Eres el hombre para mí… ¿o no?
Para descubrir si el hombre con el que estás es el adecuado para ti (o el próximo que te interese), Margaret Kent propone la teoría de los cuatro sombreros:
Periodista: tienes que saber la historia entera, conocerle en toda la extensión de la palabra.
Psiquiatra: no te quedes en lo superficial, descubre cómo se siente, cómo piensa y qué le emociona, es tan importante como la comida que prefiere y a qué se dedica.
Clero: no pases la relación censurándolo o juzgándolo. Tampoco ser sumisa y decir que todo es maravilloso.
Abogado: si hay conflicto en lo que te dice, si algo no te cuadra, tienes que investigar cuál es la realidad.
"Es una teoría muy sencilla de aplicar. Existen cuatro pasos: conocerlo, entrevistarlo para ser tu esposo, enamorarle y casarse".
Conocer al hombre
No hay un lugar fijo, la conversación puede surgir en el lugar menos esperado, pero tienes que estar preparada para iniciarla.
‘’La mujer debe romper el hielo de manera tal que sea memorable. Para eso, tiene que fijarse en algo de él que sea distintivo’’. Si eres una mujer que sabe lo que quiere, controla su vida, toma decisiones, ¿por qué te derrites cuando de amor se trata? El hombre ve esa imagen que trasmites, y puede pensar, ella es tan segura de sí misma que si quisiera conocerme daría el primer paso. Para hacerlo sigue estas pautas:
No seas agresiva.
Comienza por la primera regla de cortesía: saluda y sonríe.
Si te gusta, no te quedes muda. Si es necesario practica con amigos y otros caballeros que no te atraigan como pareja.
No esperes que la respuesta de él sea inmediata, simplemente dile algo que quede grabado en su memoria cuando piense en ti. Te imaginas, como hizo Margaret con su actual marido, decirle: "Eres un hombre muy guapo, pero tienes las orejas más grandes que he visto en mi vida". ¿De qué se acordó él la siguiente vez que la vio?
Actúa con seguridad en ti misma.
Ayúdale a hablar sobre sí mismo, y no sólo hagas preguntas que lleven a un simple sí o un no.
Según Margaret los mejores lugares para conocer hombres son: el trabajo, las librerías, los supermercados, las lavanderías, las bibliotecas, el gimnasio, en los viajes, en las cafeterías, en los centros comerciales y en los establecimientos donde sirven desayunos.
Entrevistarlo
Acorde a la experiencia de esta escritora la mujer no sabe hacer preguntas, tiende a comenzar por el presente y el hombre se siente intimidado o ve un interés oculto detrás de esas preguntas. Hay que demostrar que estás interesada en él, y la mejor forma es "hacer las mismas preguntas pero ubicándolas en el pasado, manténlas ahí hasta que él traiga la conversación al presente, y ahí sabes que has dado un paso importante y él tiene confianza en ti."
Si son ambos muy jóvenes, puedes hacer las mismas preguntas trasladándolas al futuro, por ejemplo, ¿qué te gustaría hacer en 20 años?, hasta que él traiga el tema al presente.
La idea es conocerlo, y para lograrlo tienen que comunicarse, debes interesarte (él también por supuesto) en los eventos importantes de su vida, en las personas que le marcaron y las que realmente le importan. "Cuando te está hablando de su primera novia, por ejemplo, está reviviendo las emociones que vivió con ella. Pero, ¿qué hace con esas emociones? Depositarlas en ti que le estás escuchando". Y eso es muy importante para el hombre.
En esas primeras conversaciones es más efectivo que te dediques a escuchar. ‘’El que habla se enamora’’, insiste Kent. Incluso afirma que la parte más importante y "sexy" de la mujer son las orejas. Lo primero que produce esta afirmación es que tu orgullo se rebele, ¿por qué permitir que él lleve la voz cantante?
La persona que escucha antes de hablar lleva una gran ventaja porque sabe qué dijo su interlocutor y puede responder en consecuencia.
"Quiero que el hombre se enamore primero, para que ella tenga la opción de aceptarlo o dejarlo. Si le aburre en los primeros 10 minutos, que le diga adiós; si le aburre en las próximas 20 horas, también, porque el matrimonio va a ser un fracaso", explica.
Estas conversaciones hoy en día ni siquiera son todas en persona, puede ser por teléfono, por correo electrónico, por chat… "lo importante es comunicarse y escuchar al otro".
Sigue las siguientes reglas:
Dirige la entrevista hacia temas clave: actitudes, valores, experiencias.
Déjalo hablar.
Demuestra interés y recuerda lo que dijo.
No censures sus comentarios.
No lo critiques o lo ridiculices.
Descubrirás sobre él: su autoimagen, los rasgos de su personalidad, cuán aceptado se siente por los demás, cómo le afectan el elogio y la crítica, cuán orgulloso se siente de sus logros y su filosofía de vida.
La respuesta
Ahora surge el siguiente paso: ¿cómo sabes que lo que estás escuchando es correcto? Te toca, de nuevo, investigar y contrastar lo que está diciendo. Pero no confundas las cosas, no se trata de hacerlo a sus espaldas, sino de la manera más natural posible. Vas a conocer a sus familiares, amigos, simplemente tienes que hacerles "entrevistas" para saber más sobre el hombre que has elegido.
Margaret comenta que puedes decirle a un compañero de trabajo: "Dime en tres palabras cómo es el". O cuando conozcas a un familiar cercano pregúntale: "Si fueras a escoger un papel en una obra de teatro, ¿cuál le darías a él?" Preguntas muy simples que dan mucha información.
