Entre la ciencia ficción y el cine policíaco, "Yo, Robot"
Toques de humor, un auto futurista y una actuación convincente
Santo Domingo . Entre los argumentos más recurridos de la ciencia-ficción está la rebelión de las máquinas, idea muy difundida tanto en la literatura como en el cine. Esta se basa en un principio: en la sociedad del futuro el robot reemplazará al ser humano en tareas de servicio industrial o doméstico. Esta línea de pensamiento fue esbozada por el pensador alemán Carl Marx ya en el siglo XIX, quien preconizó que el bienestar social se basaría en la resolución de las tareas esclavistas y alienantes de la sociedad industrial; para ello, nada mejor que la máquina.
Por otra parte, entre las ideas futuristas que se desarrollaron en la literatura durante los años 40 al 50 del siglo pasado, quizá la más común sea la del robot antropomorfo, es decir, una máquina con forma humana. Y aunque la tecnología ha corrido por otros derroteros – los robots reales poco tienen de humano –el imaginario colectivo sigue pensando en el robot de la serie de televisión "Perdidos en el espacio", que sirvió de pauta a otros personajes fílmicos como Arturito y Tripio, de "La Guerra de las Galaxias".
[b]Yo, Robot[/b]
Este filme posee la virtud de ubicarse a medio camino entre la ciencia ficción tradicional y el relato de acción policial. En la tradición narrativa de este género, es fundamental la interrogante por la existencia humana en un contexto futurista mediatizado por la tecnología. En tal sentido, la película cumple plenamente, no sólo cuestionando la confianza ciega en la racionalidad de los cómputos, sino también acercándose al dilema frente a la creación de seres con pensamiento propio, distintos de los humanos.
De similares características en su estructura narrativa al ya clásico "Blade Runner" del maestro Ridley Scott, el guión se construye en torno a una investigación policial, llevada a cabo por un detective atormentado por sus pesadillas. Este filme apuesta por la cibernética en el amplio sentido del término, cuestión que se expresa no solo en el relato mismo, también en la forma de realizarlo. Para dar vida a los robots se utilizaron humanos –paradojas del cine– mediante una técnica llamada "motion capture", que permite trabajar con actores reales y posteriormente reemplazarlos por gráfica animada.
Resulta un misterio el cómo un director de escasa y desconocida trayectoria accedió a dirigir esta producción, pero la confianza depositada en él no fue defraudada, logró dar con un ritmo adecuado y consiguió del protagonista, Will Smith, el tono preciso para no caer en demasiados lugares comunes y mantenerse al filo de la comedia. Su desempeño como investigador cibernético (posee un brazo biónico) sin ser extraordinario es convincente, bien secundado por todo el elenco.
Destaca por sobre todo la banda sonora, en la cual la música de Marco Beltrami se lleva las palmas, con un estilo clásico para este tipo de filmes, al tiempo que novedoso en sus aires épicos.
Recomendable para quienes gustan de la fantasía y las visiones futuristas en el cine.
[b]Yo, Robot.[/b]
Estados Unidos, 2004. 115 minutos.
Dirección: Alex Proyas
Guión: Jeff Vintar y Akiva Goldsman, inspirados en la novela de Isaac Asimov
Música: Marco Beltrami Fotografía: Simon Duggan Intérpretes:
Will Smith
Bridget Moynahan
Alan Tudyk
James Cromwell
Bruce Greenwood
Este filme posee la virtud de ubicarse a medio camino entre la ciencia ficción tradicional y el relato de acción policial. En la tradición narrativa de este género, es fundamental la interrogante por la existencia humana en un contexto futurista mediatizado por la tecnología. En tal sentido, la película cumple plenamente, no sólo cuestionando la confianza ciega en la racionalidad de los cómputos, sino también acercándose al dilema frente a la creación de seres con pensamiento propio, distintos de los humanos.
De similares características en su estructura narrativa al ya clásico "Blade Runner" del maestro Ridley Scott, el guión se construye en torno a una investigación policial, llevada a cabo por un detective atormentado por sus pesadillas. Este filme apuesta por la cibernética en el amplio sentido del término, cuestión que se expresa no solo en el relato mismo, también en la forma de realizarlo. Para dar vida a los robots se utilizaron humanos –paradojas del cine– mediante una técnica llamada "motion capture", que permite trabajar con actores reales y posteriormente reemplazarlos por gráfica animada.
Resulta un misterio el cómo un director de escasa y desconocida trayectoria accedió a dirigir esta producción, pero la confianza depositada en él no fue defraudada, logró dar con un ritmo adecuado y consiguió del protagonista, Will Smith, el tono preciso para no caer en demasiados lugares comunes y mantenerse al filo de la comedia. Su desempeño como investigador cibernético (posee un brazo biónico) sin ser extraordinario es convincente, bien secundado por todo el elenco.
Destaca por sobre todo la banda sonora, en la cual la música de Marco Beltrami se lleva las palmas, con un estilo clásico para este tipo de filmes, al tiempo que novedoso en sus aires épicos.
Recomendable para quienes gustan de la fantasía y las visiones futuristas en el cine.
[b]Yo, Robot.[/b]
Estados Unidos, 2004. 115 minutos.
Dirección: Alex Proyas
Guión: Jeff Vintar y Akiva Goldsman, inspirados en la novela de Isaac Asimov
Música: Marco Beltrami Fotografía: Simon Duggan Intérpretes:
Will Smith
Bridget Moynahan
Alan Tudyk
James Cromwell
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