HCP.-Embarazo y acido fólico

Hace unos días me escribió una señora preguntándome cuál era la dosis y desde cuándo ella debía tomar ácido fólico. El ácido fólico es una vitamina del complejo B, la B9, que se encuentra en su forma natural como folato en los vegetales de hojas verdes, legumbres, jugos naturales etc. En los EE.UU., por ley, muchos productos de consumo diario son enriquecidos con acido fólico.

La mujer embarazada aunque haga una dieta balanceada y coma muchos vegetales, debe tomar un suplemento de ácido fólico de 400 microgramos, 0.4 miligramos todos los días, preferiblemente un mes antes de salir embarazada y por lo menos los tres primeros meses de gestación.

Está demostrado y los obstetras lo saben muy bien, que el ácido fólico previene en un 70% los defectos congénitos del feto en el cerebro y la médula espinal, son los llamados defectos del tubo neural, tales como la espina bífida y la anencefalia. Y, ¿qué es el tubo neural? Es la parte del embrión a partir de la cual se forman el cerebro y la médula espinal. Es en principio una pequeñita banda de tejido que normalmente debe doblarse hacia adentro cerrándose y formando un tubo, esto sucede alrededor de los 28 días después de la concepción. No sabemos muy bien por qué éste proceso necesita del ácido fólico. Si éste no se encuentra en cantidades adecuadas, el tubo no se cierra completamente, produciéndose en el feto los defectos del tubo neural que ya hemos mencionado.

Como el 50% de los embarazos no son planificados, muchas veces la mujer está embarazada sin saberlo y como los defectos se van a producir en los primeros días de la concepción, lo que se recomienda es, que toda mujer en edad reproductiva y con vida sexual activa, haga una alimentación saludable, que visite a su médico y que éste le indique sus vitaminas, entre ellas el acido fólico, de tal manera que si quedara embarazada, estará minimizando las probabilidades de que su niño nazca con serios problemas neurológicos y de otro tipo que en este corto espacio no es posible abordar.

Los niños con espina bífida severa presentan parálisis de sus extremidades inferiores e incontinencia urinaria y de sus intestinos. La anencefalia o atrofia severa del cráneo y del cerebro, es una lesión incompatible con la vida.

Puede hacer sus preguntas al pediatra al e-mail: marcosdiazguillén@gmail.com

Marcos Díaz Guillén