Y cuando salgas con su mamá le dices: "¿cuál es el talento de su hijo, qué es lo que más me destacaría?".
"Incluso, él se va sentir bien porque nunca ha sabido lo que esta gente piensa de él porque jamas a hecho este tipo de preguntas", concreta la autora.
Clero: no pases la relación censurándolo o juzgándolo. Tampoco ser sumisa y decir que todo es maravilloso.
Abogado: si hay conflicto en lo que te dice, si algo no te cuadra, tienes que investigar cuál es la realidad.
"Es una teoría muy sencilla de aplicar. Existen cuatro pasos: conocerlo, entrevistarlo para ser tu esposo, enamorarle y casarse".
Conocer al hombre
No hay un lugar fijo, la conversación puede surgir en el lugar menos esperado, pero tienes que estar preparada para iniciarla.
‘’La mujer debe romper el hielo de manera tal que sea memorable. Para eso, tiene que fijarse en algo de él que sea distintivo’’. Si eres una mujer que sabe lo que quiere, controla su vida, toma decisiones, ¿por qué te derrites cuando de amor se trata? El hombre ve esa imagen que trasmites, y puede pensar, ella es tan segura de sí misma que si quisiera conocerme daría el primer paso. Para hacerlo sigue estas pautas:
No seas agresiva.
Comienza por la primera regla de cortesía: saluda y sonríe.
Si te gusta, no te quedes muda. Si es necesario practica con amigos y otros caballeros que no te atraigan como pareja.
No esperes que la respuesta de él sea inmediata, simplemente dile algo que quede grabado en su memoria cuando piense en ti. Te imaginas, como hizo Margaret con su actual marido, decirle: "Eres un hombre muy guapo, pero tienes las orejas más grandes que he visto en mi vida". ¿De qué se acordó él la siguiente vez que la vio?
Actúa con seguridad en ti misma.
Ayúdale a hablar sobre sí mismo, y no sólo hagas preguntas que lleven a un simple sí o un no.
Según Margaret los mejores lugares para conocer hombres son: el trabajo, las librerías, los supermercados, las lavanderías, las bibliotecas, el gimnasio, en los viajes, en las cafeterías, en los centros comerciales y en los establecimientos donde sirven desayunos.
Entrevistarlo
Acorde a la experiencia de esta escritora la mujer no sabe hacer preguntas, tiende a comenzar por el presente y el hombre se siente intimidado o ve un interés oculto detrás de esas preguntas. Hay que demostrar que estás interesada en él, y la mejor forma es "hacer las mismas preguntas pero ubicándolas en el pasado, manténlas ahí hasta que él traiga la conversación al presente, y ahí sabes que has dado un paso importante y él tiene confianza en ti."
Si son ambos muy jóvenes, puedes hacer las mismas preguntas trasladándolas al futuro, por ejemplo, ¿qué te gustaría hacer en 20 años?, hasta que él traiga el tema al presente.
La idea es conocerlo, y para lograrlo tienen que comunicarse, debes interesarte (él también por supuesto) en los eventos importantes de su vida, en las personas que le marcaron y las que realmente le importan. "Cuando te está hablando de su primera novia, por ejemplo, está reviviendo las emociones que vivió con ella. Pero, ¿qué hace con esas emociones? Depositarlas en ti que le estás escuchando". Y eso es muy importante para el hombre.
En esas primeras conversaciones es más efectivo que te dediques a escuchar. ‘’El que habla se enamora’’, insiste Kent. Incluso afirma que la parte más importante y "sexy" de la mujer son las orejas. Lo primero que produce esta afirmación es que tu orgullo se rebele, ¿por qué permitir que él lleve la voz cantante?
La persona que escucha antes de hablar lleva una gran ventaja porque sabe qué dijo su interlocutor y puede responder en consecuencia.
"Quiero que el hombre se enamore primero, para que ella tenga la opción de aceptarlo o dejarlo. Si le aburre en los primeros 10 minutos, que le diga adiós; si le aburre en las próximas 20 horas, también, porque el matrimonio va a ser un fracaso", explica.
Estas conversaciones hoy en día ni siquiera son todas en persona, puede ser por teléfono, por correo electrónico, por chat… "lo importante es comunicarse y escuchar al otro".
Sigue las siguientes reglas:
Dirige la entrevista hacia temas clave: actitudes, valores, experiencias.
Déjalo hablar.
Demuestra interés y recuerda lo que dijo.
No censures sus comentarios.
No lo critiques o lo ridiculices.
Descubrirás sobre él: su autoimagen, los rasgos de su personalidad, cuán aceptado se siente por los demás, cómo le afectan el elogio y la crítica, cuán orgulloso se siente de sus logros y su filosofía de vida.
La respuesta
Ahora surge el siguiente paso: ¿cómo sabes que lo que estás escuchando es correcto? Te toca, de nuevo, investigar y contrastar lo que está diciendo. Pero no confundas las cosas, no se trata de hacerlo a sus espaldas, sino de la manera más natural posible. Vas a conocer a sus familiares, amigos, simplemente tienes que hacerles "entrevistas" para saber más sobre el hombre que has elegido.
Margaret comenta que puedes decirle a un compañero de trabajo: "Dime en tres palabras cómo es el". O cuando conozcas a un familiar cercano pregúntale: "Si fueras a escoger un papel en una obra de teatro, ¿cuál le darías a él?" Preguntas muy simples que dan mucha información.
Y cuando salgas con su mamá le dices: "¿cuál es el talento de su hijo, qué es lo que más me destacaría?".
"Incluso, él se va sentir bien porque nunca ha sabido lo que esta gente piensa de él porque jamas a hecho este tipo de preguntas", concreta la autora.
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