"Freddy querido, el pueblo está contigo"

Las multitudes, tanto en el velatorio como en el cortejo fúnebre lo coreaban y aplaudían

Personas de todas las generaciones fueron a despedir a Freddy.
SANTO DOMINGO. Pocas veces se han visto en República Dominicana semejantes muestras de cariño, de ese que emerge de las partes más esenciales del pueblo, como el profesado a Freddy Beras Goico.

"Freddy, querido, el pueblo está contigo", coreaban cientos de gargantas a su paso ante sus restos en el Palacio de Bellas Artes.

El mismo coro se repetía a su llegada a las instalaciones del canal Color Visión, donde ha sido desigando con su nombre el estudio A, desde donde durante décadas ejerció el magisterio de la risa, y el látigo con cascabel de la crítica a los problemas sociales que afectaban al pueblo.

Los aplausos, las lágrimas, las cadenas de oración, los cánticos, los gritos de orfandad por parte de personas del pueblo a quienes Freddy Beras Goico ayudó, son la más rotunda demostración de que el artista se convirtió en un líder por encima de todos los credos religiosos y políticos del país.

El adiós que el pueblo le ha dado al comediante, productor y compositor dominicano, es el más grande otorgado a una persona fuera de las filas de la política en el país. Freddy fue la voz de los sin voz.