El Teatro Negro de Praga, un poco pueril

Los actores agradecen los aplausos en el Teatro Nacional. AQM
Santo Domingo. Es cierto que el Teatro Negro de Praga ha llevado el arte que realizan a un nivel de realización muy difícil de igualar. Son 45 años de experiencias.

Es cierto que el nivel de dominio expresivo del cuerpo a través de los gestos, dados en las técnicas de la pantomima, el ballet y la acrobacia, es extraordinario.

Es cierto que la técnica del gabinete negro y el absoluto dominio de esta junto al efectivo diseño de luces, logra crear una atmósfera sui géneris en cada una de las pequeñas obras que constituyen la propuesta que se trajo en esta ocasión el Teatro Negro de Praga, dirigido por Jiri Srnec.

Es cierto que la música ayuda, a pesar de parecer, a veces demasiado naif, demasiado sacada de los comics de la antigua Checoslovaquia.

Pero es cierto también que la promoción debió dirigirse a los niños. Las ventas fueron buenas y hasta tuvieron que hacer una actuación no prevista, ayer a las 5:00 de la tarde. Pero hubiese gustado una propuesta menos pueril, más exigente.