¿Empleada o independiente?

Todas hemos pensado alguna vez en independizarnos y montar nuestro propio negocio. Todo tiene pros y contras.

n Una encuesta realizada en los 25 países que forman la Unión Europea revela las causas que motivan y /o desaniman a dar el paso de independizarse y montar "tienda aparte".

La mitad de los europeos prefiere ser empleado (50%) frente al 45% que desearían ser su propio jefe. ¿Y tú?

Es mejor ser empleado por:

1. Sueldo estable. No todo el mundo puede administrarse si no tiene entradas fijas en fechas fijas.

2. Estabilidad en el empleo. Hay quienes prefieren no correr riesgos… su personalidad cuadra mejor con estar abrigado a una nómina.

3. Es difícil tener el capital que se requiere para empezar un negocio. La falta de financiación disponible no sólo en materia de préstamos sino también de capital de riesgo es a menudo un obstáculo insalvable.

4. Se mire desde el ángulo que se mire, abrir un negocio es siempre correr un riesgo, y nunca se tiene la seguridad de que el clima económico es el óptimo.

5. El miedo al fracaso. Para emprender un negocio tienes que vencer el miedo al fracaso. Está claro que tienes que contemplar la posibilidad de que el negocio no funcione. Considerar la posibilidad y vencer el miedo. Los estadounidenses tienen menos miedo al fracaso que los europeos.

Es mejor emprender un negocio propio:

1. Cuando una es su propia jefa tener más independencia personal es posible. Tú te pones el horario.

2. Ganar más dinero. No siempre es así, pero desde luego tú misma te pones las metas.

3. Compaginar la vida familiar. Hay etapas en la vida de una mujer en que poder compaginar la crianza y educación de los hijos con la vida laboral es fundamental. Tener un negocio propio te permite mayor flexibilidad.

4. Creatividad. Muchas empresas son poco receptivas a las ideas nuevas. Tu propio negocio puede ser un campo más fértil para tu creatividad.

5. ¡Nadie te puede despedir! No, no es una broma. En nuestro país el despido es libre, y aunque se supone que si te despiden recibirás el dinero que te corresponde… siempre estarás sujeta a despido.

CAMBIAR DE EMPLEO PARA VIVIR MEJOR

Lo de trabajar para vivir en vez de vivir para trabajar suma adeptos. En los países desarrollados las compañías se ven en la necesidad de mejorar las condiciones de vida de sus trabajadores si lo que pretenden es retener el talento.

Es un hecho constatado. A un determinado nivel salarial (no hablamos de sueldos mínimos o empleos de baja calificación) los trabajadores anteponen ya los aspectos relacionados con su calidad y estilo de vida (horarios, posibilidad de conciliar vida familiar y laboral, flexibilidad, lejanía o cercanía al domicilio, etc.) al salario, el elemento hasta ahora determinante para que una persona decida cambiar de empleo.

Así, según este estudio, el 26% de los encuestados que en los dos últimos años cambiaron de empresa lo hicieron en busca de mejores condiciones de vida, por delante de un mejor salario (21%) o de la posibilidad de promoción y desarrollo profesional (15%).

Y un dato más: hoy por hoy la calidad de vida influye mucho más a las mujeres que a los hombres a la hora de decidir un cambio de empresa, probablemente porque todavía son ellas las que asumen más roles fuera de la vida profesional.