El fin de la saga de "El señor de los anillos"

La cinta - cierra un ciclo en el cine fantástico

El señor de los anillos: el regreso del Rey, una cinta para ver en familia
Santo Domingo. El cine fantástico es un género que posee distintas tendencias: ciencia ficción, anticipación, terror y fantasía, entre otras.

Desde "Nosferatu, el vampiro", que F.W. Murnau produjo en 1922 la primera versión apócrifa de la historia sobre Drácula, los vínculos con la literatura fantástica han sido permanentes, dando origen a buenas y malas versiones. Entre las destacables se encuentran "El proceso", "La naranja mecánica", "Fahrenheit 451", "Solaris", "Blade runner", libros de ficción que se convirtieron en referencias obligadas a la hora de evaluar adaptaciones al séptimo arte. Pero relatos importantes no siempre se transformaron en buenas películas, por ejemplo, "La máquina del tiempo", "Duna", "Viaje al centro de la tierra", por sólo nombrar algunas.

Cabe entonces preguntarse, ¿quedan clásicos de la literatura fantástica por adaptar al cine? La respuesta es no. Por ello, "El retorno del rey" viene a culminar no sólo la versión cinematográfica de un clásico de la literatura fantástica, es el término de todo un ciclo en las artes contemporáneas.

[b]Una proeza [/b]

[b]cinematográfica[/b]

El director Jackson logró la mayor proeza fílmica del siglo pasado, de allí los galardones obtenidos. Entre sus aciertos está la adecuada combinación de efectos especiales para dar plena verosimilitud al complejo y mágico universo del escritor inglés J.R.R. Tolkien.

El guión, visto en perspectiva, resulta magnífico y en esta tercera entrega el trabajo de edición permite al espectador completar toda la historia. Así, conocemos el origen del conflicto principal del relato en la primera secuencia de esta tercera película.

[b]Una cinta memorable[/b]

La eterna lucha entre el bien y el mal adquiere en esta producción nuevas dimensiones, por ejemplo, en la caracterización de los personajes los detalles de vestuario y las diferencias cromáticas está muy bien logradas; contribuye notablemente a la diferenciación de los polos en conflicto la coreografía en los movimientos de grandes grupos. Otro elemento significativo es que el mal se identifica con la devastación, el bien con los principios holísticos que propugnan la armonía con la naturaleza, por ello se ha visto a Tolkien como un precursor del "New Age".

En la crítica a la primera película de esta serie, destacamos el carácter jungiano del relato, aspecto que el director entiende como el principal elemento dramático para la versión fílmica. Es el ansia de poder lo que motiva a los personajes, el deseo de dominar a los demás es la fuerza primigenia que debe derrotarse, primero en el alma de los individuos, luego en el campo de batalla. En tal sentido, el filme mantiene el espíritu humanista de la obra literaria, que trata nada menos que de la sobrevivencia de la especie humana.

Como cierre a "El señor de los anillos", esta tercera película cumple perfectamente su cometido. Algunas de sus secuencias, como la batalla final, pasarán a ser de antología. Recomendable no sólo para los seguidores del cine fantástico, sino para todo tipo de espectador.

[b]Dirección: Peter Jackson[/b]

Guión: Frances Walsh, Philippa Boyens, Peter Jackson, basado en la obra de J.R.R. Tolkien

Música: Annie Lennox, Howard Shore

Fotografía: Andrew Lesnie

Intérpretes:

Elijah Wood

Ian McKellen .

Viggo Mortensen

Sean Astin