"El día después de mañana" supera a las antecedentes

Una película de catástrofes perfectamente verosímil

El día después de mañana es un buen ejemplo del cine de catástrofes.
Santo Domingo . El terror en el cine tiene distintas caras, una de ellas es la catástrofe. Al parecer, este tipo de película gusta mucho a un sector del público, ya que cada cierto tiempo la pantalla soporta terremotos, huracanes, explosiones, hundimiento de barcos, caídas de aviones y todo tipo de accidentes naturales o tecnológicos.

Existen dos categorías de estos relatos: los basados en hechos reales y los que desarrollan una calamidad futura. Estos últimos exigen una mayor creatividad, pero al mismo tiempo se obligan a resultar creíbles a espectadores acostumbrados a efectos especiales y dramatizaciones muy ¨reales¨.

Definitivamente, "El día después de mañana" es un filme bien concebido y mejor realizado. La estructura dramática de la acción sobrepasa cualquier película de desastres filmada antes.

[b]La verosimilitud, he ahí la cuestión[/b]

El guión se fundamenta en un principio científico real, el recalentamiento de la tierra, producto del uso indiscriminado de carburantes, unido a la devastación de las selvas tropicales.

El cambio climático confiere a la historia un punto de arranque verosímil, que aleja al filme de catástrofes menos probables, como caídas de meteoritos, invasión de alienígenas y otras fantasías. Tanto en el guión como en el montaje se nota el oficio ya maduro del director alemán Roland Emmerich, el mismo de "El patriota", "Godzilla" y "El día de la independencia".

Se utilizó una estructura narrativa clásica de tipo épico: la humanidad está en peligro, un científico debe salvarla. Pero lo interesante es que valiéndose de este manido recurso, se construye una historia simple y universal: un padre desea salvar a su hijo y la naturaleza se le opone. Pero la fuerza interior que moviliza al protagonista es más poderosa; los lazos familiares le llevan a hacer lo que se creía imposible.

[b]El punto exacto[/b]

Uno de los desafíos dramáticos más complejos para todo artista del relato es encontrar el punto donde se funden lo mínimo y lo máximo, lo que sólo consiguen los grandes autores.

Por supuesto, en este filme hay efectos especiales, uso de maquetas y trucos digitales, pero su mayor fortaleza es la articulación de los relatos paralelos que desarrolla; entre estos destaca la banda sonora. Música, ruidos y ambientes son los elementos con los que trabaja todo sonidista de cine, pero en este filme parece haberse utilizado todas las posibilidades artísticas que permite el sonido. Además de la excelente música compuesta para el filme, se nota un delicado trabajo de artesanía electrónica que utiliza el ruido como elemento dramático; inquietantes sonidos puestos en primer plano encadenan una escena con otra, dando continuidad al filme, y actuando en el inconsciente del espectador.

Ciertos rasgos de humor y una visión crítica de la humanidad y del liderazgo geopolítico estadounidense completan sus logros.

Recomendable para todo espectador .

[b]The day after tomorrow[/b]

Dirección: Roland Emmerich

Guión: Jeffrey Nachmanoff, idea de Roland Emmerich

Música: Harald Kloser, Thomas Wanker

Fotografía: Ueli Steiger Intérpretes:

Dennis Quaid

Jake Gyllenhaal

Emmy Rossum

Dash Mihok