estudio después concluyeron que el secreto de su buena salud se basaba en su régimen alimenticio y más concretamente en su producto estrella, el aceite de oliva.

El aceite verde, como lo conocemos los dominicanos, es de una riqueza nutricional que traspasa su buen sabor. Los beneficios a la salud todavía siguen expandiéndose, aunque nadie regatea su papel en la prevención de la aparición de numerosas patologías, concretamente las enfermedades cardiovasculares y retrasa el proceso de envejecimiento.

La grasa del olivo, ácido oléico monoinsaturado, contribuye a la reducción del colesterol negativo, a la vez que eleva los niveles del colesterol bueno, reduciendo el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares que se deriven de obstrucciones arteriales. Otra virtud que se achaca a este producto es la prevención de la obesidad y ciertos tipos de cáncer.

[b]Tipos de aceites de oliva:[/b]

En el mercado encontramos varios tipos y diferentes calidades. Aprendamos a reconocerlas:

Aceite de oliva virgen: se consigue triturando las aceitunas aplicando presión en frío para exprimir el aceite. Sólo se somete a procesos físicos para eliminar las partículas sólidas y hacerlo transparente.

Aceite de oliva refinado: es el que se obtiene a partir de un aceite obtenido mediante presión en caliente. Es de color pálido y apenas tiene sabor u olor.

Aceite de oliva o puro de oliva: es una mezcla de oliva virgen y de aceite de oliva refinado. Es el más común en el mercado. Este tipo, junto con el virgen, son los más ricos en vitamina E y fitosteroles, que reducen los niveles de colesterol en la sangre.

[b]Consejos Gastronómicos[/b]

El aceite de oliva es un producto vivo. Para conservarlo fresco e íntegro, hay que mantenerlo alejado de excesivo calor, del aire, de la humedad y sobre todo, de la luz.

Escoja su aceite de oliva en función del uso que le vaya a dar. En crudo, para aliñar ensaladas, verduras y pescados blancos, seleccione uno de sabor suave. De un sabor afrutado medio, aportará personalidad a escabeches, bacalao y algunas salsas.

El aceite de oliva es ideal para freír, ya que resiste mejor temperaturas altas. Otra ventaja es que al freír, el aceite de oliva forma una corteza en la superficie del alimento que impide la penetración del aceite en el interior del mismo.

No mezcle aceite de oliva nuevo con viejo ni con otros aceites vegetales u otras grasas.

[b]Ensalada de conchas, jamón y queso[/b]

[b]Ingredientes:[/b]

- 1 paquete de pasta en forma de conchas (caracolitos)

- Un cuarto de libra de queso tipo danés cortado en cubitos.

- Un cuarto de libra de

jamón cocido cortado

en cubitos.

- (Aliño de hierbas)

- 3 cdas. de aceite de oliva

- 1 cda. jugo de limón

- 1 cda. jugo de tomate

- 1 cda. de perejil fresco picado

- 1 cda. de estragón fresco picado

- Sal y pimienta

[b]Preparación:[/b]

Cueza la pasta en agua con sal hirviendo hasta que esté tierna, escurra, enjuague con agua fría y vuelva a escurrir. Mezcle en un cuenco con el jamón y el queso picado. Para hacer el aliño, mezcle los ingredientes en un tarro con tapa de rosca. Agite. Vierta sobre la ensalada, remueva un poco y sirva. Decore al gusto.

[b]Tomates gratinados[/b]

[b]Ingredientes:[/b]

(4 a 6 porciones)

- 3 cdas. de aceite de oliva

- 6 tomates grandes cortados en rebanadas de media pulgada de grueso

- 1 cda. de orégano

- 2 cdas. de alcaparra

- Un cuarto cdta. de sal

- Pimienta

- Un cuarto taza de pan molido

- Un cuarto taza de queso parmesano rallado

[b]Preparación:[/b]

Caliente previamente el horno a 450º F. Unte un pirex con 1 cda. de aceite de oliva y extienda la mitad de las rebanadas de tomate en el fondo; espolvoree con orégano y agregue la mitad de las alcaparras. Sazone con sal y pimienta. Acomode el resto de los tomates y las alcaparras. Espolvoree el pan molido y el queso y vierta el aceite de olivo restante. Hornee durante 20 minutos. Sirva caliente o frío.