El precio del mañana
SANTO DOMINGO. La Economía no es un tema de común tratamiento en el cine de ficción, ha sido preferentemente un territorio del documental, ya que el discurso en torno a esta ciencia social es más cercano al ensayo. No deja de ser extraño que así sea, puesto que las variables económicas a todos nos afectan, incluyendo a los escritores de cine. Si bien "Wall Street" (1987) y "Wall street 2: El dinero nunca duerme" (2010), nos acercaron a la Economía, desde el punto de vista de la especulación en el mercado de capitales, la narración fílmica hasta ahora nunca se había adentrado a fondo en esta dimensión de la existencia. "El precio del mañana" es quizás la película más cuestionadora de la economía moderna y lo hace mediante el esquema: el tiempo es oro.
Un futuro no muy lejano
En un mañana indeterminado, el mundo está segregado en zonas horarias que delimitan a quienes tienen y no tienen tiempo. Todos los seres humanos poseen un reloj digital en su antebrazo que indica la cantidad de tiempo que les queda; las actividades cotidianas se realizan mediante la compra y venta de tiempo. Los pobres viven literalmente al día, buscando mil maneras de alargar sus precarias existencias; pero muchos mueren en la calle a pleno día. Del otro lado, protegidos por onerosos peajes, viven quienes medran de los desposeídos, acumulando siglos y décadas para ellos y sus familias, es la casta de los inmortales. Se trata de una historia futurista, más cercana a una propuesta de anticipación que un filme de ciencia ficción propiamente como tal.
La historia
Will Salas cumplió hace poco 25 años y su reloj biológico inició la cuenta regresiva. Es obrero en una fábrica de dispositivos que acumulan tiempo y trabaja para mantener a su madre. En un bar conoce a un millonario hastiado de la inmortalidad, que ha vivido demasiado y busca la muerte; le transfiere a Will un siglo de vida y lo insta a no desperdiciar el tiempo. Pero los continuos y sorpresivos aumentos en el costo de los servicios le juegan una mala pasada y Will ve impotente morir a su madre. Jura vengarse y para ello cruza los límites de su guetto, donde conocerá a Sylvia Weis, una rebelde por naturaleza y en conflicto permanente con su poderoso padre. Pero no todo sale como Will piensa, puesto que Raymond Leon, un guardián del tiempo, sigue sus pasos. Perseguidos, Will y Sylvia ponen en jaque al sistema, al convertirse en ladrones que roban tiempo para regalarlo a los demás.
Guión y realización
Destaca en este filme la dirección de arte que construye una estética en tonos grises y negros aplicada a objetos y vestuario. Carros, máquinas, trajes y armas componen un conjunto armónico de elementos que contribuyen al drama. Otro aspecto destacable son las actuaciones de los protagonistas, Cillian Murphy, Justin Timberlake y Amanda Seyfried, consiguen un tono cargado de nihilismo que raya en la depresión. Murphy, en su rol de eterno e incorruptible policía del tiempo, es quien mejor expresa el espíritu de la era propuesto por el guionista y director Andrew Niccol. En cuanto al guión, es una interesante combinación de cine policial, con toques de crítica política y romance.
Los mundos de Niccol
De nacionalidad neozelandesa, Andrew Niccol es un realizador de primera categoría. Ya antes nos deleitó con soberbias producciones como "Gattaca"(1997), "Simone" (2002) y "El señor de la guerra" (2005). Pero posiblemente sean más conocidos sus trabajos como guionista en "El show de Truman" (1998) y "La terminal" (2004), dirigidas por Peter Weir y Steven Spielberg, respectivamente. Con "El precio del mañana" se acerca notoriamente a sus orígenes con "Gattaca", tanto en su planteamiento de una sociedad totalitaria, en su historia opresiva, así como en su estética fría y descolorida.
Recomendable para economistas con dificultades para explicar su trabajo, para quienes gustan de la anticipación a través del cine y para disfrutar de una historia diferente que cuestiona nuestros comportamientos más elementales.
