El [no tan] controversial programa sobre sirvientas latinas
Personajes principales de Devious Maids son fuertes e inteligentes aunque no libres de estereotipos
A pesar de no estar entre mis canales favoritos, dos motivos me convencieron de ver Lifetime: la controversia que acompañó al anuncio de un programa sobre sirvientas latinas; y el hecho de que dos de las mujeres que lo protagonizan son de origen dominicano. Me refiero a Devious Maids -o sirvientas engañosas- producido por Eva Longoria y Marc Cherry, ambos veteranos de Desperate Housewives.
Cuando se dio a conocer el tema surgieron comentarios acerca de lo discriminatorio que era hacer un show sobre sirvientas latinas. En la opinión de algunos de los críticos, el programa propagaba estereotipos negativos sobre las latinas. Muchos de los comentarios expresaban lo dañino que era para esta comunidad en Estados Unidos, de que las pocas latinas en la televisión hicieran el papel de sirvientas de blancos y ricos de Beverly Hills.
Otros comentarios expresaban apoyo al argumento que había hecho Longoria en respuesta a las críticas, de que las historias de estas mujeres merecía ser contada. Tan ruidosa fue la oposición al programa que ABC, la cadena que había ordenado el piloto de la serie, decidió no comprarla. Sin embargo, la serie encontró su lugar en Lifetime, y estrenó su primera temporada en junio.
En cuanto a los argumentos pro y contra la serie, me encontraba parcialmente de acuerdo con ambas posiciones. Aunque preferiría ver personajes de mujeres latinas hacer de profesoras, abogadas, o doctoras [posiciones que ciertamente ocupamos en la sociedad estadounidense], me parecía absurdo rechazar al programa sólo porque los personajes en este caso eran sirvientas. Aunque estoy de acuerdo con que no era necesario que todas fueran latinas, haber incluido a una mujer blanca y a una afroamericana en el quinteto que protagoniza la historia no hubiese permitido la oportunidad de que estos personajes formaran una amistad estrecha en gran parte porque son de culturas similares. Además, ¿no sería absurdo negar que muchas de las sirvientas de Estados Unidos son latinas? Sí, es estereotípico, pero no por ello deja de ser un reflejo de la realidad. La serie no es ofensiva.
Sí, las protagonistas son hipersexuales y ‘apasionadas' como todas las latinas que he visto en la TV americana, pero a la vez son inteligentes y ambiciosas, trabajadoras y nobles. La relación que llevan con sus jefas es, en la mitad de los casos amistosa y respetuosa; y en la otra mitad disfuncional. Pero aún en las relaciones que no funcionan las que salen mal paradas no son ellas sino las mujeres ricas que son sus jefas. En los cinco episodios que lleva la serie han sobresalido mucho más estereotipos sobre las mujeres blancas y ricas que de sus sirvientas latinas.
Lo que es más, la serie no se enfoca en su trabajo. Devious Maids empieza con el asesinato de una sirvienta y a través de este caso va explicando a los personajes y a las relaciones entre ellas. Se trata de estas mujeres, sus ambiciones, sus familias y sus secretos; no sobre su acento, sus habilidades en la cocina, ni sus caderas.
La serie le da a Dania Ramírez y Judy Reyes, dos excelentes actrices de origen dominicano, la oportunidad de brillar en sus papeles estelares. Mis deseos son que sigan haciendo programas en que se le de papeles protagónicos a mujeres como éstas, y que expandan el tipo de personajes que éstas interpretan.
mmoya@estilos-dl.com
En cuanto a los argumentos pro y contra la serie, me encontraba parcialmente de acuerdo con ambas posiciones. Aunque preferiría ver personajes de mujeres latinas hacer de profesoras, abogadas, o doctoras [posiciones que ciertamente ocupamos en la sociedad estadounidense], me parecía absurdo rechazar al programa sólo porque los personajes en este caso eran sirvientas. Aunque estoy de acuerdo con que no era necesario que todas fueran latinas, haber incluido a una mujer blanca y a una afroamericana en el quinteto que protagoniza la historia no hubiese permitido la oportunidad de que estos personajes formaran una amistad estrecha en gran parte porque son de culturas similares. Además, ¿no sería absurdo negar que muchas de las sirvientas de Estados Unidos son latinas? Sí, es estereotípico, pero no por ello deja de ser un reflejo de la realidad. La serie no es ofensiva.
Sí, las protagonistas son hipersexuales y ‘apasionadas' como todas las latinas que he visto en la TV americana, pero a la vez son inteligentes y ambiciosas, trabajadoras y nobles. La relación que llevan con sus jefas es, en la mitad de los casos amistosa y respetuosa; y en la otra mitad disfuncional. Pero aún en las relaciones que no funcionan las que salen mal paradas no son ellas sino las mujeres ricas que son sus jefas. En los cinco episodios que lleva la serie han sobresalido mucho más estereotipos sobre las mujeres blancas y ricas que de sus sirvientas latinas.
Lo que es más, la serie no se enfoca en su trabajo. Devious Maids empieza con el asesinato de una sirvienta y a través de este caso va explicando a los personajes y a las relaciones entre ellas. Se trata de estas mujeres, sus ambiciones, sus familias y sus secretos; no sobre su acento, sus habilidades en la cocina, ni sus caderas.
La serie le da a Dania Ramírez y Judy Reyes, dos excelentes actrices de origen dominicano, la oportunidad de brillar en sus papeles estelares. Mis deseos son que sigan haciendo programas en que se le de papeles protagónicos a mujeres como éstas, y que expandan el tipo de personajes que éstas interpretan.
mmoya@estilos-dl.com