El beso de la ciguatera

En nuestro mar Caribe, en los meses calientes del verano, hay algunas cosas seguras: viajes a la playa, ropa ligera y "ciguatera". Por: Himilce Amelia Tejada

Conocemos como "ciguatera", una intoxicación que se adquiere luego de consumir algunas especies marinas que a su vez obtienen la toxina al alimentarse de algas microscópicas del fondo del mar que se desarrollan de forma abundante en los meses de mayor calor.

Al decir de pescadores y otros entendidos, el riesgo de intoxicación aumenta a medida que incrementa el calor. Pero no dejes de consumirlos, porque no todos los pescados tropicales están en la lista negra.

Se han identificado algunas especies cuya pesca y posterior venta están prohibidas por decreto durante todo el año. Estas especies son la barracuda, la picúa (muy parecido al carite); pedregal, casabito, mero arigua y peje rey.

Aunque hay quien afirma que reconoce la ciguatera en pescados después de cocinados, es importante saber que esta toxina no es detectable a simple vista en pescados crudos, ni modifica en modo alguno el sabor ni el aspecto del pez. Sólo puede confirmarse mediante pruebas de laboratorio y seguramente después de haberse ingerido y comenzado a padecer los síntomas.

El beso de la "ciguatera"

Los síntomas generalmente ocurren entre las 2 y las 12 horas después de consumido el pescado y aparecen al inicio como cualquier intoxicación alimentaria: náuseas, diarreas y vómitos.

Sin embargo, sus síntomas incluyen una combinación de desórdenes gastrointestinales, neurológicos y cardiovasculares. Los más comunes son dolores musculares y de cabeza, debilidad, comezón u hormigueo (sobre todo alrededor de la boca); sensación alterada de lo frío y lo caliente, dolores abdominales y en las articulaciones, náuseas y vómitos.

En casos severos, los síntomas neurológicos pueden persistir por meses y es posible que experimentes repetición de los síntomas aún años después, aunque estos cambios estén asociados a modificaciones de la dieta o al consumo de alcohol.

Al preparar pescados, evita consumir las vísceras o la cabeza ya que ahí es donde hay una mayor concentración de toxinas. Si ya te has intoxicado, se aconseja no volver a consumir pescado durante un buen tiempo ya que el organismo permanece sensibilizado.

A comer pescado… con cuidado