Juana Ferrer, Hacia el Nobel de la Paz.

Por Primera vez la República Dominicana es tomada en cuenta para los famosos Premios Nobel de la Paz, cuya nominación ha recaído en una trabajadora del campo.

Se trata de Juana Ferrer, una mulata de 40 años de edad, de los cuales más de la mitad los ha dedicado a las labores de la tierra y la defensa al medio ambiente. Es la actual coordinadora de la Confederación Nacional de Mujeres del Campo (CONAMUCA).

Feminista, alegre y sencilla, Juana se considera honesta y amante de su familia, le gusta trabajar la tierra, pues la ve como un símbolo de vida y resistencia.

Su nombre figura entre el de mil mujeres de 150 países que luchan por la paz y que trabajan principalmente en sus propias comunidades. Mil mujeres, de las cuales una puede alcanzar el Nobel de la Paz.

Ferrer no posee ningún título universitario, pero tiene la suficiente experiencia para saber demandar las reivindicaciones que entienda necesarias para las mujeres. Y es, precisamente, a su lucha tenaz por las mujeres a la que debe el privilegio de esta nominación que fue entregada en el Comité Nobel de la Paz en enero de 2005.

¿Cómo nace CONAMUCA y con qué misión?

El CONAMUCA es la Confederación Nacional de Mujeres del Campo que nace en 1980 con la idea de concretizar un espacio reivindicativo de mujeres trabajadoras del campo. Tiene una misión de cobertura nacional que promueve los intereses y derechos de las mujeres en todas las etapas de su vida y reivindica las necesidades prácticas y estratégicas de las mujeres del campo.

Promovemos e impulsamos a través de nuestras acciones la construcción de un modelo de sociedad basado en una equidad que rompa con la discriminación social, económica, política y cultural que padecen las mujeres dominicanas, en especial las del campo.

¿Cuándo inicia tu lucha por la tierra?

Desde que tenía la edad de 14 años. Mi militancia desde muy temprana edad en diferentes espacios de organización, tanto comunitaria como política, me ha permitido dar aportes importantes a las gentes del campo, especialmente jóvenes y mujeres, como el caso del apoyo de la formación y capacitación para su derecho integral en la búsqueda de soluciones para problemas concretos de las comunidades.

¿Quién es Juana y qué le motiva a trabajar por las mujeres y el campo?

Bueno, comenzaré por contestar a lo primera, nazco en Niza, una comunidad rural de la provincia de San Cristóbal, estoy casada y tengo tres hijos. Mi origen campesino, además de ser mujer y de provenir de una familia muy pobre, me dieron los motivos suficientes para trabajar por las campesinas, por un compromiso político y moral y por mi convicción del derecho que tenemos los pueblos a la libertad y a la equidad.

Pasemos ahora a tu nominación al Premio Nobel de la Paz, ¿cómo fue que te tomaron en cuenta?

El premio Mil Mujeres por la Paz sale precisamente de un grupo de mujeres preocupadas, porque en toda la historia de este premio, aún cuando las mujeres hemos dado la mitad de todo, son muy pocas quienes lo han recibido.

El reconocimiento a lo que hacemos las mujeres no es siempre recíproco con lo que hacemos, entonces, se planteó la necesidad de que más mujeres sean reconocidas en el mundo con el premio Nobel de la Paz y se lo solicitaron al comité. Hicieron contacto en 150 países de diferentes regiones del mundo con mujeres que tuvieran la característica de la lucha por la paz y profesionales en el trabajo en que se desenvuelven.

¿Cómo te sentiste al ser seleccionada entre las mil mujeres?

Por un lado pienso que es bien merecido el reconocimiento porque no lo asumo como un reconocimiento a mi trabajo personal sino al trabajo que muchas mujeres campesinas hacemos para lograr el derecho a una vida mejor en el sentido de tener derecho a la salud y a la educación, contra la violencia y la discriminación. Entonces, lo asumo así, aún cuando sea el nombre de Juana Ferrer el que esté como nominada, sé que es un sacrificio de muchas y por otro lado me siento con un compromiso mayor al de todos estos años, porque es la primera vez que al país se le toma en cuenta para una nominación a Un Premio Nobel de la Paz.

Eso es una mezcla de compromiso y satisfacción por el trabajo que una hace, entonces una dice, bueno, han valido la pena todos los años de sacrificio y lucha, pues no todo ha sido fácil, no todo ha sido todo gloria.

¿Qué significa la paz para ti?

Es la reconciliación y la unidad de los pueblos que permite su desarrollo político, económico, social y cultural.

¿Qué se necesita para lograr vivir en paz?

Necesitamos unir nuestras esperanzas, nuestras ideas y fuerzas y la solidaridad entre las personas y los pueblos, para enfrentar a los que nos oprimen y nos despojan de nuestros recursos y libertades.

¿Tu frase de batalla?

Basta ya de opresión, rebelémonos.

Un día en la vida de Juana

Me levanto a las 6:00 de la mañana, preparo el desayuno para los niños antes de que salgan para la escuela, luego me voy a trabajar, una reunión, ir al juzgado en contra de la violencia a las mujeres o protección al medio ambiente, ir a la oficina de CONAMUCA y dar salida a actividades de la organización, elaborar documentos de prensa, revisar y responder correspondencias.

Regreso a casa entre 8:00 y 10:00 de la noche, dedico un poco de tiempo a las tareas del hogar y me acuesto a la media noche o antes.