Frutas, calor y belleza, lo bueno que trae el verano

Los cambios de clima hacen que las temperaturas sean más altas

Las frutas no solamente son fuentes de vitaminas, sino de frescura ante el calor.
Santo Domingo. Entre aguaceros dispersos, vaguadas "en altura" y temperaturas récord, el año estrena verano, y el calor en sus buenas... Las señales típicas están ahí: pavimento derretido, humedad asesina y un malhumor generalizado, gracias a las largas noches de espantar mosquitos. Las maravillas del trópico, dicen los turistas.

Y mientras aprendemos a modificar nuestra dieta diaria para hacer una digestión más soportable y evitar una segura deshidratación, podemos aprovechar las frutas y vegetales de temporada con doble ganancia: nutrirnos de fuentes abundantes y seguras de vitaminas y minerales y aprovechar un mundo de posibilidades estéticas para nuestra belleza corporal.

Veamos las ventajas para piel y cutis al usar frutas, vegetales y lácteos de uso común:

La lechosa: probada como laxante, pocas cosas resultan más estimulantes que una rica batida de esta fruta con leche y un toque de vainilla. Si le sobran 10 minutos y su piel es de normal a grasa, una mascarilla de lechosa refresca e hidrata el cutis: prepare una mezcla suave con la pulpa y aplique sobre cara y cuello.

Pepinos: no sólo sirven para ensalada; dicen que hace milagros en la zona de los ojos, para rebajar esas delatoras "bolsas" que siguen una mala noche. Si bate 2 pepinos sin piel y mezcla con yogur natural, es ideal para pieles grasas, dejando actuar por 10 minutos.

El aguacate: posee enormes propiedades hidratantes para piel y cabello. Consiga la fruta bien madura y después de pelada, haga puré añadiendo unas gotas de aceite de oliva hasta formar una pasta homogénea. Esta mascarilla humecta profundamente y actúa como un "lifting" natural. Antes de que se perfeccionara el mercado de los productos capilares, pregunten a las abuelas cómo se preparaba el tratamiento de aguacate que dejaba el pelo que cegaba de tanto brillo.

Una mascarilla: si es de guineo beneficia todo tipo de piel; mientras que unas rodajas de tomate frío y fresco sobre frente, mejillas y mentón, son ideales para refrescar la piel después de una prolongada exposición al sol o cuando la sintamos irritada. Cuidando no tocar los ojos, deje 20 minutos como máximo este "tratamiento" y retire, enjuagando con agua corriente.

Las arrugas: aparecen por dos razones: edad y pérdida de elasticidad en la piel. Si la primera de las razones no es su caso, aprenda a prevenir las arrugas con vitamina C, la mejor aliada de la piel. Consumir cítricos, vegetales y cereales integrales ayudarán a su piel a construir y mantener el colágeno y la elastina necesarios para un cutis radiante.

¿Quemaduras de sol? Comunes en esta época. Si siente la piel que le arde, aplique compresas de leche entera sobre la zona afectada por 20 minutos, repitiendo el proceso entre 2 y 4 horas.

Cuidado con la deshidratación

Aunque todos estamos en riesgo, sobre todo con esta humedad que nos deja exhaustos, tres grupos poblacionales son las víctimas más comunes: niños, ancianos y atletas.

En los primeros, es de vital importancia mantenerlos hidratados vigilando cantidad y frecuencia de líquidos que ingieran. Como la cantidad de líquidos que debe ingerir un niño depende de diversos factores, los expertos recomiendan chequear la orina: Si la orina del niño es clara y está orinando con frecuencia, la cantidad de líquido que esté tomando probablemente sea adecuada. Si la orina presenta un color muy concentrado (amarillo – dorado), es una señal de que el niño requiere más líquido y vigile su evolución bien de cerca.

En los ancianos, por su parte, la percepción de sed disminuye, por lo que la deshidratación puede sobrevenir sin aviso y con efectos fatales. En cuanto a los atletas, deben consumir al menos un litro de agua por cada hora de ejercicio que hagan.

El calor no es cosa de juego. Para soportarlo, ropa fresca, comida ligera y mucho líquido.

Receta de un super jugo

Ingredientes

Rinde 25 vasos

- 1 y media taza de Maicera

- 2 tazas de jugo concentrado de naranja

- 6 litros de agua purificada

Preparación:

Disuelve la maicera en dos litros de agua. Luego, pon a hervir los 4 litros restantes de agua. Cuando esté en ebullición, agrega la maicera previamente disuelta y deje hervir por 20 minutos a fuego lento. Retira del fuego y deje refrescar.

Ya frío, agrega el jugo concentrado de naranja y azúcar al gusto. Sirve frío.

himilcetejada@hotmail.com