Ficha Técnica
In Time. EE.UU.2011.
Dirección y guión: Andrew Niccol
Música: Craig Armstrong
Fotografía: Roger Deakins
Intérpretes:
Cillian Murphy, Justin Timberlake, Amanda Seyfried, Shyloh Oostwald, Johnny Galecki, Olivia Wilde
Un futuro no muy lejano
En un mañana indeterminado, el mundo está segregado en zonas horarias que delimitan a quienes tienen y no tienen tiempo. Todos los seres humanos poseen un reloj digital en su antebrazo que indica la cantidad de tiempo que les queda; las actividades cotidianas se realizan mediante la compra y venta de tiempo. Los pobres viven literalmente al día, buscando mil maneras de alargar sus precarias existencias; pero muchos mueren en la calle a pleno día. Del otro lado, protegidos por onerosos peajes, viven quienes medran de los desposeídos, acumulando siglos y décadas para ellos y sus familias, es la casta de los inmortales. Se trata de una historia futurista, más cercana a una propuesta de anticipación que un filme de ciencia ficción propiamente como tal.
La historia
Will Salas cumplió hace poco 25 años y su reloj biológico inició la cuenta regresiva. Es obrero en una fábrica de dispositivos que acumulan tiempo y trabaja para mantener a su madre. En un bar conoce a un millonario hastiado de la inmortalidad, que ha vivido demasiado y busca la muerte; le transfiere a Will un siglo de vida y lo insta a no desperdiciar el tiempo. Pero los continuos y sorpresivos aumentos en el costo de los servicios le juegan una mala pasada y Will ve impotente morir a su madre. Jura vengarse y para ello cruza los límites de su guetto, donde conocerá a Sylvia Weis, una rebelde por naturaleza y en conflicto permanente con su poderoso padre. Pero no todo sale como Will piensa, puesto que Raymond Leon, un guardián del tiempo, sigue sus pasos. Perseguidos, Will y Sylvia ponen en jaque al sistema, al convertirse en ladrones que roban tiempo para regalarlo a los demás.
Guión y realización
Destaca en este filme la dirección de arte que construye una estética en tonos grises y negros aplicada a objetos y vestuario. Carros, máquinas, trajes y armas componen un conjunto armónico de elementos que contribuyen al drama. Otro aspecto destacable son las actuaciones de los protagonistas, Cillian Murphy, Justin Timberlake y Amanda Seyfried, consiguen un tono cargado de nihilismo que raya en la depresión. Murphy, en su rol de eterno e incorruptible policía del tiempo, es quien mejor expresa el espíritu de la era propuesto por el guionista y director Andrew Niccol. En cuanto al guión, es una interesante combinación de cine policial, con toques de crítica política y romance.
Los mundos de Niccol
De nacionalidad neozelandesa, Andrew Niccol es un realizador de primera categoría. Ya antes nos deleitó con soberbias producciones como "Gattaca"(1997), "Simone" (2002) y "El señor de la guerra" (2005). Pero posiblemente sean más conocidos sus trabajos como guionista en "El show de Truman" (1998) y "La terminal" (2004), dirigidas por Peter Weir y Steven Spielberg, respectivamente. Con "El precio del mañana" se acerca notoriamente a sus orígenes con "Gattaca", tanto en su planteamiento de una sociedad totalitaria, en su historia opresiva, así como en su estética fría y descolorida.
Recomendable para economistas con dificultades para explicar su trabajo, para quienes gustan de la anticipación a través del cine y para disfrutar de una historia diferente que cuestiona nuestros comportamientos más elementales.
Ficha Técnica
In Time. EE.UU.2011.
Dirección y guión: Andrew Niccol
Música: Craig Armstrong
Fotografía: Roger Deakins
Intérpretes:
Cillian Murphy, Justin Timberlake, Amanda Seyfried, Shyloh Oostwald, Johnny Galecki, Olivia Wilde
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