"El negro detrás de la oreja"

Daniel Cabral Rosario (Miyiyo), se disfraza de tiznao desde hace 58 años y lidera una comparsa. Luis Gómez
Con un brioso remeneo de cintura, Daniel Cabral Rosario, alias "Miyiyo", y los 30 integrantes de su comparsa de "tiznaos" "Los Waikikí de Guachupita", dan el toque africano al carnaval dominicano, rindiendo así un homenaje a nuestros ancestros. La energía y el entusiasmo de "Miyiyo" no se agotan, tras pasar 58 de los 63 años que tiene de vida tintando su cuerpo de negro, bailando por las calles y soportando el rechazo del público, que ve su espectáculo "de lejitos", por temor al embarre.

"Miyiyo" desfila con orgullo, luego de haber ganado incontables premios, y consciente de que los "tiznaos" rinden tributo a los orígenes africanos del pueblo dominicano, y de que le recuerdan que tiene "el negro detrás de la oreja". Según explica el sociólogo folklorista Dabogerto Tejeda, las comparsas de "tiznaos", "africanos" o "waikikí", los tres nombres con que se les denomina, "son parte de la tradición de la herencia africana en cuanto a contenido, en las que el color-símbolo es el negro.

Los "tiznaos" son propios de casi todos los carnavales del país. Aparecen los Miércoles de Ceniza en Miches, y en febrero en Cotuí, Santo Domingo, La Vega, Navarrete, Puerto Plata, Bonao, Nigua y San Cristóbal. En Cabral, suelen aparecer durante la Semana Santa, mientras que en la provincia Santo Domingo y Santiago, también salen en agosto, de acuerdo con lo expuesto por Tejeda.

El sociólogo Carlos Andújar explica que los "tiznaos" encajan dentro de las comparsas tradicionales, que son aquellas que poseen un tiempo largo ligadas al carnaval y que expresan a su vez un rasgo de identidad particular.

"Además, estas comparsas reflejan el proceso de criollización de nuestro carnaval en la manera como son asumidas y configuradas por la gente", expresa.

Los "tiznaos" no son muy populares, pues la gente teme que se les acerquen y los embarren. Por esa razón a veces son utilizados para dispersar tumultos.

Isaías Amaro deja a los "tiznaos" muy mal parados en su libro "Mi Carnaval de Santiago". Asegura que son rechazados por los santiagueros y que son los personajes más impopulares del país.

El proceso

A "Miyiyo" le toma de dos a tres horas teñir su cuerpo de negro, utilizando una mezcla de polvo de mosaico y aceite de cocina, y luego maquillando su cara con pasta blanca de fondo y de otros colores para los detalles finales.

Completa el atuendo con una faldita hecha a base de tiritas que desprende de sacos de arroz. Otras comparsas de tiznaos hacen la faldita con pencas de coco. El disfraz se completa con argollas y una lanza.

"Miyiyo" dice que el costo total del disfraz de su comparsa de 30 miembros puede superar los seis mil pesos. Quitarse todo el embarre no es problema. "Con agua y jabón azulito tiene", dice "Miyiyo", quien nunca ha visto su piel afectada por tan singular mixtura. Los "tiznaos" ejecutan una danza africana a ritmo de tambores y haciendo siluetas con la lanza. En los últimos tiempos, ha sido notoria la inclusión de muchos niños en las comparsas.