Jack Sparrow, un pirata con mucho mar Caribe
Santo Domingo. Segunda entrega de la que promete ser una saga al infinito, si Johnny Depp -el capitán Jack Sparrow- y el bolsillo de los espectadores lo permiten. Esta vez se trata de otro cofre que buscar, el cual contiene el corazón de un ser de leyenda: quien lo posea dominará los mares. En medio de la intriga, otra vez el capitán Sparrow y sus jugarretas meten en líos a sus compañeros de aventuras.
Mitología náutica
Desde el punto de vista estrictamente narrativo, el filme es interesante por cuanto consigue dar cuerpo de manera muy consistente a un mito de la marinería : el "Holandés Errante". Capitán de un barco maldito con una tripulación compuesta por lo peor de los siete mares, esta figura de la mitología de la época de los grandes descubrimientos, está asociada a su vez con la figura pagana de Poseidón, dios de los mares para los griegos de la antigüedad. El navío fantasma está presente en las leyendas de varios países, siendo "El Caleuche" en América, su referencia más directa en los mares del Sur.
Este relato profundiza en la dimensión macabra de las historias de piratas, acercándose al relato de terror, lo cual permite a los guionistas un acercamiento sólido a la fantasía asociadas a la narración de origen marinero.
Buena realización
Destacable es la personalidad que el actor Johnny Depp logra construir para su personaje el Capitán Sparrow. Ciertamente es extraña la forma, un capitán muy amanerado, que a base de un humor cínico logra conquistar a su público. Sus capacidades histriónicas son muy bien explotadas por la dirección del filme, especialmente en las escenas de persecuciones. En esta oportunidad, los guionistas optaron por darle a Sparrow más espacio a su capacidad lingüística, en desmedro de sus habilidades para con la esgrima.
Orlando Bloom y Keira Knightley, quienes conforman la historia de amor que todo relato de aventuras lleva aparejado, ven muy reducidas sus líneas, quedando al límite de la anécdota. Ni qué decir del resto de los personajes que poco espacio ocupan en el relato.
En cuanto a su realización,, destacan la fotografía, el vestuario y la música. La primera logra mediante el uso de tonalidades verdiazules una atmósfera apropiada para los momentos de terror. Luce la creatividad en el conjunto de las indumentarias piratas, en una mezcla de estilos que rayan en el mamarracho y de refinado gusto en las esperpénticas criaturas marinas. La música compuesta para el filme aporta mucho del ambiente terrorífico y brilla en las secuencias de acción.
Relato extenso
Los puntos en contra son básicamente tres, la extensa duración del relato, que está relacionado con lo segundo, la reiteración en torno al objeto de la búsqueda, el tradicional cofre del tesoro. Por último, es fácil perderse en la maraña de personajes que intervienen en el filme, dejando al garete en más de una ocasión a los espectadores.
Recomendable para quienes gustan de los filmes de aventuras. Pero ojo, no se trata del típico filme de Disney, porque como dijo Serrat, "no hay historia de piratas que tenga un final feliz…".
Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest
Estados Unidos, 2006. 150 minutos.
Dirección: Gore Verbinski
Guión: Ted Elliott y Terry Rossio
Intérpretes:
Johnny Depp
Orlando Bloom
Keira Knightley
Jack Davenport
Bill Nighy
Jonathan Pryce
Este relato profundiza en la dimensión macabra de las historias de piratas, acercándose al relato de terror, lo cual permite a los guionistas un acercamiento sólido a la fantasía asociadas a la narración de origen marinero.
Buena realización
Destacable es la personalidad que el actor Johnny Depp logra construir para su personaje el Capitán Sparrow. Ciertamente es extraña la forma, un capitán muy amanerado, que a base de un humor cínico logra conquistar a su público. Sus capacidades histriónicas son muy bien explotadas por la dirección del filme, especialmente en las escenas de persecuciones. En esta oportunidad, los guionistas optaron por darle a Sparrow más espacio a su capacidad lingüística, en desmedro de sus habilidades para con la esgrima.
Orlando Bloom y Keira Knightley, quienes conforman la historia de amor que todo relato de aventuras lleva aparejado, ven muy reducidas sus líneas, quedando al límite de la anécdota. Ni qué decir del resto de los personajes que poco espacio ocupan en el relato.
En cuanto a su realización,, destacan la fotografía, el vestuario y la música. La primera logra mediante el uso de tonalidades verdiazules una atmósfera apropiada para los momentos de terror. Luce la creatividad en el conjunto de las indumentarias piratas, en una mezcla de estilos que rayan en el mamarracho y de refinado gusto en las esperpénticas criaturas marinas. La música compuesta para el filme aporta mucho del ambiente terrorífico y brilla en las secuencias de acción.
Relato extenso
Los puntos en contra son básicamente tres, la extensa duración del relato, que está relacionado con lo segundo, la reiteración en torno al objeto de la búsqueda, el tradicional cofre del tesoro. Por último, es fácil perderse en la maraña de personajes que intervienen en el filme, dejando al garete en más de una ocasión a los espectadores.
Recomendable para quienes gustan de los filmes de aventuras. Pero ojo, no se trata del típico filme de Disney, porque como dijo Serrat, "no hay historia de piratas que tenga un final feliz…".
Pirates of the Caribbean: Dead Man's Chest
Estados Unidos, 2006. 150 minutos.
Dirección: Gore Verbinski
Guión: Ted Elliott y Terry Rossio
Intérpretes:
Johnny Depp
Orlando Bloom
Keira Knightley
Jack Davenport
Bill Nighy
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