"¡Ha llegado un bebé a casa y papá está celoso!"

Cuando el bebé tiene uno o varios hermanos es muy normal que éstos se sientan celosos o desplazados.

Cuando un bebé llega a casa la vida de la familia cambia, ya que los miembros de dicha familia deben reorganizarse para dar cabida o entrada a ese bebé en el hogar. Hay que hacer cambios en la agenda cotidiana para poder dedicarle el tiempo que merece y necesita para su cuidado y atención, además de ceder a algunas actividades para incorporar otras nuevas que encajen más con el bebé y lo integren mejor a su familia y a la nueva vida que él o ella representa en sí mismo.

Esto trae por consecuencia que el tiempo y la atención de la mamá se vean compartidos entre el bebé y los demás miembros de la familia, sin hablar del trabajo, las demás actividades que la madre solía hacer y sus amistades, los cuales suelen quedar relegados a un segundo o tercer plano en prioridad frente a la vulnerabilidad y necesidad del o la bebé por el cuidado y atención de la madre para su sano desarrollo y desenvolvimiento, tal y como lo expone Kathya Flores de Abis,terapeuta familiar del Grupo KFA.

Si los celos son normales o sanos deben ser interpretados como una señal de alerta a la necesidad de tiempo y atención que merece la pareja sin descuidar su responsabilidad

Cuanta más distancia siente ‘el celoso’ de parte del ser amado, más quiere controlarla perdiendo el control de sí mismo y acumulando sentimientos de desesperación.

"Cuando el bebé tiene uno o varios hermanos es muy normal que éstos se sientan ‘celosos’ o ‘desplazados’ en cuanto a la atención y el tiempo de mamá, por lo cual hay que buscar la forma de hacerlos partícipes de dicha experiencia donde se conecten con la madre y el nuevo hermanito en un rol protagónico de ayuda, aprendizaje, enseñanza o simplemente en una vivencia o momento compartido, pero...¿qué decir cuando el que está celoso es papá?", amplía.

Manejar "los celos" de papá se hace más complicado para la mamá –continúa la experta en el tema- ya que lo que ella espera de su compañero es que él sienta la misma responsabilidad y necesidad de sacrificio por el bienestar del bebé y sobretodo que la entienda y apoye a ella en el cuidado y protección del bebé.

"Los celos son normales o sanos" cuando buscan sostener el cuidado y equilibrio entre la libertad y los límites que protejan la relación.

"Los celos son insanos o enfermizos" cuando se pasa de la necesidad de protección o cuidado de la relación a la necesidad de controlar al otro.

Cuando esta persona trae además consigo carencias afectivas que han sido compensadas en algún momento por la persona amada –abunda- entonces el temor o pánico de perder esta provisión afectiva junto al cúmulo de frustraciones se proyectan como resentimiento tanto para el ser amado como para la persona que desenfoque o distraiga dicha atención de sí mismo.

En caso de ser unos celos enfermizos es necesario que la madre establezca los límites que la protejan a ella, al bebé, al padre y al matrimonio a través del amor, la firmeza y que el padre que se vea a sí mismo fuera de control busque ayuda terapéutica de un profesional que lo ayude a trabajar sus propias carencias para ser una persona, un esposo y un padre más sano y adecuado.

Por último, si los celos son normales o sanos deben ser interpretados como una señal de alerta a la necesidad de tiempo y atención que merece la pareja sin descuidar la responsabilidad, el sacrificio y compromiso además de la realización y el gozo que representa la tarea de ser padres.

¿QUÉ HACER?

Para poder manejar los celos de papá de una manera asertiva y funcional debemos tomar en cuenta los siguientes puntos:

    Confirmarle nuestro afecto emocional, verbal y físicamente.
    Tomar en cuenta su opinión y sugerencias en cuanto al bebé.
    Incluirlo en todo lo referente al bebé.
    Permitirle que tenga experiencias personales de cuidado, diversión y aprendizaje con el bebé.
    Programar tiempo a solas como pareja sin descuidar del bebé.
    Tener tiempo juntos para disfrutar con el bebé.
    Hacerlo sentir que tiene un lugar importante, único y especial en nuestras vidas y en el hogar, puesto que el proyecto de criar y educar a un hijo es de ambos.


De esta manera, contribuiremos con nuestro crecimiento como personas, como parejas y como familias y, sobretodo, evitaremos que papá esté celoso por la llegada de un bebé a casa !!!